Un Resumen Del Octavo Asunto
Íbamos a preguntar sobre la resurrección a muchos rangos en el Séptimo Asunto. Pero la respuesta que nuestro Halik nos dio a través de sus nombres, nos dio una certeza y convicción tan fuertes que no dejó alguna necesidad para otras preguntas, por eso cortamos breve allí.
Ahora, en este asunto, se resumirá el uno por ciento de los resultados y beneficios que la fe en el Más Allá proporciona sobre la dicha en el Más Allá y también en este mundo. La explicación de la declaración milagrosa del Corán con respecto a la parte correspondiente a la felicidad en el Más Allá no deja necesidad de mayor explicación, referimos esto a él, dejamos la explicación sobre la dicha en este mundo a Risale‑i Nur, notificaremos tres o cuatro entre cientos de resultados sobre la vida personal y la vida social, solamente con un resumen breve.
Primero
El ser humano, contrariamente a otros animales, del mismo modo que él está relacionado con su hogar, también está relacionado con el mundo, tal como tiene relación con sus parientes, también tiene relación con la raza humana seria y naturalmente. Tal como desea su permanencia transitoria en este mundo, desea su permanencia en la morada eterna en el grado de amor. Tal como trata de proporcionar la necesidad de alimento a su estómago, está obligado por su naturaleza a proporcionar los alimentos y banquetes tan anchos como el mundo, y tal vez se lanzan hasta la eternidad para sus estómagos de la mente, corazón, espíritu y la humanidad; se esfuerza para esto. Tiene deseos y demandas tales que nada fuera de la dicha eterna los satisface.
Incluso, tal como se indicó en la Décima Palabra, una vez en mi pequeñez, pregunté a mi imaginación: “¿Quieres que te den un millón de duración de vida y la soberanía del mundo, pero en al final caerás en la nada e inexistencia? O, ¿quieres una existencia eterna pero ordinaria y con dificultades?” Vi que ella deseó el segundo y se lamentó por el primero. Dijo: “quiero sobrevivir, incluso si es en el infierno”.
Así, ya que los placeres de este mundo no satisfacen la facultad de la imaginación, que es un sirviente de la naturaleza del ser humano, seguramente la naturaleza del ser humano que es muy abarcativa, se relaciona con la eternidad por su creación. Así, a pesar de que está conectado con estos infinitos deseos y demandas, su capital es una diminuta voluntad pequeña y total pobreza, para este ser humano, la fe en el Más Allá es un tesoro tan poderoso y suficiente, un medio de dicha y placer, un medio de pedir ayuda, un lugar de solicitación y un medio de consuelo para infinitos dolores del mundo; así que es un fruto y resultado tanto que aunque el ser humano sacrifica su vida mundana para ganarlo, igual es barato.
Su segundo fruto y un beneficio suyo que se relaciona con la vida personal
Es un resultado muy importante que se explicó en el Tercer Tema y que es un pie de página en Guía Para La Juventud.
La preocupación más importante que cada persona piensa siempre, es la circunstancia de entrar en esa casa de ejecución como que sus propios amigos y parientes entraron en el cementerio. Ese pobre ser humano que sacrifica su espíritu para su amigo piensa en que miles, tal vez millones, billones de amigos suyos se ejecuten dentro de una separación eterna, cuando se ve un dolor peor que el tormento del Infierno en el final de esa reflexión, llegó la fe en el Más Allá, hizo que él abra sus ojos y levantó el velo. Dijo “Mira”. Él también miró con la fe. Recibió un placer espiritual que informa del placer del Paraíso a través de observar la situación de que esos amigos suyos se salvan de las muertes y decadencias eternas y están esperando a él con alegría en un mundo luminoso. Contentándose con la explicación de este resultado en Risale‑i Nur con pruebas, cortamos breve.
Su tercer beneficio sobre la vida personal
En cuanto a la superioridad y rango superior del ser humano sobre otros seres vivos; son por sus cualidades elevadas, habilidades abarcativas, adoraciones generales y esferas anchas de la existencia. Sin embargo, ese ser humano, con la escala y medida del tiempo presente, que es un tiempo corto estancado en medio de tiempos pasados y futuros, ambos inexistentes, muertos y oscuros; obtiene características como el patriotismo, el cariño, la hermandad y la humanidad.
Por ejemplo, ama y sirve a su padre, hermano, esposa, nación y patria, que él no conoció en la antigüedad y a quienes nunca volverá a ver después de la separación; hace servicio para ellos. Muy raramente puede alcanzar total lealtad y sinceridad; según esa proporción sus virtudes y cualidad se achican. No como el más elevado de los animales sino que en el momento en que él caiga al revés y que se convierta en la situación de ser el más indefenso y bajo de los animales respecto a la mente, la fe en el Más Allá llega al rescate. Transforma su tiempo estrecho como la tumba en un tiempo muy ancho que contiene el pasado y futuro. Muestra una esfera de existencia como el mundo, tal vez sin inicio y toda la eternidad.
