Es una Pieza Escrita Sobre Su Vida en Estambul Después de su Regreso del Cautiverio
Décima Esperanza del Vigésimo Sexto Destello
Una vez, después de volver del cautiverio, en Estambul de nuevo la negligencia venció por unos años. Cuando el aire de la política quitó mi consideración desde mi alma y la esparció al mundo exterior, un día estaba sentado en un lugar alto que mira al arroyo del cementerio de Eyub Sultán de Estambul. Miré a los horizontes de los alrededores de Estambul. De repente veía que mi mundo personal estaba muriendo, percibí un estado espiritual como que el espíritu se retiraba en algunos aspectos. Dije: “¿Acaso son los escritos que están sobre las lápidas del cementerio que me dan esta imaginación?” Así, quité mi mirada. No miré lejos, sino que miré a ese cementerio, se me advirtió a mi corazón: “Cien Estambul están adentro de este cementerio que está alrededor tuyo. Porque Estambul se vació aquí cien veces. No puedes salvarte del veredicto de un Hákim‑i Kadir, Soberano Poderoso que vació a toda la gente de Estambul aquí, ni puedes quedar privado, tú también irás.”
Yo salí del cementerio con esta imaginación temerosa, tal como había entrado muchas veces anteriormente, esta vez también entré en un cuarto pequeño que está en el palco de la Mezquita del Sultán Eyub. Pensé: Yo soy un invitado por tres aspectos; tal como soy un huésped en este lugar, también soy huésped en Estambul, también soy un huésped en el mundo. El huésped debe pensar en su camino. Tal como saldré de este cuarto, también un día saldré de Estambul, también otro día saldré del mundo.
Así, en este estado, una tristeza y aflicción muy penosas y dolorosas con separación atacaron a mi cabeza. Porque no pierdo solamente unos amigos, sino que me separaré de miles de amigos míos en Estambul, y en adición también me separaré de Estambul. Como la separación de cientos de miles de amigos en el mundo, también me separaré de ese mundo bello, que lo quiero mucho y que estoy pegado; cuando pensaba de esta manera, de nuevo fui a ese lugar alto del cementerio. Debido a que de vez en cuando iba al cine para tomar lección, las personas que están en Estambul con respecto a traer las sombras del pasado al presente en el cine, muestran a los muertos como paseando a pie, asimismo yo también vi a esas personas que en ese tiempo como cadáveres, pasean a pie. Dije a mi imaginación: “Ya que algunos que están en este cementerio se ven como paseando en el cine, ve a aquellos que entrarán en este cementerio en el futuro, como que habían entrado; ellos también son cadáveres, están paseando.”
De repente, a través de la luz del Sabio Corán y guía del Noble Gavs‑i Azam Sheij Geylani, esa situación triste se transformó en una situación con alegría y felicidad. Así es:
La luz que viene desde el Corán ante esa situación triste, advirtió así: Tú tenías unos cautivos amigos oficiales cuando estabas lejos de la tierra natal en el nordeste, en Kosturma. Tú sabías que estos amigos tuyos irían a Estambul. Si alguien te dijera: “¿Tú quieres ir a Estambul o quedarte aquí?” Seguramente si tienes una iota de mente, aceptarías ir a Estambul en paz y alegría. Porque novecientos nueve amigos tuyos entre mil uno, están en Estambul. Aquí quedaron unos; ellos también irán allí. Para ti ir a Estambul no es una separación triste y dolorosa. También viniste a Estambul, ¿no estás contento? Te salvaste de las largas noches muy oscuras y tormentosos inviernos muy fríos de esa patria del enemigo. Viniste a este bello Estambul (como el Paraíso del mundo).
Asimismo, desde tu pequeñez hasta esta edad tuya, el noventa y nueve por ciento de tus amados emigraron al cementerio que te da horror. En este mundo quedaron unos amigos tuyos, ellos también irán allí. Tu fallecimiento en el mundo no es separación, sino encuentro; es reunirse con esos amigos. Ellos, es decir esos espíritus eternos, dejando sus hogares envejecidos bajo la tierra, algunos pasean en las estrellas y algunos otros en las capas del mundo intermedio. De esta manera se me advirtió.
