El Resumen del Segundo Asunto
Tal como Guía Para La Juventud de Risale‑i Nur explica adecuadamente que la muerte es tan cierta y evidente, que la muerte vendrá a nosotros como la llegada de la noche de este día y el invierno de este otoño. Del mismo modo que esta cárcel es una transitoria casa de huésped para aquellos que entran y salen permanentemente; asimismo, esta faz de la tierra también es una posada en el camino de las caravanas que van apresuradamente para quedarse una noche y emigrar. La muerte que vacía cada ciudad cien veces en el cementerio, seguramente tiene una demanda más que la vida. Así que Risale-i Nur resolvió y descubrió el enigma de esta verdad espantosa. Un resumen conciso es esto:
Ya que la muerte no se puede matar, ni la puerta de la tumba cerrarse, seguramente si existe la solución de salvarse de la mano de este ejecutor de la hora designada y de la prisión solitaria de la tumba, es un asunto y una ansiedad más grande y superior a todas las cosas. Sí, tiene una solución y Risale‑i Nur a través del misterio del Corán, demostró esa solución en el nivel de certeza, que de dos más dos son cuatro. Su resumen breve es esto:
La muerte, si es una ejecución eterna, es una horca que colgará a esa persona, y a todos sus amigos y parientes. O es un documento de desmovilización para ir al otro mundo, y entrar en el palacio de dicha a través del certificado de la fe.
En cuanto a la tumba, o es un encarcelamiento solitario y un pozo sin fondo, o es una puerta que se abre desde este calabozo del mundo a un eterno banquete y jardín luminoso. “Guía Para La Juventud” demostró esta verdad con una analogía.
Por ejemplo, se construyó horcas en el jardín de esta cárcel para la ejecución, y atrás de la muralla en las que ellas se apoyan, se formó una oficina de lotería muy grande, en que todo el mundo participó. Nosotros, quinientas personas en esta cárcel, sin alguna excepción, imposible de salvar, nos llamarán a esa área uno por uno. En todos lados hacen anuncios de que o “ven, toma la declaración de tu ejecución y sube a la horca”, o “recibe el documento de permanente encarcelamiento solitario, y entra por esta puerta abierta”, o “¡buena noticia para ti! Te tocó el billete de millones de oros, ven y recíbelo”. Nosotros también vemos con nuestros ojos que suben a las horcas uno después del otro Vemos que algunos lo ejecutan. Algunos otros hacen las horcas como un paso, y entran en la oficina de lotería que está atrás de esa muralla; lo sabemos como que lo vemos a través de las noticias ciertas de los grandes funcionarios serios allí; mientras tanto, entraron dos comités en esta cárcel nuestra.
Una caravana, en sus manos, tiene instrumentos, vinos, dulces y postres aparentemente muy deliciosos. Tratan de que comamos. Pero esos dulces son venenosos, los demonios de los seres humanos pusieron veneno en ellos.
La segunda congregación y comité, en sus manos tiene escritos de enseñanzas, comidas lícitas y bebidas benditas. Nos los regalan, y unánimemente juntos de una manera seria y cierta, dicen: “Si toman y comen los regalos del comité anterior que se les dio a ustedes para probarlos, se ejecutarán en estas horcas como los otros que ustedes han visto. Si aceptan los regalos que nosotros trajimos con el edicto del soberano de esta patria, en lugar de los anteriores, y si recitan las oraciones e invocaciones en las inscripciones de enseñanzas, se salvarán de la ejecución. Que tengan fe como verlo y como el día que cada uno de ustedes recibirá el billete de millones de oros desde esa oficina de lotería, como un otorgamiento magnificente del rey. Estos edictos, y nosotros unánimemente, les informamos con certeza que si ustedes comen esos dulces prohibidos, sospechosos y venenosos, sufrirán el dolor de ese veneno hasta ir a la ejecución.”
