بِاسْمِهِ سُبْحَانَهُ اَلسَّلَامُ عَلَيْكُمْ وَرَحْمَةُ اللّٰهِ وَبَرَكَاتُهُ
Estimados Hermanos Verídicos, Una continuación de
la respuesta obligada a una pregunta.
En esta temporada de verano, que es un tiempo de distracción, de ocupaciones relacionadas con la subsistencia, y coincide con el periodo de los tres meses sagrados, donde se realizan actos de adoración de gran recompensa, además de ser un tiempo donde las tormentas sobre la faz de la tierra se enfrentan no con armas, sino con diplomacia, si no hay una fortaleza extrema, una constancia en la sagrada labor de Risale‑i Nur y una firmeza en la tarea, podría surgir un estado de inercia, desánimo y estancamiento que perjudique el servicio a Risale-i Nur.
Estimados hermanos, sepan con certeza que la tarea en la que están comprometidos Risale‑i Nur y sus estudiantes es más grande que cualquier asunto importante que ocurra en la faz de la tierra. Por lo tanto, no dejen que las cuestiones mundanas que despiertan curiosidad debiliten su resolución en sus tareas eternas. Lean muchas veces el Cuarto Asunto del Tratado del Fruto para que no se quiebre su fortaleza espiritual.
Sí, todos los asuntos colosales de los hombres del mundo —dentro del marco de la opresiva ley de la lucha por la vida terrenal—, debido a su crueldad, falta de piedad y al hecho de sacrificar las santidades religiosas por el mundo, el Destino Divino, dentro de esos mismos crímenes suyos, les otorga un Infierno espiritual. En cambio, aquello por lo que el Risale‑i Nur y sus discípulos se esfuerzan y de lo que están encargados, demuestra de manera tan categórica como que dos y dos son cuatro: que la muerte —la cual, en lugar de la vida efímera, es un velo para la vida eterna— y el verdugo del plazo final, que resulta sumamente aterrador para los adoradores de la vida mundana, son en realidad un velo hacia la vida eterna y un medio para la felicidad eterna de los creyentes. Hasta el momento, hemos manifestado plenamente esa verdad.
En resumen: las personas desviadas luchan por una vida transitoria. Nosotros, en cambio combatimos contra la muerte con la luz del Corán. Su asunto más importante, al ser temporal, no se equipara ni siquiera al más pequeño de nuestros asuntos, que está relacionado con la eternidad. Si ellos, con su insensatez, no se dignan entrometerse en nuestros grandiosos asuntos, ¿por qué habríamos de seguir con curiosidad sus pequeños problemas, perjudicando nuestras sagradas tareas?
Esta aleyaلاَ يَضُرُّكُمْ مَنْ ضَلَّ اِذَا اهْتَدَيْتُمْy el importante principio del Islam:اَلرَّاضِى بِالضَّرَرِ لاَ يُنْظَرُ لَهُnos enseñan que no debemos ocuparnos inútilmente de las desviaciones de los demás. Este principio significa que no se tiene en cuenta a quien acepta voluntariamente el daño, ni se le tiene compasión.
Dado que esta aleya y este principio nos prohíben sentir lástima por quienes, conscientemente, aceptan el daño, debemos dedicar todas nuestras fuerzas, nuestro interés y nuestro tiempo a nuestra sagrada tarea. Todo lo demás debe ser considerado superfluo, y no debemos desperdiciar nuestro tiempo en ello. Porque en nuestras manos tenemos luz; no tenemos bastón. No podemos atacar. Si se nos ataca, mostramos nuestra luz. Nuestra posición es una especie de defensa iluminada.
Una de las razones para escribir esta continuación es la siguiente:
puse a prueba a uno de los estudiantes de Risale‑i Nur. Quise saber qué pensaba sobre la política actual y, con motivo de sus comentarios inoportunos sobre los Estrechos, le hice una o dos preguntas. Observé que respondía con interés y conocimiento. En mi corazón pensé: “Qué pena. Esto será perjudicial para su tarea en el servicio de Nur.” Luego lo advertí con severidad y le recordé nuestro principio: “Euzu billahi minesh-sheytani vessiyase” (“Busco refugio en Allah del diablo y de la política”). Si sientes compasión por la gente, el principio mencionado previamente te enseña que ellos han perdido su derecho a la misericordia. Así como el Paraíso necesita hombres dignos de él, también el Infierno necesita hombres.
(Las noticias anunciadas en parte por el Quinto Rayo están comenzando a manifestarse.)
Said Nursi