Ama, respeta, compadece y ayuda a su padre por ser su padre en la morada de dicha y en el mundo de los espíritus, a su hermano por pensar en su hermandad hasta la eternidad, a su esposa por saber que es su más bella compañera de vida, incluso en el Paraíso. No explota los servicios importantes que son para las relaciones en esa gran esfera ancha de vida y existencia para los asuntos insignificantes, rencores y beneficios pequeños del mundo. Tiene éxito en fidelidad seria y sinceridad pura, sus virtudes y cualidades empiezan a elevarse según su grado y en esa proporción. Su humanidad se eleva.
Ese ser humano que no alcanza al gorrión con respecto al placer de vida, se vuelve en el más distinguido de los invitados y venturado del universo, superior a todos los animales, en el siervo más amado y aceptado del Dueño del Universo. También este resultado se explicó con pruebas en Risale‑i Nur, debido a considerarlo suficiente, se cortó breve.
Su cuarto beneficio se relaciona con la vida social del ser humano
Un resumen de ese resultado que se notificó en el Cuarto Rayo de Risale‑i Nur es esto:
Los niños que forman un cuarto de la raza humana, pueden vivir como un ser humano y pueden llevar las habilidades de la humanidad a través de la fe en el Más Allá. En caso contrario, dentro de las preocupaciones dolorosas para adormecerse a sí mismo y hacer que se olvide de él, vivirá con sus juguetes infantiles, con una vida traviesa. Porque por causa de la muerte de los niños cada vez como él alrededor suyo, provoca un efecto en su cerebro delicado, en su corazón débil que lleva deseos largos en el futuro y en su espíritu sin resistencia tanto que hace la vida y mente como una herramienta de tormento y tortura para ese pobre; en ese tiempo, a través de la enseñanza de la fe en el Más Allá, en lugar de esas preocupaciones que él esconde bajo los juguetes para no verlas, percibe una alegría y relieve, y dice:
“Este hermano o amigo mío falleció, se volvió en un ave del Paraíso. Se divierte y pasea mejor que nosotros. Mi madre falleció, pero fue a la misericordia divina, de nuevo me tomará en su brazo en el Paraíso y me acariciará, yo también veré a mi madre compasiva.” De esta manera puede vivir humanamente.
También, los ancianos que forman un cuarto de la humanidad, pueden encontrar pronto el consuelo contra la extinción de su vida, su entrada en la tierra y el cierre de su bonito mundo bello, solamente pueden encontrarlo en la fe en el Más Allá. En caso contrario, esos venerables padres misericordiosos y abnegadas madres compasivas sufrirían una lamentación de espíritu y un tumulto de corazón, tanto que el mundo sería un calabozo desesperado y la vida sería un tormento tortuoso para ellos.
Pero la fe en el Más Allá les dice: “No se preocupen. Ustedes tienen una juventud eterna, vendrá… una vida brillante y una infinita duración de vida les está esperando. Se encontrarán con alegría con sus hijos y parientes que ustedes han perdido. Todas las bondades que ustedes han hecho, están guardadas, recibirán sus recompensas.” De esta manera la fe en el Más Allá da un consuelo y extensión a ellos, tanto que si cien ancianidades se juntan a la cabeza de cada uno de ellos, no los hará desesperados.
Los jóvenes que forman un tercio de la raza humana, cuyos deseos están en ebullición, ellos están derrotados ante los sentimientos y esos jóvenes con mente atrevida que no entran en razón siempre; si pierden la fe en el Más Allá y si no recuerdan el tormento del Infierno, la propiedad y castidad de la gente honorable, la comodidad y honor de los débiles y ancianos quedan en peligro. Algunos destruyen la dicha de un hogar feliz para un minuto de placer y sufre tormento por cuatro o cinco años en la cárcel como esta. Se vuelve como un animal monstruoso.
Si la fe en el Más Allá viene a su ayuda, entra en razón rápidamente. “Aunque la policía del gobierno no me vea y yo pueda esconderme de ellos; pero si me ven los ángeles de un Rey Glorioso que tiene un calabozo como el Infierno, y guardan mis maldades. Yo no soy errante y soy un viajero encargado con un deber. Yo también seré anciano y débil como ellos.” De esta manera, de repente empieza a percibir compasión y respeto por las personas que él quiere asaltar injustamente. Considerando suficiente la explicación, ya que este significado se explica con evidencia en Risale‑i Nur, cortamos breve.