Sí, el Corán y la fe demostraron esta verdad de una manera tan cierta, que si uno no está sin corazón ni espíritu totalmente, o si la desviación no ahogó su corazón, debe creerla como que la ve. Porque un Sani‑i Kerim y Rahim, Artífice Generoso y Compasivo que adorna este mundo así con infinitas especies de otorgamientos y benevolencias, que de esta manera muestra Su rububiyet, señorío con benevolencia y compasión, y que mantiene incluso las cosas pequeñas más insignificantes como las semillas, segura y evidentemente no ejecuta, destruye ni pierde al ser humano, así sin compasión ni resultado como se ve aparentemente, que es la obra más perfecta, más abarcativa, más valiosa y que más Él le quiere entre Sus obras. Ciertamente como las semillas que un agricultor esparce a la tierra, para que brote en otra vida, Halik-i Rahim, Creador Compasivo tira temporalmente esa obra querida Suya bajo la tierra, que es la puerta de la misericordia. (❋)
Así, después de entender esta advertencia del Corán, ese cementerio se puso más familiar que Estambul para mí. El aislamiento y reclusión me pareció más agradable que la charla y relación social. Yo también encontré un lugar de reclusión para mí mismo en Sariyer, hacia el Bósforo. Del mismo modo que Gavs‑i Azam (R.A.) fue un maestro, médico y guía para mí a través de su libro Descubrimiento de lo Oculto, también Imam-i Rabbani se volvió en un amigo compasivo y un maestro a través de su libro Mektubat. En ese tiempo me puse muy contento por entrar en la ancianidad, por aislarme de los placeres de la civilización y salir de la vida social. Di gracias a Allah.

Undécima Esperanza
Después de volver del cautiverio, vivíamos en una mansión en el Monte Çamlıca, en Estambul, con mi sobrino Abdurrahman. Esta vida mía se podía considerar como una vida más feliz para aquellos como nosotros, con respecto a la vida mundana. Porque me había salvado del cautiverio, tenía un éxito para la difusión del conocimiento, de una manera más elevada y apropiada a mi profesión del conocimiento en el Departamento de los Asuntos Religiosos. La dignidad y honor que están giradas hacía mí, fueron muy superior a mi límite. Vivía en Çamlıca, con respecto a la locación es el lugar más bello de Estambul. También todas las cosas mías fueron maravillosas. Mi difunto sobrino Abdurrahman, que es muy inteligente, abnegado, un alumno, un sirviente, un escriba y también un hijo espiritual mío, estaba conmigo. Cuando me consideraba a mí mismo como más feliz que todos en el mundo, me miré al espejo; vi pelos blancos en mi cabeza y barba. De repente, empezó el despertar del espíritu de nuevo, que había ocurrido en el cautiverio, en la mezquita en Kosturma. Como una obra suya, empecé a analizar las causas y estados a los que estoy atado y que los pensaba como la dicha mundana. Cualquiera de ellos que analicé, vi que está podrido, no vale poner atención, engaña. En esos tiempos, experimenté una infidelidad inesperada, y una deslealtad inconcebible desde un amigo mío que lo creía como el más fiel. Vino un miedo hacia la vida mundana.
Dije a mi corazón: “¿Acaso yo estoy totalmente engañado? Veo que muchas personas miran con envidia nuestra situación, que es deplorable en el punto de la verdad. ¿Todas estas personas se volvieron lunáticas, o ahora me vuelvo lunático, que veo a estas personas mundanales como lunáticas?” Lo que sea…
Yo, con respecto al despertar intenso que la ancianidad me dio, en primer lugar vi la fugacidad de las cosa efímeras con las que estoy relacionado. También me miré a mí mismo, vi que estoy con una inhabilidad infinita. En ese tiempo, mi espíritu que quiere la eternidad y que es adicto a las cosas efímeras con el pensamiento de eternidad, dijo con toda su fuerza: “Ya que soy efímero respecto al cuerpo, ¿qué bondad puede venir a mí desde estos efímeros? Ya que soy inhábil, ¿qué puedo esperar desde estos inhábiles? Se necesita un Baki‑i Sermedi, el Eterno e Inmutable y un Kadir-i Ezeli, el Omnipotente de la Eternidad Pasada que puede encontrar solución para mi problema.” De esta manera empecé la búsqueda.
