¡Oh Rab, Señor de las tierras y mares!
Comprendí a través de la lección del Corán e instrucción del Generoso Mensajero Aleyhissalatu Vesselam, que tal como los cielos, la atmósfera y el globo terráqueo atestiguan Tu unidad y existencia; asimismo, los mares, ríos, fuentes y riachuelos atestiguan Tu necesaria existencia y unidad en el nivel de la claridad.
Sí, en los mares de este mundo nuestro, que son como calderas de vapor, como una fuente extraña, no existe algún ser, incluso ni una gota que no informe de su Halik, Creador a través de su existencia, orden, beneficio y situación.
Entre los seres extraños cuyos sustentos se conceden de una manera muy perfecta, en una arena y un agua simple, entre los animales del mar cuyas creaciones son muy ordenadas, especialmente entre los peces, que uno de ellos anima los mares a través de un millón de huevos; no existe alguno de ellos que no indique a su creador y no atestigüe a su Rezzak, Sustentador a través de su creación, tarea, administración, sustentación, manejo y mantención.
Tampoco existe alguna de las joyas valiosas, calificadas y adornadas en el mar que no Te conozca y que no informe de Ti por su creación bella, su naturaleza atractiva y su calificación beneficiosa.
Sí, tal como ellos atestiguan uno por uno, también atestiguan a Tu unidad con su totalidad, por estar juntos, mezclados entre sí, su unidad por el sello de la creación, la facilidad de su creación, la multitud en la cantidad de sus individuos; asimismo, en los puntos de sostener los mares que abarcan el globo terráqueo, este globo terráqueo con su tierra, de hacer que él pasee alrededor del sol sin derramar ni dispersarlos, de no permitir que invadan a la tierra, de crear diferentes especies de sus animales ordenados y joyas desde su arena y agua simples, de administrar y manejar sus sustentos y otros asuntos suyos de una forma general y exacta, de no existir algún cadáver sobre su faz que debiera existir en infinitas cantidades; por estos puntos, hace indicaciones y atestigua en cantidad de sus seres a Tu existencia y a que Tú eres Vacib‑ul Vucud, Ser Necesario.
Tal como señalan de una forma muy clara a la magnificencia de Tu soberanía del rububiyet y a la grandeza de Tu poder, que abarca todo, también señalan a la infinita vastedad de Tu misericordia y soberanía, que alcanzan y dominan todo desde las estrellas muy grandes y ordenadas superiores a los cielos, hasta los peces muy pequeños en las profundidades de los mares, que se sustentan ordenadamente; y también indican a Tu conocimiento que abarca todo, y a Tu sabiduría que incluye todo a través de su orden, beneficios, razones, medidas, tamaño y mensuración.
La existencia de las piscinas de misericordia como estas, en esta casa de huésped para los pasajeros, su subyugación para el viaje, barco y beneficio del ser humano, indican que en una posada que se construyó en el camino, el Ser que otorga a sus huéspedes de una noche con estos regalos llenos de mar, seguramente tiene eternos mares de misericordia en la morada eterna de Su soberanía, tanto que estos son sus pequeñas muestras efímeras de ellos.
Así, la existencia de los mares alrededor del globo terráqueo de una forma así muy maravillosa, con su estado raro, incluso la administración y mantención de los seres de los mares, de una manera muy ordenada, muestran abiertamente que pueden ser solamente a través de Tu poder y fuerza, Tu voluntad y manejo están subyugados a Tu orden en Tu propiedad. Veneran a su Halik a través de la lengua de su estado, y dicen “Allahu Ekber”.