Séptima Prueba de la Fe en AllahDecimoséptima Ventana De La Trigésima Tercera Carta
اِنَّ فِي السَّمٰوَاتِ وَالْاَرْضِ لَاٰيَاتٍ لِلْمُؤْمِن۪ينَ
Observamos la faz de la tierra en la temporada de verano, y vemos que la infinita complacencia y cierta omnipotencia, que exige el ingenio en las invenciones y provoca la irregularidad, aparecen de manera muy coherente y ordenada. Así ve todas las plantas que adornan la faz de la tierra.
Además, incluso la total velocidad en la creación de las cosas, que requieren la desmesura y el descuido, se ve en total equilibrio. Así mira a todas las frutas que adornan la faz de la tierra.
También, la muchedumbre total que requiere la insignificancia y por cierto la fealdad, se ve dentro de una total belleza del arte. Así, ¡mira todas las flores que doran la faz de la tierra!
Además, la facilidad total en la creación de las cosas, que requiere la carencia del arte y simplicidad, se ve dentro de un infinito arte, habilidad y atención. Así, mira atentamente todos los granos y semillas que son como las cajitas de las herramientas de los árboles y las plantas en la faz de la tierra, como sus programas y cajitas de sus biografías.
También, la lejanía total que requiere la incompatibilidad y diferencia, se ve dentro de una unión total. Así, mira todo tipo de los cereales que se sembraron en todos los lados de la tierra.
Además, la total complicación que requiere la mezcla y contaminación, inversamente se ve dentro de una total discriminación y diferenciación. Así, mira la total discriminación de las semillas en el tiempo de dar brotes, que fueron tiradas bajo el suelo de una manera mezclada y que se parecen entre sí por su materia, la distribución de las diversas materias que entran en los árboles, a las hojas, flores y frutas con total discriminación, la diferenciación de los mezclados alimentos que entran en el estómago, a distintos órganos y células con total discriminación; ve el total poder en total sabiduría.
Además, la abundancia en alto nivel e infinita baratura que requieren la insignificancia y falta de valor, se ven en un estado infinitamente valorable y caro con respecto al arte y a las obras de arte en la faz de la tierra. Así, dentro de esas innumerables extrañezas del arte, sólo mira a las especies de las moras que son los caramelos del poder divino en el banquete de Rahman, Misericordioso en la faz de la tierra. Ve la total misericordia en total arte.
Así, en toda la faz de la tierra, hay una infinita baratura con mucho valor, y en medio de la gran baratura hay una gran mezcla y confusión junto con una infinita distinción y diferenciación, y en medio de esta infinita distinción y diferenciación, hay una infinita conformidad y similitud junto con mucha distancia, en medio de esta infinita similitud hay una infinita esmerada realización junto con esta infinita tranquilidad y facilidad, y en medio de esta gran realización bella hay una total rapidez y velocidad junto con una gran medida y equilibrio y falta de despilfarro, y en medio de esta gran falta de despilfarro hay una gran cantidad y multiplicidad junto con una infinita belleza del arte, y en medio de esta infinita belleza del arte, hay una completa regularidad junto con una infinita generosidad, tal como el día muestra la luz y la luz muestra el sol, todos estos también ciertamente atestiguan la necesaria existencia, la perfección del poder, la belleza del rububiyet, la unidad y unicidad de un Kadir‑i Zulcelal, Poderoso y Majestuoso, un Hakím-i Zulkemal, Sabio de la Perfección Sublime y un Rahim-i Zulcemal, Compasivo de la Belleza Sublime; muestran el misterio deلَهُ اْلاَسْمَٓاءُ الْحُسْنٰى
Ahora, ¡oh tú desventurado, ignorante, negligente, obstinado incrédulo! ¿Cómo puedes interpretar esta verdad enorme? ¿Cómo puedes explicar este milagro y maravillosa cualidad del último grado? ¿A qué puedes atribuir estas artes infinitamente extrañas? ¿Qué velo de negligencia puedes lanzar y cerrar esta ventana que abarca toda la faz de la tierra? ¿Dónde está tu coincidencia, dónde está tu camarada inconsciente a quien llamas naturaleza y en quien confías, y dónde está tu apoyo y amigo en la desviación? ¿No es cien grados imposible que la coincidencia interfiera en estas cosas? ¿Y no es mil grados imposible de que una de cada mil de estas maravillosas obras se le atribuya a la naturaleza? En caso contrario, tu inhábil naturaleza sin vida; ¿Tiene tantas máquinas espirituales e imprentas como el número de cosas hechas de esa cosa?