Cuarta Prueba de la Fe en AllahSegundo Punto Sutil Del Trigésimo Destello
وَاِنْ مِنْ شَيْءٍ اِلَّا عِنْدَنَا خَزَٓائِنُهُ وَمَا نُنَزِّلُهُٓ اِلَّا بِقَدَرٍ مَعْلُومٍ
Un punto sutil de esta aleya y una manifestación del Nombre de Adl, que es el gran nombre divino y una de las seis luces del gran nombre divino que se me apareció en la Cárcel de Eskisehir desde lejos, como el Primer Punto Sutil. Para acercarlo de nuevo por medio de la analogía, decimos:
Este universo es un palacio tal, que dentro de ese palacio hay una ciudad que ondula permanentemente dentro de la destrucción y reparación; dentro de esa ciudad hay una morada que borbotea siempre con guerra y emigración; dentro de esa morada, hay un mundo que se revuelca todo el tiempo entre la muerte y vida. Sin embargo, en ese palacio, esa ciudad, esa morada y ese mundo, dominan un equilibrio, una balanza e igualación asombrosas, tanto que evidentemente demuestran que las transformaciones, ingresos y gastos que ocurren en estos innumerables seres, se mide y pesa con la balanza de un solo Ser, que ve todo el universo a cada momento y que pasa por su mirada de inspección. En caso contrario, un solo pez desde los peces con mil huevos; una sola flor de amapola desde las plantas con veinte mil semillas; con el ataque de los elementos y transformaciones que fluyen como inundación; si las causas que tratan de romper el equilibrio intensamente y que quieren invadir, hubieran sido independientes, o si se hubieran atribuido a la casualidad errante y sin propósito, a la fuerza ciega sin equilibrio y a la naturaleza oscura e inconsciente, ese equilibrio de los seres y equilibrio del universo se hubieran corrompido tanto, que durante un año, tal vez durante un día, se destruiría. Es decir: El mar se llenaría con cosas confusas, se pudriría; el aire sería envenenado con gases dañinos; la tierra se convertiría en un vertedero, un matadero y en un pantano. El mundo se ahogaría.
Así, desde las células del cuerpo, desde los glóbulos rojos y blancos que están en la sangre, desde la transformación de los átomos y desde la armonía de los equipamientos del cuerpo, hasta los ingresos y gastos de los mares, hasta las entradas y salidas de las fuentes que están bajo la tierra, hasta los nacimientos y fallecimientos de los animales y plantas, hasta las destrucciones y reparaciones del otoño y primavera, hasta los servicios y acciones de los elementos y estrellas, hasta el cambio, lucha y choque de la muerte y vida, de la luz y oscuridad, del calor y frio, son ordenados y calculados con una balanza tan sensible, con una medida tan delicada, que la mente del ser humano no ve algún despilfarro ni absurdidad verdaderamente en algún lugar; asimismo la ciencia del ser humano ve y muestra un orden muy perfecto y una medida muy bella en todas las cosas. Tal vez la ciencia del ser humano es la manifestación y un intérprete de ese orden y medición.
Así que ven, mira el equilibrio de doce planetas diferentes con el sol. ¿Acaso este equilibrio no muestra a un Ser Zulcelal, Majestuoso que es Adl y Kadír, Justo y Omnipotente como el sol? Especialmente nuestro barco, que es uno de los planetas, es decir el globo terráqueo, viaja y pasea en una esfera de veinticuatro mil años de distancia durante un año. Con su velocidad maravillosa, no dispersa, ni quiebra, ni tira al espacio las cosas que se alinearon y estibaron en la faz de la tierra. Si su velocidad aumentara o bajara un poco, tiraría a sus habitantes al aire y los dispersaría en el espacio. Si quiebra su equilibrio durante un minuto o un segundo, arruinará nuestro mundo; tal vez chocará con el otro y provocará el día del Levantamiento.
También especialmente el equilibrio compasivo de cuatrocientas mil especies de plantas y animales en la faz de la tierra, con respecto al nacimiento y fallecimiento, al sustento y vida; del mismo modo que la luz muestra el sol, esto también muestra a un solo Ser Adl‑u Rahim, Justo y Compasivo.
En particular, las partes, equipamientos y sentimientos de un solo individuo de infinitos individuos de esas infinitas naciones, están equilibrados y se relacionan entre sí, con una medida tan sensible, que esa armonía y equilibrio muestran a un Sani‑i Adl-u Hakím, Artífice Justo y Sabio en el grado de la claridad.