Una parte considerable de la raza humana consta de los enfermos, oprimidos, aquellos que están afligidos por una calamidad como nosotros, los pobres y los prisioneros con pena grave; si la fe en el Más Allá no llega a su ayuda, la muerte que viene ante sus ojos por el aviso de la enfermedad, la traición arrogante del opresor que él no pudo tomar la venganza y que él no pudo salvar su castidad desde sus manos, su desesperanza dolorosa que viene de la pérdida de la propiedad e hijo en vano en las calamidades grandes, la angustia deprimida que viene de sufrir el tormento de cárcel como esto por cinco o diez años por causa de unos minutos o unas horas de placer; seguramente estos transforman el mundo en un calabozo y la vida en un tormento tortuoso para esos pobres.
Si la fe en el Más Allá llega a su ayuda, de repente ellos toman un respiro; sus angustias, desesperanzas, preocupaciones e iras de venganza desaparecen según el grado de su fe en parte y a veces totalmente.
Incluso puedo decir que yo y algunos hermanos míos, en este encarcelamiento nuestro sin motivo y en esta horrible calamidad nuestra, si la fe en el Más Allá no nos ayudara, soportar un día nos afectaría como la muerte y nos induciría a renunciar de la vida. Pero doy infinitas gracias a Dios, he sufrido esta calamidad de muchos de mis hermanos a quienes amo tanto como mi vida, y he sufrido su dolor por las lágrimas y llantos de miles de tratados de Risale‑i Nur y mis dorados, ornamentados libros valiosos, que amo tanto como a mis propios ojos, y aunque no puedo soportar poca traición y dominación, les prometo el siguiente:
La luz y la fuerza de la fe en el Más Allá me han dado tanta paciencia, resistencia, consuelo, fortaleza y tal vez entusiasmo por ganar una recompensa mayor en una rentable lección de prueba como un luchador; como dije al principio de este tratado, me considero en una hermosa y auspiciosa madraza digna del título de Madraza de José. Si no existieran las enfermedades que ocurren de vez en cuando y la sensibilidad que conlleva la vejez, habría trabajado más duro en mis lecciones con perfección y con un corazón confortable. Lo que sea… esto entró por un aporte externo al tema, que me disculpen.
Además, un pequeño mundo de cada persona, tal vez incluso un pequeño paraíso, es su propia casa. Si la fe en el Más Allá no domina en la felicidad de ese hogar, los miembros de esa familia sufrirán preocupaciones y tormentos dolorosos, cada uno al nivel de la compasión, el amor y la relación. Ese Paraíso suyo se convierte en Infierno. O adormece su mente con entretenimientos y libertinajes temporales. (Ve al cazador como un avestruz, no puede escapar, no puede volar. Pone su cabeza en la arena, para que no sea visto.) Pone su cabeza en negligencia, para que la muerte, la destrucción y la separación no lo vean. Encuentra una solución temporal e imprudente, como cancelar el sentimiento.
Porque, por ejemplo: una madre tiembla al ver a su hijo, por el que sacrifica su alma, siempre expuesto al peligro. Y los niños que no pueden salvar a su padre ni a su hermano de los constantes problemas sienten tristeza y cobardía permanentes. En comparación con esto, en esta vida mundana caótica e inestable, la vida familiar que se cree feliz, pierde su felicidad en muchos aspectos, e incluso las relaciones y amistades en una vida corta no brindan verdadera lealtad, sinceridad pura, ni servicio ni amor desinteresados. La moralidad disminuye en esa proporción, tal vez se cae.
Si la fe en el Más Allá entra en ese hogar, de repente lo iluminará; uno sinceramente respeta, ama, tiene compasión, es leal, no mira sus defectos según las relaciones, la compasión, la amistad y el amor entre ellos, no por un corto período de tiempo, sino que para la continuación de esas relaciones, incluso en la felicidad eterna en el Más Allá; así la moralidad se eleva. La felicidad de la verdadera humanidad comienza a desarrollarse en ese hogar. Se cortó breve basándose en que este significado se notificó con pruebas en Risale‑i Nur.
Además, cada ciudad es un hogar ancho para su propia gente. Si la fe en el Más Allá no impera entre los miembros de esa gran familia, en lugar de sinceridad, pureza, virtud, patriotismo, abnegación, la complacencia divina y recompensas en el Más Allá, que son los fundamentos de la buena moralidad, se producen situaciones como el rencor, el interés propio, la falsedad, el egoísmo, la artificialidad, la hipocresía, el soborno, y el engaño. Bajo el aparente orden y humanidad, prevalecen los significados de anarquismo y brutalidad; la vida de esa ciudad se envenena. Los niños empiezan a portarse mal, los jóvenes empiezan a emborracharse, los fuertes empiezan a actuar con crueldad y los ancianos empiezan a llorar.