En ese tiempo, antes que nada, solicité a mi conocimiento que había estudiado desde la antigüedad, empecé a buscar un consuelo y una esperanza. Lamentablemente, hasta ese tiempo había llenado los conocimientos filosóficos con los conocimientos islámicos en mi mente, y de una manera muy errónea había pensado que esos conocimientos filosóficos eran la mina de perfección y el medio de iluminación. Sin embargo, esos asuntos filosóficos habían manchado mucho mi espíritu y habían obstaculizado mi progreso espiritual.
De repente, a través de la misericordia y benevolencia de Cenab‑i Hak, la sabiduría sagrada que está en el Sabio Corán llegó a la ayuda. Tal como se notificó en muchos tratados, lavó y limpió las manchas de esos asuntos filosóficos.
Por ejemplo: La oscuridad espiritual que viene desde las ciencias filosóficas, hacía que mi espíritu se ahogue en el universo. A cualquier aspecto que miré y busqué luz, no pude encontrar luz en ninguno de esos asuntos ni pude respirar. Hasta que la unidad divina que viene desde el Sabio Corán y que se enseña a través de la frase de “Lá ilahe illa Hu, no hay dios sino Él”, dispersó toda esa oscuridad, volviéndose en una luz muy brillante; respiré con paz. Pero el nefs, alma maligna y satanás apoyándose en la lección que ellos recibieron desde la gente desviada y la gente filosófica, atacaron a la mente y corazón. Los debates del nefs en este ataque lillahilhamd resultaron con el triunfo del corazón.
En muchos tratados esos debates se escribieron en parte. Considerándolos suficiente, aquí notificaré una sola prueba entre miles, para mostrar un solo triunfo del corazón entre miles, para que haga una limpieza en los espíritus de algunos ancianos que mancharon su espíritu, enfermaron su corazón y consintieron su nefs durante su juventud, con los asuntos en parte desviación y en parte inútil, bajo el nombre de filosofía extranjera o ciencias de civilización; así que se salven de la maldad de satanás y nefs sobre la unidad divina. Así es:
En representación de las ciencias filosóficas, mi nefs dijo: Las cosas en este universo, por su naturaleza, tienen interferencia en estos seres. Todas las cosas se relacionan con una causa. Se debe pedir la fruta desde el árbol, los granos desde la tierra. ¿Qué significa pedir y suplicar a Allah para la cosa más pequeña y diminuta?
En ese tiempo, el misterio de la unidad divina salió a la luz a través de la luz del Corán, de la manera siguiente: Mi corazón dijo a ese filosófico nefs mío:
“La cosa más pequeña y diminuta, directamente vienen del poder del Creador de todo este universo, y sale desde Su tesoro como la cosa más grande. No puede ser de otra manera. En cuanto a las causas, son un velo. Porque los seres que consideramos como más insignificantes y pequeños, a veces son más grandes que el ser más grande respecto al arte y creación. A pesar de que el mosquito no es superior a la gallina respecto al arte, tampoco queda atrás. En cuyo caso, no se distingue lo pequeño de lo grande. O todos se dividirán a las causas materiales, o todos juntos se atribuirán a un solo Ser. Del mismo modo que la primera opción es imposible, esta segunda opción es obligatoria e inevitable.
