Luego, mientras ese viajero caminaba con su pensamiento por las montañas y los desiertos, la puerta del mundo de los árboles y las plantas se abrió ante su mente. Lo invitaron a entrar, diciendo: “ven, explora nuestro reino y lee nuestros escritos.” Entonces entró y vio el siguiente:
Habían formado una asamblea majestuosa y adornada de glorificación y proclamación de la unicidad de Allah, una ronda de recuerdo y gratitud. Comprendió a través de su lenguaje de estado que todas las especies de árboles y plantas, como si dijeran en coro “Lá ilahe illallah”, declaraban unánimemente la unicidad de Allah. Porque todos los árboles frutales y plantas, con las lenguas de sus hojas equilibradas y elocuentes, con las palabras de sus flores adornadas y expresivas, y con las frases de sus frutos ordenados y persuasivos, proclamaban y testificaban que glorificaban y decían “Lá ilahe illa Hu”, mostrando tres grandes verdades universales que atestiguaban esto:
Primera: se percibe en cada uno de ellos, de manera muy evidente, el significado y la realidad de una dádiva intencionada, una gracia y un favor voluntario, y en conjunto esto se manifiesta como la luz del sol.
Segunda: una distinción intencionada y sabia, una decoración y formación misericordiosa y voluntaria, cuya atribución al azar no tiene ninguna posibilidad, se ve de manera tan clara en las innumerables especies y seres que es evidente a la luz del día, mostrando que son las obras de un Sani‑i Hakím, Artista Sabio.
Tercera: la apertura y manifestación de las formas de esas innumerables criaturas, de sus doscientas mil especies, en formas armoniosas, equilibradas y adornadas, que surgen de semillas simples, similares, contadas y aparentemente inertes, pero que luego se convierten en seres llenos de vida, orden, sabiduría, sin errores ni defectos, es una realidad tan clara que es más brillante que el sol. Y comprendió que hay tantos testigos de esta verdad como flores, frutos y hojas en la primavera. Dijo: “Elhamdulillahi ala nimet‑il iman, Alabado sea Allah por la bendición de la fe”.
Así, para expresar estas verdades y testimonios mencionados, en el sexto grado del Primer Capítulo se dice:لاَ اِلَهَ اِلاَّ اللَّهُ الْوَاجِبُ الْوُجُودِ الَّذِى دَلَّ عَلَى وُجُوبِ وُجُودِهِ فِى وَحْدَتِهِ اِجْمَاعُ جَمِيعِ اَنْوَاعِ اْلاَشْجَارِ الْجَزِيلاَتِ وَ اَثْمَارِهَا الْمُنْتَظَمَاتِ الْبَلِيغَاتِ بِشَهَادَةِ عَظَمَةِ اِحَاطَةِ حَقِيقَةِ اْلاِنْعَامِ وَ اْلاِكْرَامِ وَ اْلاِحْسَانِ وَ النَّبَاتَاتِ الْمُسَبِّحَاتِ النَّاطِقَاتِ بِكَلِمَاتِ اَوْرَاقِهَا الْمَوْزُونَاتِ الْفَصِيحَاتِ وَ اَزْهَارِهَا الْمُزَيَّنَاتِ بِقَصْدٍ وَ رَحْمَةٍ وَ حَقِيقَةِ التَّمْيِيزِ وَ التَّزْيِينِ وَ التَّصْوِيرِ بِاِرَادَةٍ وَ حِكْمَةٍ مَعَ قَطْعِيَّةِ دَلاَلَةِ حَقِيقَةِ فَتْحِ جَمِيعِ صُوَرِهَا الْمَوْزُونَاتِ الْمُزَيَّنَاتِ الْمُتَبَايِنَةِ الْمُتَنَوِّعَةِ الْغَيْرِ الْمَحْدُودَةِ مِنْ نُوَاتَاتٍ وَ حَبَّاتٍ مُتَمَاثِلَةٍ مُتَشَابِهَةٍ مَحْصُورَةٍ مَعْدُودَةٍ