بِاسْمِهِ سُبْحَانَهُ
Con mis mejores deseos nuevamente por esta festividad, no lamenten que no podamos vernos en persona. En realidad, siempre estamos juntos en esencia, y con el permiso de Allah, esta unión continuará en el camino hacia la eternidad. Estoy convencido de que las recompensas eternas, las virtudes espirituales y las alegrías del corazón que han ganado con su servicio de fe convertirán las preocupaciones y dificultades pasajeras en nada.
Hasta ahora, no ha habido quienes hayan enfrentado tan pocas dificultades en una misión tan sagrada como los discípulos de Risale‑i Nur. Sí, el Paraíso no es barato. En esta época, salvar a las almas del ateísmo absoluto, que destruye tanto la vida mundana como la eterna, es de suma importancia. Aunque enfrentemos algunas dificultades, debemos recibirlas con entusiasmo, gratitud y paciencia.
Dado que nuestro Halik, Creador, quien nos ha puesto a trabajar, es Rahim y Hakím, Clemente y Sabio, debemos aceptar todo lo que nos ocurra con satisfacción, alegría y confianza en Su misericordia y sabiduría.
Said Nursi