En comparación con esto, el país es también un hogar y la patria es la casa de una familia nacional. Si la fe en el Más Allá gobierna en estos hogares vastos, de repente comenzarán a desarrollarse en esa vida un respeto sincero, una misericordia seria, un amor sin soborno, una asistencia, un servicio sin fraude, una bondad y una ética sin hipocresía, una grandeza y una virtud sin egoísmo.
Les dice a los niños: “Existe el Paraíso, deja de ser travieso”. Da tranquilidad a través de las lecciones del Corán.
Les dice a los jóvenes: “Existe el Infierno, deja de emborracharte”. Les hace entrar en razón.
Le dice al opresor: “Hay un castigo severo, serás abofeteado”. Inclina la cabeza ante la justicia.
A los ancianos les dice: “Te espera una felicidad más elevada y más permanente en el Más Allá y una juventud fresca y eterna, más que todas las dichas que te abandonaron. Trata de ganártelos.” Convierte su llanto en risa.
Comparado con éstos, muestra sus efectos beneficiosos e ilumina a cada grupo, pequeño o grande. ¡Que resuenen los oídos de los sociólogos y deontologías, que se ocupan con la vida social de la humanidad!
Si se compara con otros los cinco o seis ejemplos que hemos mencionado entre los miles de beneficios de la fe en el Más Allá, se entenderá claramente que la fuente de la felicidad en los dos mundos y las dos vidas es únicamente la fe en Allah.
Considerando suficientes las fuertes respuestas dadas en el Risale‑i Nur, en la Vigésima Octava Palabra y en otros tratados a las débiles dudas sobre la corporalidad de la resurrección, decimos aquí con sólo una breve indicación:
el espejo más completo de los Nombres Divinos está en la corporalidad. Y el centro más rico y activo de los propósitos Divinos en la creación del universo está en la corporalidad. Y las formas más diversas y coloridas de las benevolencias Divinas se encuentran en la corporalidad. Y las semillas más abundantes de las oraciones de la humanidad y del agradecimiento a su Creador a través de las lenguas de la necesidad, están nuevamente en la corporalidad. Los más diversos núcleos del mundo de la espiritualidad y del mundo de los espíritus también se encuentran en la corporalidad.
En comparación con éstos, como cientos de verdades universales están concentradas en la corporalidad, Halik‑i Hakim, Creador Sabio para aumentar la corporalidad en la superficie de la tierra y hacerlas manifestar las verdades antes mencionadas, con una actividad tan rápida y aterradora, viste a los seres caravana por caravana con cuerpos y los envía a esa exposición. Luego los descarga del deber y envía a otros. Hace que constantemente la fábrica del universo trabaje. Teje cultivos físicos y convierte la tierra en un vivero para el Más Allá y el Paraíso.
De hecho, para complacer el estómago corpóreo del ser humano, escuchar la oración del estómago por su permanencia a través de su lenguaje de estado, y responderla efectivamente aceptándola con la mayor importancia, preparar innumerables e incalculables alimentos muy artísticos y bendiciones muy preciosas en cientos de miles de estilos, y en miles de variedades de gustos, para lo corpóreo muestra abiertamente y sin duda que en el reino del Más Allá, los placeres más numerosos y variados del Paraíso son físicos. Y las bendiciones más importantes de la felicidad eterna que todos desean y disfrutan son físicas.
Hay algún aspecto de posibilidad y probabilidad que un Kadír‑i Rahim, Todopoderoso y Compasivo, y un Alím-i Kerim, Omnisciente y Generoso que acepta la oración de perpetuidad de este estómago ordinario a través del lenguaje de su estado, y que siempre la responde de manera práctica, sin ninguna coincidencia, a propósito, haciéndole agradecido con un sin fin de alimentos materiales y milagrosos, no acepte efectivamente las infinitas oraciones generales de la raza humana que es el resultado más importante, el califa del globo terráqueo, el selecto de ese Halik y el que tiene una devoción excesiva a Él para que se diera los placeres físicos en el reino eterno que la especie humana, con su enorme estómago de humanidad, siempre quiere y conoce, y desea por naturaleza, y no le hiciera agradecido eternamente. Es como si oyera el sonido de la mosca pero no oyera el trueno. Y que proporcionara el equipo de un soldado común y corriente con total importancia, no mirara ni diera ninguna importancia al ejército. Esto es cien grados imposible y falso.
Sí, con la claridad y certeza de la aleyaوَ ف۪يهَا مَا تَشْتَه۪يهِ الْاَنْفُسُ وَ تَلَذُّ الْاَعْيُنُel ser humano verá y saboreará de una manera digna del Paraíso los placeres físicos que le son más familiares y que ha probado en el mundo. Y las recompensas de los agradecimientos sinceros y adoraciones particulares realizados por miembros como la lengua, los ojos y los oídos se entregarán con placeres físicos específicos de esos órganos. La Declaración Milagrosa del Corán expresa los placeres físicos con tanta claridad, que es imposible no aceptar el significado aparente a través de otras interpretaciones.
