Décima Prueba de la Fe en AllahVigésima Carta
بِاسْمِهِ سُبْحَانَهُ
وَاِنْ مِنْ شَيْءٍ اِلَّا يُسَبِّحُ بِحَمْدِهِ
﷽
لَٓا اِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ وَحْدَهُ لَا شَر۪يكَ لَهُ ، لَهُ الْمُلْكُ وَلَهُ الْحَمْدُ يُحْي۪ي وَيُم۪يتُ وَهُوَ حَيٌّ لَا يَمُوتُ بِيَدِهِ الْخَيْرُ وَهُوَ عَلٰى كُلِّ شَيْءٍ قَد۪يرٌ وَاِلَيْهِ الْمَص۪يرُ
Esta frase de la unidad divina, cuya repetición después de la oración ritual de la mañana y atardecer, es muy meritoria, que lleva el rango del gran nombre divino según una narración autentica, y tiene once palabras. Cada palabra suya lleva una albricia y una buena noticia, también un rango de la unidad divina de Señorío Divino, también en el punto de un gran nombre divino tiene una magnificencia de la unidad divina y una perfección de la unicidad divina.
Remitiendo la explicación de estas enormes y elevadas verdades a otras palabras, por causa de una promesa, por ahora de una forma breve como un resumen, haremos un índice para ella con “Una Introducción y Dos Estaciones”.)
Introducción
Sepas con certeza que el propósito más elevado de la creación, el resultado más eminente de la naturaleza, es la fe en Allah. El nivel más elevado del ser humano, el rango más grande de la humanidad, es conocimiento en Allah, que está dentro de la fe en Allah. La dicha más brillante de los genios y seres humanos, el otorgamiento más delicioso es el amor a Allah, que está dentro de ese conocimiento en Allah. La alegría más pura para el espíritu del ser humano, la felicidad más limpia para el corazón del ser humano, es el placer espiritual que está dentro de ese amor a Allah.
Sí, toda la dicha verdadera, alegría pura, otorgamiento agradable, placer limpio, seguramente están en el conocimiento y amor a Allah. Ellos no pueden existir sin estos. Aquel que conoce y ama a Cenab‑i Hak, Altísimo Verdadero, logra infinita dicha, otorgamiento, luces y misterios, o virtualmente o de hecho. Aquel que no le conoce y no le ama verdaderamente, queda expuesto a infinita miseria, dolores y sospechas infundadas, material y espiritualmente.
Sí, en este mundo miserable, entre la raza humana ociosa, en una vida sin fruto, de una manera sin dueño y protector, si una inhábil persona perezosa fuera el sultán de todo el mundo, ¡qué valor tendría! Así, que entre esta raza humana ociosa, en este miserable mundo efímero, si el ser humano no conoce a su amo y no encuentra a su dueño, todos entienden que es tan pobre y desorientado. Si encuentra a su amo, conoce a su dueño, en ese tiempo se refugia en su misericordia, se apoya en su poder. Ese mundo que es un lugar de terror, se vuelve en un lugar de excursión y comercio.
Primera Sección
Hay una albricia en cada una de las once palabras de esta frase de la unidad divina. En cada albricia, existe un remedio y en ese remedio, existe un placer espiritual.
Primera Palabra
Enلَااِلٰهَاِلَّااللّٰهُexiste una albricia así: El espíritu del ser humano que está expuesto a infinitas necesidades, apuntado a infinitos enemigos, encuentra un punto de ayuda en esta palabra, tanto que abre una puerta del tesoro de misericordia que proporcionará todas sus necesidades, y encuentra un punto de apoyo, tanto que hace que él sepa y conozca a su propio Mabud y Halik, Ser Adorado y Creador, que tiene un poder total que lo asegurará de la maldad de todos sus enemigos; muestra a su dueño e indica quién es su Malik, Dueño. A través de esa indicación, salva al corazón del total horror, y al espíritu de la tristeza dolorosa, proporciona una paz eterna y una alegría permanente.
