Estimados Hermanos,
Este viernes, mientras recitaba una importante súplica (hizb), pensé en ustedes. Sentí que, con el lenguaje de su estado, preguntaban: “¿Qué debemos hacer para librarnos de esta calamidad?” En mi corazón surgió esta respuesta: formen un sólido vínculo de unidad, trabajen codo a codo, hombro a hombro. Porque aquellos que adoptan medidas como desconfiar unos de otros, desconfiar de Risale‑i Nur o de mí, o que intentan congraciarse con fuerzas ocultas que desean aplastarnos, no obtendrán más que pérdidas. Les aseguro que, si supiera que distanciarse de mí los salvaría, les daría permiso para despreciarme, humillarme y hablar mal de mí, e incluso lo perdonaría. Sin embargo, esas fuerzas ocultas que quieren aplastarnos también los conocen a ustedes. No se dejarán engañar por su debilidad o distanciamiento, sino que ganarán valor por ello y los oprimirán aún más.
Además, como nuestro camino se basa en la amistad y la hermandad, no puede haber rivalidad basada en el ego o el individualismo. En lugar de enfocarse en las deficiencias de una persona débil e imperfecta como yo, deben observar las perfecciones de Risale‑i Nur.
Said Nursi