Así que los frutos y resultados de la fe en el Más Allá muestran que así como la realidad y necesidades del estómago, órgano humano, indican definitivamente la existencia de los alimentos; asimismo: así como la verdad y la perfección del hombre, sus necesidades naturales y sus deseos eternos, y las verdades y tendencias que exigen los resultados y beneficios de la fe antes mencionados en el Más Allá, indican y testifican más definitivamente sobre la otra vida, el Paraíso y los placeres corporales eternos, ellos son también la realidad de la perfección de este universo, y que significan y dan testimonio de los versos significativos de la creación y de todas las verdades relacionadas con las verdades antes mencionadas de la humanidad, la existencia y realización de la morada del Más Allá, la llegada de la resurrección, y la apertura del Paraíso y del Infierno; las partes de Risale‑i Nur, y especialmente la Décima y la Vigésima Octava (Dos Estaciones), Vigésima Novena Palabras y el Noveno Rayo y tratado de Súplica, probaron esto con pruebas de manera clara e inequívoca. Acortamos esta larga historia refiriéndola a ellos.
Las declaraciones del Corán sobre el infierno son tan claras y obvias que no requieren otra explicación. Sólo explicaremos dos o tres puntos que aclararán una o dos dudas débiles; dejaremos sus detalles a Risale‑i Nur y haremos un resumen muy breve.
Primer Punto Sutil
La idea del infierno no elimina los sabores de los frutos pasados de la fe en Allah, por causa de temor a él. Porque la infinita misericordia de Rab dice a aquel hombre temeroso: ven a mí, entra por la puerta del arrepentimiento. Así que la existencia del infierno no te asuste, sino que te informe de los placeres del Paraíso, y también se vengue de ti y de las innumerables criaturas cuyos derechos han sido violados, y los haga felices.
Si te estás ahogando en el extravío y no puedes salir, la existencia del infierno es mil veces mejor que la ejecución eterna, y es una especie de misericordia para los incrédulos. Porque los seres humanos e incluso los animales con crías disfrutan de los placeres y la felicidad de sus familiares, hijos y amigos, y en cierto sentido se vuelven felices.
¡Entonces tú, hereje, debido a tu extravío, o caerás en la inexistencia con la muerte eterna o irás al infierno! En cuanto a la inexistencia que es total maldad, quema tu espíritu, tu corazón y tu naturaleza humana miles de grados más que el infierno por causa de la muerte de todos tus seres queridos y de todos tus parientes, antepasados y descendientes, con quienes estás contento y feliz en cierto grado con su felicidad. Porque si no hay Infierno, no habrá Paraíso. Todo cae en la inexistencia con tu incredulidad.
Si vas al Infierno y permaneces en la esfera de la existencia, tus seres queridos y parientes serán felices en el Paraíso o recibirán misericordia en algún aspecto en la esfera de la existencia. Entonces, en todo caso hay que ser partidario de la existencia del infierno. Estar en contra del Infierno es estar a favor de la inexistencia, que es estar a favor de la inexistencia de la dicha de sus innumerables amigos.
Sí, en cuanto al infierno, es una tierra de seres que pertenecen a Hakím‑i Zulcelal, Sabio y Majestuoso de la esfera de la existencia que es total bondad, una tierra de seres aterradores y majestuosos que sirve como prisión sabia y justa. Aunque también sirve como prisión, tiene muchas otras funciones. Y tiene muchas sabidurías y servicios para el reino eterno. Y es la magnífica morada de muchas criaturas vivientes, como los ángeles del infierno.
Segundo Punto Sutil
La existencia y el severo tormento del infierno no son contrarios a la misericordia infinita, a la verdadera justicia y a la sabiduría equilibrada y sin desperdicio. Sino que la misericordia, la justicia y la sabiduría quieren su existencia. Porque, así como castigar a un tirano que viola los derechos de mil inocentes y matar a un monstruo que muerde a cien animales oprimidos, es mil misericordias para los oprimidos en la justicia. Y perdonar a ese opresor y liberar a la bestia es un solo acto de misericordia corrupta, y una gran dosis de crueldad hacia esas personas indefensas.
Asimismo; el incrédulo absoluto, que está entre los aprisionados en el infierno, viola el derecho de los Nombres Divinos al negarlos, viola los derechos de los seres que dan testimonio de esos nombres al negar sus testimonios, viola los derechos de las criaturas al negar sus deberes elevados de una manera de glorificar esos nombres; por causa de que es un tipo de violación a los derechos de los seres al negar el reflejo y la respuesta con adoraciones a la manifestación del rububiyet divino, que es un objetivo de la creación y un motivo de la existencia y permanencia del universo, es un crimen y crueldad tan grande que no tiene la capacidad de perdonar. Se merece la amenaza de la aleyaاِنَّ اللّٰهَ لَا يَغْفِرُ اَنْ يُشْرَكَ بِه
No arrojarlo al infierno sería una misericordia indebida, pero sí una infinita crueldad hacia los innumerables demandantes cuyos derechos están siendo atacados. Así como esos demandantes quieren la existencia del infierno, también la honradez de la gloria y la magnificencia de la perfección la requieren.