En especial, las células y venas en la sangre del cuerpo de cada animal, los glóbulos en la sangre y los átomos en esos glóbulos tienen un equilibrio tan sutil, sensible y maravilloso, que evidentemente demuestran el siguiente:
Se administran y sustentan por el equilibrio, ley y orden de un solo Halik‑i Adl-u Hakím, Creador Justo y Sabio que fácilmente administra todas las cosas como una sola cosa, que tiene las riendas de todas las cosas, que lleva las llaves de todas las cosas, y una cosa no obstaculiza a la otra cosa. Aquella persona que considera lejos de la mente esto, y que no cree en la medición de las obras de los genios y seres humanos en la gran balanza de justicia en la corte suprema de la resurrección, si pone atención a este equilibrio sublime que ve con sus ojos en este mundo, seguramente no lo considerará lejos de la mente.
¡Oh desdichado ser humano, con despilfarro sin frugalidad, con crueldad sin justicia, con suciedad sin limpieza! Debido a que no cumples la frugalidad, limpieza y justicia, que son el principio de acción de todo el universo y todos los seres, con tu oposición a todos los seres, recibes su odio e ira espiritualmente. ¿En qué te apoyas, que enfadas a todos los seres con tu crueldad, desequilibrio, despilfarro y falta de limpieza?
La sabiduría general del universo que viene de la gran manifestación del Nombre de Hakím, actúa con frugalidad y sin despilfarro; ordena la frugalidad.
La justicia total en el universo que viene de la gran manifestación del Nombre de Adl, administra el equilibrio de todas las cosas y ordena la justicia a la humanidad. En la sura de Rahman:وَالسَّمَاءَ رَفَعَهَا وَوَضَعَ الْمِيزَانَ ❋ اَلاَّ تَطْغَوْا فِى الْمِيزَانِ ❋ وَاَقِيمُوا الْوَزْنَ بِالْقِسْطِ وَلاَ تُخْسِرُوا الْمِيزَانَcon cuatro niveles menciona “equilibrio” cuatro veces, que indican cuatro tipos de equilibrio; esto muestra el grado de la grandeza del equilibrio en el universo y su importancia muy enorme y extraordinaria. Sí, tal como no existe despilfarro en alguna cosa, tampoco existen injusticia ni desequilibrio verdaderos en alguna cosa.
La purificación y limpieza que vienen desde la gran manifestación del Nombre de Kuddus, limpia y embellece a los seres de todo el universo. Con la condición de que no interfiera la mano sucia del ser humano, no se ve suciedad ni fealdad verdaderas en alguna cosa.
Así, comprende que “la justicia, frugalidad y limpieza” que son de las verdades del Corán y principios del Islam, son unos principios tan esenciales en la vida del ser humano. Sepas que las reglas del Corán están tan relacionadas con el universo, se enraizaron tanto en el universo y lo envolvieron, y que corromper esas verdades es imposible, como romper el universo y cambiar su forma. Tal como estas tres luces magníficas, a pesar de que cientos de verdades abarcativas como la misericordia, gracia y preservación requieren y exigen la Resurrección y el Más Allá, ¿es de alguna manera posible que muchas verdades fuertes y abarcativas como la misericordia, gracia, justicia, sabiduría, frugalidad y limpieza, que dominan en el universo y en todos los seres, se conviertan en inclemencia, injusticia, insensatez, despilfarro, suciedad y absurdidad por la inexistencia de la Resurrección, y por no llegar a haber el Más Allá? ¡No, jamás, cien mil veces no!
Una misericordia y una sabiduría que mantienen el derecho de vida de un mosquito de una manera clemente, ¿acaso hacen perder infinitos derechos de vida de todos los seres conscientes e infinitos derechos de los seres incalculables por no traer la Resurrección a la existencia? Por así decirlo, una magnificencia del rububiyet, que es infinitamente sensible y que pone mucha atención sobre la misericordia, compasión, justicia y sabiduría; una soberanía de divinidad que embellece este universo, con sus infinitos artes y otorgamientos maravillosos para mostrar su perfección, para que lo conozcan y amen; ¿permitiría la falta de Resurrección, que disminuye toda su perfección y todos sus seres a la nada, y que provoca negarlos? ¡No, jamás! Una Belleza Total como esta, evidentemente no permite una fealdad total como esta.
Sí, la persona que quiere negar el Más Allá, en primer lugar, debe negar todo el universo con todas sus verdades. En caso contrario, el mundo con todas sus verdades, con cien mil lenguas le negará y demostrará su falsedad en cien mil grados en esta mentira suya. La Décima Palabra demostró con pruebas ciertas, que la existencia del Más Allá es cierta e indudable como la existencia del mundo.