Segunda Palabra
وَحْدَهُEn esta frase, existe una albricia curativa y alegre. Así es:
El espíritu y corazón del ser humano, que están relacionados con la mayoría de las especies del universo, que están miserables por causa de esa relación, y que llegan al nivel de ahogarse dentro del caos, encuentran un refugio y salvador en la palabraوَحْدَهُ, que los salva de todo ese caos y miseria. Es decir,وَحْدَهُen su significado dice:
"Allah es uno solo. No te canses solicitando a otras cosas, ni quedes en gratitud condesciendo a ellas, ni te entregues adulándolas a ellas, ni sufras problemas persiguiéndolas a ellas, ni temas ni tiembles de ellas. Porque el sultán del universo es uno solo, la llave de todas las cosas están con Él, las riendas de todas las cosas están en Su mano, todas las cosas se resuelven con Su orden. Si Lo encuentras, encuentras cualquier demanda tuya; te salvas de infinitas gratitudes y temores.
Tercera Palabra
لَا شَرِيكَ لَهُEs decir: Tal como no tiene copartícipe en su divinidad ni soberanía, Allah es uno solo, no puede ser múltiple. Asimismo, tampoco tiene copartícipe en su Señorío Divino, acciones y creaciones. A veces pasa que existe un solo sultán, y no tiene copartícipe en su soberanía. Pero en sus acciones, sus funcionarios se consideran como sus copartícipes, y obstaculizan que no todos entren en su presencia. Dicen: “Solicita a nosotros también”. Pero Cenab‑i Hak, Altísimo Verdadero que es el sultán de la eternidad pasada y futura, tal como no tiene copartícipe en su soberanía, tampoco necesita ayudantes ni copartícipes en las ejecuciones de su Señorío Divino. Si no existen su orden, voluntad, fuerza y poder, ninguna cosa puede interferir en alguna cosa. Todos pueden solicitar a Él directamente. Debido a que no tiene copartícipe, no se dice al solicitante “es prohibido, no puedes entrar en Su presencia”. Así, esta palabra da una buena noticia para el espíritu del ser humano, así:
El espíritu del ser humano que obtiene la fe, sin obstáculo, interferencia, barrera, impedimento, en cada estado suyo, para cualquier deseo, en cada momento, en cualquier lugar, puede entrar a la presencia de Cemil‑i Zulcelal y Kadir-i Zulkemal, Bello, Majestuoso y Todopoderoso de Perfección Sublime, que es el dueño de la eternidad pasada y futura, tesoros de la misericordia y de dicha, y puede presentarle sus necesidades. Puede encontrar su misericordia, y puede ganar la total paz y felicidad apoyándose en su poder.
Cuarta Palabra
لَهُ الْمُلْكُEs decir: La propiedad totalmente pertenece a Él. Tú eres Su propiedad y también su siervo, y también trabajas en su propiedad. Esta palabra da una albricia curativa así, y dice:
¡Oh ser humano! No te consideres a ti mismo como dueño de ti mismo. Porque tú no puedes sostenerte a ti mismo, esa carga es pesada. No puedes protegerte por ti mismo, no puedes abstenerte de las calamidades ni cumplir tus necesidades. En cuyo caso, no caigas en tormento en vano ni sufras, la propiedad pertenece a otro. Ese Malik, Dueño es Kadir, Todopoderoso y también Rahim, Compasivo; apóyate en su poder, y no acuses su misericordia. Deja la angustia, disfrútalo. Tira la dificultad, encuentra la paz.
También dice que este universo que tú lo amas espiritualmente, que estás relacionado, que te pones triste por su miseria y que no puedes mejorar, es la propiedad de un Kadir‑i Rahim, Todopoderoso y Compasivo. Entrega la propiedad a su dueño, déjala a Él… no sufras su tormento, sino disfruta su placer. Él es Hakím, Sabio y también Rahim, Compasivo. Maneja su propiedad cómo lo quiera Él. Cuando tienes temor, di como Ibrahim Hakki: “Veamos que hace Mevla, Señor Lo que hace Él es bueno.” Observa por las ventanas, no interfieras en ellos.