Así como esta analogía, detrás de la horca de la hora designada que vemos siempre, aparecerá un billete de un eterno tesoro inagotable, desde la lotería del decreto de la raza humana para la gente creyente y obediente, con la condición de un buen final; aquellos que siguen en lujuria, en lo prohibido, incredulidad y pecados con la condición de no pedir perdón, en un cien por ciento de posibilidades, recibirán la declaración de ejecución eterna (aquellos que no creen en el Más Allá), o de la miseria eterna y encarcelamiento solitario, que es permanente y oscuro (aquellos que creen en la eternidad del espíritu y que siguen la lujuria); esto se informa con el noventa y nueve por ciento de posibilidades, en primer lugar por ciento veinticuatro mil profetas, que tienen en sus manos infinitos milagros, que son como el sello de la confirmación, por más de ciento veinticuatro millones de evliyas, cercanos a Allah (kaddesallahu esrarehum) que ven las marcas de los informes que ellos dan, y sus sombras como al cien por ciento a través de los descubrimientos espirituales y percepción, y que de esta manera firman confirmando sus noticias, y millones de eruditos investigadores intérpretes de la ley islámica, que en el pasado vinieron y se fueron, que demuestran razonablemente las noticias de estos dos tipos de famosos de la humanidad, con pruebas ciertas y evidencias fuertes según la mente, y lógicamente de una manera como información cierta, que de esta forma los confirman y firman unánimemente y como una congregación veraz; estas tres grandes congregaciones que son los soles, lunas y estrellas de la raza humana, estos tres grupos de la gente veraz, y estos tres enormes y elevados comités, que son los comandantes sagrados de la humanidad; aquellos que no escuchan las noticias que ellos dan con sus edictos, y aquellos que no siguen el camino recto que ellos muestran, una persona que no toma en cuenta la posibilidad del horrible peligro del noventa y nueve por ciento, y que deja un camino por causa de que un solo informante dice que hay peligro en ese camino, y que sigue otro camino largo, cierta y seguramente su situación es esta,
entre esos dos caminos, –según las noticias ciertas de infinitos informantes dejando el camino más corto, fácil y que hace que uno gane el Paraíso y dicha eterna al cien por ciento, aunque elige el camino más tumultuoso, largo, problemático y que resulta con la cárcel del Infierno y miseria eterna al noventa y nueve por ciento; un desdichado que deja el camino corto por causa de una noticia de un solo informante que puede ser mentira, y que puede tener el uno por ciento de peligro y un mes de cárcel, elige el camino largo y sin beneficio por causa de ser inofensivo, como los lunáticos borrachos, no da importancia a los dragones horrendos que se ven desde lejos y que le molestan, se ocupa con los mosquitos; perdió su mente, corazón, espíritu y humanidad en el nivel de dar importancia solamente a ellos.
Ya que la verdad es esta, nosotros que somos prisioneros, para tomar totalmente nuestra venganza de esta calamidad de prisión, debemos aceptar los regalos del segundo comité bendito. Es decir, tal como por causa de un minuto de placer de venganza, unos minutos o unas horas de placer de lujuria, esta calamidad nos puso en esta cárcel por quince, cinco, diez o por dos o tres años; hizo nuestro mundo como un calabozo. Nosotros también al contrario y a propósito de esta calamidad, debemos hacer unas horas de la duración del encarcelamiento un medio para unos días de la adoración, nuestro castigo de dos o tres años, un medio de veinte o treinta años de vida eterna a través de los regalos del grupo bendito, nuestro castigo de diez o veinte años en la cárcel un medio para nuestro perdón desde la cárcel del Infierno de millones de años; en cambio de que nuestro mundo efímero llore debemos hacer que nuestra vida eterna sonría, a través de esto debemos tomar nuestra venganza absolutamente de esta calamidad Debemos mostrar la cárcel como una casa de educación y debemos tratar de ser personas educadas, seguras y beneficiosas para nuestra patria y nación. Los funcionarios y directores y cuidadores de la cárcel, también deben considerar a las personas que ellos piensan como crueles, bandidos, vagabundos, asesinos, disolutos y dañinos para la patria, como alumnos que estudian en una escuela bendita, y den gracias a Allah con orgullo.