Sí, así como un rebelde vagabundo que viola el derecho del pueblo le dijera al honorable juez del lugar: “No puedes meterme preso, ni eres capaz de eso”. Si toca a su dignidad, por supuesto, incluso si no hay prisión en esa ciudad, construirá una prisión para ese insolente y lo arrojará a ella.
Asimismo; el incrédulo absoluto toca gravemente la dignidad de Su gloria con su incredulidad. Y toca la majestad de Su poder con la incredulidad. Y molesta Su rububiyet perfecto con su violación. Por supuesto, aunque el infierno no tuviera muchas razones para muchos deberes y para la sabiduría de su existencia, crear un infierno para tales incrédulos y arrojarlos a él es el requerimiento de esa dignidad y majestad.
Además, la naturaleza de la incredulidad indica el infierno. Sí, así como la naturaleza de la fe en Allah está encarnada, puede tomar la forma de un paraíso especial con sus sabores, e informa secretamente sobre el Paraíso desde este punto.
Asimismo: en Risale‑i Nur, está probado con evidencia y señalado incluso en los asuntos iniciales; la incredulidad, y especialmente la incredulidad absoluta, la hipocresía y la apostasía, tienen dolores y tormentos espirituales tan oscuros y terribles, que si se materializara se convertiría en un infierno especial para ese hombre apóstata. E indica al gran infierno secretamente en este sentido. Y esta semilla venenosa apunta a ese árbol de adelfa, desde el punto de vista de que las verdades en la tierra mundana de este vivero darán brotes en el Más Allá. Dice: “Soy una levadura de él. Y para el desgraciado que me lleva en el corazón, un ejemplo especial de esa adelfa se convierte en mi fruto”.
Dado que la incredulidad es una violación a infinitos derechos, por supuesto es un asesinato ilimitado. En cuyo caso, merece un tormento infinito. Ya que la justicia humana acepta que el asesinar en un minuto requiere sufrir el tormento de una prisión de quince años (casi ocho millones de minutos), y considera que está conforme a la razón y al derecho público. Por supuesto, dado que una incredulidad es como mil asesinos, se considera apropiado por la ley de la justicia el sufrimiento de casi ocho mil millones de minutos por un minuto de incredulidad absoluta. Aquel que pasa un año de su vida en esa incredulidad merece un tormento en casi dos billones ochocientos ochenta mil millones de minutos, y se convierte en el destinatario de misterio deخَالِد۪ينَ ف۪يهَٓا اَبَدًاSea lo que sea…
Las explicaciones milagrosas del Sabio Corán sobre el Paraíso y el Infierno y la interpretación del Corán y las pruebas de Risale‑i Nur que provienen de él con respecto a la existencia del Paraíso y el Infierno, no dejaron alguna necesidad para más notificación.
Las aleyas comoوَيَتَفَكَّرُونَ ف۪ى خَلْقِ السَّمٰوَاتِ وَالْاَرْضِ رَبَّنَا مَا خَلَقْتَ هٰذَا بَاطِلًا سُبْحَانَكَ فَقِنَا عَذَابَ النَّارِ ٭ رَبَّنَا اصْرِفْ عَنَّا عَذَابَ جَهَنَّمَ اِنَّ عَذَابَهَا كَانَ غَرَامًا ٭ اِنَّهَا سَٓاءَتْ مُسْتَقَرًّا وَمُقَامًاy en primer lugar, el Generoso Mensajero (A.S.M.) y todos los profetas y la gente veraz, siempre en sus oraciones dicenاَجِرْنَا مِنَ النَّارِ ٭ نَجِّنَا مِنَ النَّارِ ٭ خَلِّصْنَا مِنَ النَّارِy el hecho de que digan “protégenos del infierno”, lo cual según ellos es cierto basado en la revelación y el conocimiento, lo demuestra; el mayor asunto de la raza humana es salvarse del infierno. Y una de las verdades más importantes, magníficas y aterradoras del universo es el Infierno; algunos eruditos de visión, del descubrimiento espiritual y de la investigación lo ven. Y algunos otros ven sus reflejos y sombras y gritan de terror. Dicen: “Sálvanos de él”.