Quinta Palabra
لَهُ الْحَمْدُEs decir: La alabanza, agradecimiento, elogio y gratitud son exclusivos y merecidos a Él. Es decir, los otorgamientos pertenecen a Él y vienen de Su tesoro. En cuanto al tesoro, es permanente. Así, esta palabra da buena noticia y dice:
¡Oh ser humano! No sufras por el cese del otorgamiento. Porque el tesoro de la misericordia es inagotable. Pensando en el cese del placer, no llores por ese dolor. Porque ese otorgamiento que es un fruto, es el fruto de una misericordia infinita. Si su árbol es eterno, a pesar de que el fruto se desaparece, viene otro en su lugar. Con agradecimiento, puedes pensar en un cumplido de misericordia que es cien grados más delicioso que ese placer, que está dentro del deleite del otorgamiento, puedes aumentar el placer desde uno a cien grados. Tal como dentro del placer de una manzana que un rey glorioso te regaló, alude y otorga un placer de un cumplido magnificente del rey, que está cien veces, tal vez mil veces superior que el placer de una manzana. Asimismo, con la palabra deلَهُ الْحَمْدُ, es decir con la alabanza y agradecimiento, es decir percibiendo el acto de otorgar desde el otorgamiento, es decir conociendo a Mun'im, Otorgador y pensando en su acto de otorgar, es decir pensando en el cumplido de Su misericordia, consideración de su compasión y permanencia de su acto de otorgar, abre a ti una puerta del placer espiritual, que es mil grados más placentero que el otorgamiento.
Sexta Palabra
يُحْيِىEs decir: Aquel que da la vida es Él. También es Él quien hace permanecer la vida a través del sustento. Igualmente es Él quien prepara las necesidades de la vida. Los elevados propósitos de la vida pertenecen a Él, los resultados importantes se relacionan con Él, y el noventa y nueve por ciento de sus frutos pertenecen a Él. Así que esta palabra llama al efímero ser humano inhábil, así le da buena noticia y dice:
¡Oh ser humano! No sufras dificultad poniendo las cargas pesadas de la vida en tus hombros. No caigas en tristeza pensando en el cese de la vida. No te arrepientas por tu venida al mundo viendo solamente sus insignificantes frutos mundanales. Seguramente la máquina de vida que está en el barco de tu cuerpo pertenece a Hayy‑i Kayyum, Viviente y Permanente. Proporciona Él sus gastos y necesidades. Esa vida tiene propósitos y resultados en mucha cantidad y pertenecen a Él. Tú eres un timonel en ese barco. Cumple tu deber bien, recibe tu retribución y disfruta. Piensa en que ese barco de vida es tan valioso, proporciona beneficios tan bellos, y el Ser que es el dueño de ese barco es tan Kerim y Rahim, Generoso y Compasivo; alégrate, da gracias y entiende que cuando cumples tu deber correctamente, todos los resultados que ese barco concede en cierto sentido, se escriben en tu cuaderno de obras, te provee una vida eterna, te resucita eternamente.
Séptima Palabra
وَيُمِيتُEs decir: Aquel que da la muerte es Él. Es decir, te descarga del deber de la vida, cambia tu lugar desde el mundo efímero, te libera de la carga del servicio. Es decir, te toma desde la vida efímera a la vida eterna. Así que esta palabra llama en voz alta al efímero genio y ser humano, dice:
¡Buena noticia a ustedes! La muerte no es ejecución, ni es nulidad, ni es destrucción, ni es terminación, ni es extinguirse, ni es separación eterna, ni es inexistencia, ni es por casualidad, ni es una destrucción sin hacedor, sino que es una descarga y un cambio de morada por un Fail‑i Hakim-i Rahim, Hacedor Sabio y Compasivo. Es un envío hacia la dicha eterna, a su tierra natal. Es una puerta de encuentro al mundo intermediario, que es el lugar de la reunión del noventa y nueve por ciento de amigos.