Porque si se atribuye a un solo Ser, es decir a Kadir‑i Ezeli, Omnipotente de la Eternidad Pasada ya que Su conocimiento abarca todas las cosas cuya existencia se hizo realidad a través de las órdenes y sabidurías de todos los seres; ya que la medida de todas las cosas se designan en Su conocimiento; ya que observadamente cada vez infinitas obras con arte vienen a la existencia con infinita facilidad; ya que ese Kadir-i Alim, Todopoderoso y Omnisciente puede crear cualquier cosa, como prender un fósforo con la orden de “kun feyekun, sé y es”; tal como notificamos que Él tiene un poder ilimitado en muchos tratados con innumerables pruebas fuertes, y se demostró especialmente en el final de la Vigésima Carta y Vigesimotercer Destello; asimismo la facilidad maravillosa que se ve observadamente, viene ciertamente desde esa abarcatividad del conocimiento y magnificencia del poder.
Por ejemplo: Tal como sobre un libro que se escribió con una tinta de una substancia invisible, si se echa una substancia exclusiva para mostrar el escrito, de repente ese gran libro muestra a cada ojo su existencia y provoca que lo lean. Asimismo, en el conocimiento vasto de ese Kadir‑i Ezeli, la forma particular de cada cosa se designa con una medida definida. Ese Kadir-i Mutlak, Omnipotente, a través de la orden de “kun feyekun”, Su infinito poder y Su voluntad penetrante, como esa substancia que se echa sobre ese escrito, echa Su fuerza que es una manifestación del poder sobre esa esencia del conocimiento con mucha facilidad, da una existencia exterior; lo muestra a los ojos, hace que lean sus bordados de sabiduría.
Si todas las cosas no se atribuyen a ese Kadir‑i Ezeli y Alím-i Kulli Shey, el Omnisciente de todas las cosas, en cuyo caso se necesita juntar el cuerpo más pequeño de una cosa como el mosquito desde la mayoría de las especies del mundo, con una medida particular, también puede ocurrir por medio de que todos los átomos que traban el cuerpo de ese diminuto mosquito, sepan el misterio de la creación y perfección de su arte con todos sus detalles sutiles. Porque las causas de la naturaleza y las causas materiales, evidentemente y con el consenso de toda la gente consciente, no pueden crear desde la nada. En cuyo caso, de todos modos si ellas crearan, seguramente los juntarían. Ya que ellos se juntarían, sea a cualquier ser vivo, contiene ejemplos desde la mayoría de los elementos y especies. Simplemente es como un resumen y una semilla del universo. Ciertamente, en cuyo caso se necesita cribar una semilla desde todo el árbol, un ser vivo desde toda la faz de la tierra con una criba estrecha y juntarlo con la medida de una balanza muy sensible.
Ya que las causas de la naturaleza son ignorantes y sin vida; no tienen un conocimiento para determinar un plano, un resumen, un modelo ni un programa; derretir y derramar esos átomos según ese molde inmaterial para que no se dispersen ni corrompan su orden. Sin embargo, debido a que la forma y apariencia de cada cosa puede ser en infinitos estilos, dentro de innumerables formas y medidas infinitas, parar los átomos de un elemento que fluyen como inundación, sin dispersarse de una manera ordenada, sin medida ni molde, uno sobre el otro como una masa, y dar un cuerpo ordenado a los seres vivos; se ve que esto está tan lejos de la posibilidad y mente. Seguramente cualquier persona que no tiene ceguera en su corazón, ve esto.
Sí, en virtud de esta verdad, a través del misterio de la sublime aleya (❋) deاِنَّ الَّذ۪ينَ تَدْعُونَ مِنْ دُونِ اللّٰهِ لَنْ يَخْلُقُوا ذُبَابًا وَلَوِ اجْتَمَعُوا لَهُsi todas las causas materiales se juntaran y si tuvieran voluntad, no pueden juntar el cuerpo de un solo mosquito, y los equipamientos de ese cuerpo con una medida particular. Aunque lo juntaran, no pueden pararlos en la medida determinada de ese cuerpo. Aunque lo pararan, no pueden hacer que esos átomos trabajen ordenadamente, que se renuevan permanentemente y que vienen a trabajar a ese cuerpo. En cuyo caso, evidentemente las causas no pueden poseer estas cosas. Es decir, su verdadero dueño es diferente.