Sí, es por una gran sabiduría que el bien y el mal, el placer y el dolor, la luz y la oscuridad, el calor y el frio, la belleza y la fealdad, la guía y el extravío se oponen e interfieren entre sí en este universo. Porque si no existe el mal no se puede conocer el bien. Si no hay dolor, no se puede entender el placer. La luz sin oscuridad no tiene importancia. Los grados de calor se realizan con frío. A través de la fealdad, una única verdad de belleza se vuelve en mil verdades, y miles de diferentes niveles de belleza vienen a la existencia. Muchos placeres del Paraíso sin Infierno permanecen ocultos. En comparación con estos, todo puede conocerse por su opuesto en un aspecto. Y una sola verdad se convierte en muchas verdades dando brotes.
Ya que estos seres mixtos fluyen desde el reino mortal al reino eterno; por supuesto, así como cosas como la bondad, el placer, la luz, la belleza y la fe en Allah fluyen hacia el Paraíso. Asimismo, sustancias nocivas como el mal, el dolor, la oscuridad, la fealdad y la incredulidad caen al infierno. Y las inundaciones de este universo constantemente turbulento entran en esos dos estanques y se detienen. Lo abreviaremos haciendo referencia a los puntos sutiles con indicaciones al final de la Vigésima Novena Palabra con keramet, prodigio.
¡Oh mis compañeros de clase en esta Escuela de Yusuf! La solución fácil para salvarse de este terrible encarcelamiento eterno; aprovechando este mundano encarcelamiento nuestro, aparte de estar liberados de muchos pecados que no podemos afrontar, al arrepentirnos de los viejos pecados y cumplir con nuestras obligaciones religiosas, convirtiendo cada hora de nuestra vida en esta prisión en un día de adoración, es la mejor oportunidad para que seamos liberados de esa prisión eterna y entremos en ese Paraíso luminoso. Si perdemos esta oportunidad, nuestra otra vida llorará tal como llora nuestro mundo. Recibiremos la bofetada deخَسِرَ الدُّنْيَا وَ الْاٰخِرَة
Cuando se escribió esta estación, llegó la fiesta de Sacrificio.
El hecho de que una quinta parte de la raza humana, trescientos millones de personas, digan “Allahu Ekber, Allahu Ekber, Allahu Ekber” a la vez, y el hecho de que más de veinte mil peregrinos digan juntos “Allahu Ekber” en Arafat e Id, al igual que la gran esfera de la tierra en proporción a su tamaño, hace que sus compañeros de viaje en los cielos escuchen esa palabra “Allahu Ekber”, imaginé, sentí y creí que era una especie de respuesta a la manifestación universal de la Divinidad con el título de “Rabb‑ul Ardi y Rabb-ul Alemin”, Señor del Globo Terráqueo y Señor de los Mundos, como una especie de eco de la palabra “Allahu Ekber”, que el Generoso Mensajero Aleyhissalatu Vesselam cantó y ordenó con su familia y compañeros hace mil trescientos años, con una adoración amplia y universal.
Luego, ocurrió en mi mente que si esta palabra sagrada tenía alguna conexión con nuestro problema. De repente me vino a la mente que esta palabra, así como muchas otras palabras de los lemas del Islam como “Subhan'Allah” y “Elhamdulillah” y “Lá ilahe illallah”, que llevan el título de “obras meritosas”, advierten y apuntan a la veracidad de nuestro asunto menor y universal.
Por ejemplo, un aspecto del significado de “Allahu Ekber” es que el poder y el conocimiento de Cenab‑i Hak es mayor que todo, nada puede salir la esfera de Su conocimiento, nada puede escapar del dominio de Su poder. Y es más grande que las cosas más grandes que tememos. Entonces, es mayor que realizar la resurrección y salvarnos de la inexistencia y darnos la felicidad eterna. Es más grande que todo lo que es extraño y está fuera del alcance de la razón, que según la abierta declaración cierta de la aleyaمَا خَلْقُكُمْ وَلَا بَعْثُكُمْ اِلَّا كَنَفْسٍ وَاحِدَةٍLa resurrección de toda la humanidad es tan fácil para ese poder como la creación de una sola alma. Es por este significado que todos dicen “Allah es grande, Allah es grande” ante grandes calamidades y para grandes objetivos como un proverbio, lo que les proporciona consuelo, fuerza y un punto de apoyo.