Octava Palabra
وَهُوَ حَىٌّ لَا يَمُوتُEs decir: El dueño de una belleza, perfección, benevolencia que están infinitos grados superior que la perfección, belleza y benevolencia que se ven en los seres de todo el universo y que son el medio del amor; un Mabud‑u Lemyezel, Ser Adorado Eterno y un Mahbub-u Layezal, Amado Infinito que una sola manifestación de Su belleza es suficiente en lugar de todos los amados, tiene vida permanente sin inicio ni fin, que está limpio de la marca de destrucción y mortalidad, está libre de las barreras de defecto y faltas. Así que esta palabra anuncia a los genios, seres humanos, a todos los seres conscientes y a la gente de amor:
Buena noticia a ustedes, tienen un Mahbub‑u Baki, Amado Eterno que cura y echa bálsamo a las heridas de infinitas separaciones de sus amados. Ya que Él existe y es Baki, Eterno no se preocupen, no importa lo que pase a otros. Ciertamente la belleza, benevolencia, generosidad y perfección, que son el motivo de amor hacia sus amados, son una sombra de la sombra débil, que pasa por muchos velos, desde la manifestación de la belleza eterna de ese Mahbub-u Baki. Que su cese no lastime a ustedes. Porque ellos son un tipo de espejos. El cambio de los espejos refresca y embellece la manifestación de la magnificencia de la belleza. Ya que Él existe, todo existe.
Novena Palabra
بِيَدِهِ الْخَيْرُEs decir: Cada bondad está en Sus manos. Cada bondad que ustedes hacen, se escribe en su cuaderno. Cada buena obra que ustedes realizan, se guarda con Él. Así que esta palabra llama a los genios y seres humanos, y da buena noticia. Dice:
¡Oh pobres! Cuando emigren al cementerio, no digan: “¡Ay! Nuestra propiedad se destruyó, nuestro esfuerzo fue en vano; nos fuimos de este bello mundo ancho, entramos en una tierra estrecha.” No lloren ni se pongan desesperados. Porque todas las cosas de ustedes se guardan. Cada obra suya se escribió. Cada servicio suyo se conservó. Un Ser Zulcelal, Majestuoso que dará la recompensa de su servicio, que tiene cada bondad en Su mano y que puede hacer cualquier bondad, les atrae y hace que temporalmente ustedes queden bajo la tierra. Luego hace que les tomen a Su presencia. Qué alegría a ustedes que terminaron su servicio y deber. Su dificultad terminó, están yendo a la comodidad y misericordia. El servicio y tribulación terminaron; están yendo a recibir la recompensa.
Sí, Kadir‑i Zulcelal, Todopoderoso y Majestuoso que guarda las semillas, que son las páginas del cuaderno de obras de la primavera anterior y cajitas de sus servicios, que guarda y difunde de una manera muy resplandeciente en la primavera siguiente, de una forma muy abundante tal vez cien grados superior que sus orígenes, seguramente Él guarda los resultados de las vidas de ustedes de la misma forma, y dará recompensas en abundancia para sus servicios.
Décima Palabra
وَهُوَ عَلٰى كُلِّ شَيْءٍ قَدِيرٌEs decir: Él es Vahid, Uno, Ehad, Único y Todopoderoso. Nada es difícil para Él. Crear una primavera es fácil como una flor. Crear el Paraíso es cómodo como una primavera para Él. Sus infinitos seres con arte que Él crea nuevamente cada día, cada año y cada siglo, atestiguan con infinitas lenguas Su infinito poder. Así que esta palabra también da buena noticia. Dice:
¡Oh ser humano! El servicio que has hecho, la adoración que has cumplido, no va en vano. Se preparó una morada de recompensa y un lugar de dicha para ti. En lugar de este efímero mundo tuyo, un paraíso eterno te espera. Ten fe y confianza en la promesa del Halik‑i Zulcelal, Creador Majestuoso que le adoras y conoces. Para Él, no cumplir la palabra es imposible. En su poder de ninguna manera existe carencia. La inhabilidad no puede interferir en sus obras. Tal como crea tu pequeño jardín, también puede crear el Paraíso para ti, ya lo creó y lo prometió a ti. Debido a que Él prometió, seguramente te tomará dentro de él.