Sí, tienen un dueño verdadero tal, que según el misterio de la aleya hace a todos los seres vivos en la faz de la tierra tan fácil como dar vida a un solo mosquito. Crea una primavera tan fácil como una sola flor. Porque no necesita juntar. Debido a que posee la orden de “kun feyekun”, debido a que cada primavera, aparte de la materia del elemento de infinitos seres de la primavera, crea de la nada sus innumerables atributos, estados y formas, debido a que el plano, modelo, índice y programa de todas las cosas están definidos en Su conocimiento, y debido a que todos los átomos actúan en la esfera de Su conocimiento y poder, crea todas las cosas, como prender el fósforo con infinita facilidad. Ninguna cosa equivoca su acción ni en una iota. Tal como los planetas son Su ejército obediente, los átomos también se ponen en un ejército ordenado.
Ya que actúan apoyándose en el poder eterno y trabajan según la regla de ese conocimiento sin inicio ni fin, así esas obras vienen a la existencia según ese poder. En caso contrario, considerando sus figuras pequeñas e insignificantes, esas obras no se achican. Con la fuerza de conectarse con ese Poder, un mosquito mata a Nemrod. La hormiga destruye el palacio del Faraón. La semilla de pino del tamaño de una partícula, lleva la carga de un gran pino como montaña en sus hombros.
Del mismo modo que demostramos esta verdad en muchos tratados, tal como un soldado, con documento militar, en el punto de entrar bajo la orden del rey, logra obras cien mil veces superior a su propia fuerza, como arrestar a un rey. Asimismo todas las cosas con su atadura con ese poder eterno, puede lograr los milagros del arte cien mil veces superior a las causas naturales.
En breve; la existencia de todas las cosas con infinito arte y también con infinita facilidad, muestran que es la obra de un Kadir‑i Ezeli que tiene un conocimiento abarcativo. En caso contrario, dentro de cien mil imposibilidades no vendrán a la existencia, sino que también saldrán de la esfera de la posibilidad y entrarán en la esfera de la imposibilidad, saldrán de la forma de creación y entrarán en la característica de imposibilidad, y nada vendrá a la existencia, ciertamente será imposible su venida a la existencia.
Así, a través de esta prueba muy sutil, muy fuerte, muy profunda y muy evidente, mi nefs, alma maligna que es una estudiante temporal de satanás, y que es una representante de la gente desviada y de la gente de la filosofía, se calló. Lillahilhamd totalmente aceptó la fe. Dijo:
Sí, se necesita un Halik y Rab, Creador y Señor tal, que sepa el recuerdo más mínimo de mi corazón y mi invocación más escondida, cumpla la necesidad más oculta de mi espíritu, asimismo, para dar la dicha eterna a mí, transforme el gran mundo en el Más Allá, elimine este mundo y pondrá el Más Allá en su lugar, también tal como crea el mosquito también creará los cielos, del mismo modo que enclava el sol a la cara del cielo como un ojo, tenga el poder de instalar un átomo en la pupila de mi ojo. En caso contrario, aquel que no puede crear un mosquito, no puede interferir en los recuerdos de mi corazón, no puede escuchar la invocación de mi espíritu; aquel que no puede crear los cielos, no puede darme la dicha eterna. En cuyo caso, mi Rab es aquel que reforma los recuerdos de mi corazón, tal como llena y vacía el cielo con las nubes durante una hora, también transforma el mundo en el Más Allá, hace el Paraíso, abre su puerta para mí y dice: “Venga, entra”.
Así, ¡Oh mis hermanos ancianos que gastaron alguna parte de su vida para las ciencias filosóficas y extranjeras sin luz como un resultado de la desdicha, como mi nefs! Desde el edicto sagrado de “Lá ilahe illa Hu” que está en la lengua del Corán con mucha repetición, comprendan un principio sagrado de la fe que es tan fuerte, veraz, de ninguna manera quebrantable, destruible ni cambiable, entiendan cómo disipa toda la oscuridad espiritual y cura todas las heridas espirituales.