Sí, tal como en la Novena Palabra, esta palabra, con sus dos compañeras, es el núcleo y esencia de la oración ritual, que es el índice de toda adoración, y “Subhan'Allah” “Elhamdulillah” “Allahu Ekber” para reforzar el sentido de la oración ritual con la repetición en ella y en las glorificaciones después de la oración ritual, y da una respuesta muy poderosa a las tres tremendas verdades y las preguntas que surgen del asombro, el sabor y el sobrecogimiento que el hombre recibe de las muchas cosas maravillosas que ve en el universo, que son el motivo de asombro, agradecimiento, magnificencia, y que son grandes, bellas y grandiosas; asimismo, lo que se explica al final de la Decimosexta Palabra es esto:
así como un soldado entra en presencia del sultán un día de fiesta junto a un mariscal; otras veces, lo reconoce por la posición de su oficial. Asimismo, todo hombre, en la peregrinación, comienza a reconocer a Cenab‑i Hak con el título de “Rabb-ul Ardi y Rabb-ul Alemin” en cierto grado como los evliyas, cercanos a Allah. Y a medida que esos niveles de magnificencia se abre a su corazón, responde a las repetidas y fervientes preguntas de asombro que invaden su alma con la repetición de “Allahu Ekber”; del mismo modo que “Allahu Ekber”, que se explica al final del Decimotercero Destello, es el que corta de raíz los engaños más importantes de los demonios y da una respuesta definitiva; del mismo modo que da una respuesta breve pero contundente a nuestra pregunta sobre el Más Allá, incluso la frase “Elhamdulillah” recuerda y exige la resurrección.
Él nos dice: “Mi significado no puede existir sin el Más Allá. Porque, debido a que expreso que desde la eternidad pasada hasta la eternidad futura, toda alabanza y gratitud de quien sea y a quien sea es exclusiva a Él, la cabeza de todas las bendiciones y el que hace todos los otorgamientos, verdaderos otorgamientos, y el que salva a todas las criaturas de las calamidades ilimitadas de la inexistencia sólo puede ser la dicha eterna. Y corresponde a ese sentido universal mío”.
Sí, el hecho de que cada creyente diga “Elhamdulillah” “Elhamdulillah” después de las oraciones rituales, al menos más de ciento cincuenta veces cada día, y que su significado exprese una alabanza y una gratitud infinitamente amplias desde la eternidad pasada hasta la eternidad futura, es sólo y únicamente un precio anticipado y un precio inminente de la dicha eterna y el Paraíso. Y no puede estar restringido ni es exclusivo de las bendiciones del mundo, que son cortas y llenas de penas mortales, y las mira en el sentido de que son instrumentos de bendiciones eternas, y da gracias. En cuanto a la palabra sagrada “Subhan'Allah”, con el sentido de santificar a Cenab‑i Hak de los copartícipes, la imperfección, la deficiencia, la crueldad, la inhabilidad, la falta de piedad, la necesidad y el engaño, y de todas las imperfecciones que son contrarias a Su perfección y gloria, recuerda, demuestra e indica la dicha eterna y el reino en el Más Allá y al Paraíso en él, que son los medios de la magnificencia de Su gloria, belleza y la perfección de Su soberanía. De lo contrario, como se ha demostrado, si no hay la dicha eterna, tanto su soberanía, su perfección, su celal, magnificencia, su cemal, belleza y su misericordia se mancharán con las manchas de la imperfección y la deficiencia.
Al igual que estas tres palabras sagradas, “Bismillah” y “Lá ilahe illallah” y otras palabras benditas, cada una de ellas es el núcleo de los principios de la fe en Allah y los núcleos tanto de los principios de la fe en Allah como de las verdades del Corán, al igual que la esencia de la carne y esencia de la azúcar descubiertos en esta época, y al igual que estos tres son los núcleos de la oración ritual, son incluso las semillas del Corán, y aparecen como diamantes al comienzo de algunas Suras brillantes, y son las verdaderas minas y esencias y semillas de las verdades de Risale‑i Nur, cuyas muchas inspiraciones comienzan en glorificaciones después de la oración ritual.
Y con respecto a la cercanía de Ahmed a Allah y la adoración de Muhammed Aleyhissalatu Vesselam en tal círculo de conmemoración, en las glorificaciones después de la oración ritual, son conmemoraciones del camino de Muhammed (A.S.M.) que en el momento de cada oración, más de cien millones de creyentes juntos, en ese círculo de conmemoración, repiten “Subhan'Allah” treinta y tres veces, “Elhamdulillah” treinta y tres veces, “Allahu Ekber” treinta y tres veces.
Seguramente has comprendido cuán valioso y gratificante es recitar esas tres palabras benditas, que son los resúmenes y las semillas del Corán, la fe en Allah y la oración ritual, treinta y tres veces cada una después de la oración ritual, en un círculo de conmemoración de Allah tan magnífico.
Al igual que el Primer Asunto al principio de este tratado es una buena lección sobre la oración ritual, su final, aunque no había pensado en él, simplemente sin voluntad, se convirtió en una importante lección sobre las glorificaciones después de las oraciones rituales.
اَلْحَمْدُ لِلّٰهِ عَلٰى اِنْعَامِهِ
سُبْحَانَكَ لَا عِلْمَ لَنَٓا اِلَّا مَا عَلَّمْتَنَٓا اِنَّكَ اَنْتَ الْعَل۪يمُ الْحَك۪يمُ