Ya que vemos con nuestros ojos que junta y difunde con total orden y equilibrio, con total velocidad y facilidad más de trescientas mil especies y naciones de animales y plantas cada año en la faz de la tierra. Seguramente un Kadir‑i Zulcelal, Todopoderoso y Majestuoso como esto, es capaz de cumplir Su promesa. También ya que tal Kadir-i Mutlak, Absolutamente Poderoso, cada año crea los ejemplos de la resurrección y Paraíso en miles de formas, además ya que Él promete la dicha eterna y da buena noticia del Paraíso en todos Sus edictos celestiales y también ya que todas sus acciones y cualidades son verdaderas y reales, son con veracidad y seriedad. También ya que con el testimonio de todas Sus obras, todas las perfecciones demuestran y atestiguan Su infinita perfección. Él de ninguna manera tiene falta y defecto. También no cumplir la promesa, la mentira y engaño son una cualidad muy fea, y son una falta y defecto. Cierta y seguramente ese Kadir-i Zulcelal, ese Hakím-i Zulkemal y ese Rahim-i Zulcemal, cumplirá Su promesa; abrirá la puerta de la dicha eterna, ¡oh gente creyente! les tomará a ustedes dentro del Paraíso, que es la tierra natal de su padre Adán.
Undécima Palabra
وَاِلَيْهِ الْمَصِيرُEs decir: Los seres humanos que se mandaron a este mundo, que es una morada de prueba para negocio y ser funcionario con deberes importantes, después de hacer sus negocios, terminar sus deberes y completar sus servicios, de nuevo volverán a su Halik‑i Zulcelal, Creador Majestuoso que los mandó, y se reunirán con su Mevla-yi Kerim, Señor Generoso. Es decir, se irán de esta morada efímera y lograrán el honor de la presencia magnificente en la morada eterna. Es decir, se salvarán de los tumultos de las causas y velos oscuros de los intermediarios, se encontrarán con su Rabb-i Rahim, Señor Compasivo en la corte de Su soberanía eterna sin velo. Directamente todos conocerán quién es su propio Halik, Mabud, Rab, Seyyid y Malik, Creador, Ser Adorado, Señor, Amo y Dueño, y lo encontrarán. Así que esta palabra da una buena noticia superior a todas las albricias. Dice:
¡Oh ser humano! ¿Sabes a dónde vas y a dónde se te está mandando? Tal como se dijo en el final de la Trigésimo Segunda Palabra: Mil años de vida en el mundo no equivale a una hora de vida en el Paraíso, y también mil años de vida en el Paraíso no equivale a una hora de ver la belleza de un Cemil‑i Zulcelal, Bello de Majestad Sublime; estás yendo a la esfera de Su misericordia y al rango de Su presencia. Ustedes están yendo a la esfera de la presencia de un Mabud-u Lemyezel, Ser Adorado Eterno y un Mahbub-u Layezal, Amado Infinito que toda la belleza y hermosura de todos los seres mundanos y todos los amados metafóricos de los que ustedes están enamorados, anhelados y aficionados, son un tipo de sombra de la manifestación de Su belleza y hermosura de Sus nombres, y todo el Paraíso con todas sus bellezas es una manifestación de Su misericordia, y todos los anhelos, amores, atracciones y apegos son un destello de Su amor. Ustedes se les están llamando al Paraíso, que es Su banquete eterno. En cuyo caso, entren en la puerta de la tumba no llorando, sino sonriendo.
Además esta palabra da buena noticia así; dice: "¡Oh ser humano! No alucinen ni piensen que estén yendo a la muerte, inexistencia, nada, oscuridad, olvido, pudrición, dispersión y sofocación dentro de la muchedumbre. Ustedes están yendo no a la mortalidad, sino a la eternidad. Se están mandando no a la inexistencia, sino a la existencia permanente. Están entrando no a la oscuridad, sino al mundo de luz. Están yendo hacia el verdadero Amo y Dueño, y están volviendo a la capital del Sultan‑i Ezeli, Rey de la Eternidad Pasada. No se ahogarán dentro de la muchedumbre, sino respirarán en la esfera de la unidad divina. Están girados no hacia la separación, sino al encuentro.