بِاسْمِهِ سُبْحَانَهُ
¡Oh Hermanos míos!
Ustedes saben que, en nuestro camino, huimos de la egolatría, del egoísmo y de buscar cargos bajo el velo del prestigio y el honor, como si fueran un veneno mortal. Evitamos con firmeza cualquier actitud que insinúe estas cosas. Es evidente que aquí, durante seis o siete años ante sus ojos y, a través de sus investigaciones durante veinte años, han comprendido que no busco respeto ni posiciones de prestigio para mí mismo. Los he reprendido severamente en este aspecto. Me molesta que me otorguen un lugar más alto del que merezco. Solo acepto con gratitud y sumisión el reconocimiento hacia Risale‑i Nur, que es un milagro espiritual del Corán en este tiempo, y yo, como uno de sus discípulos, me mantengo vinculado a él con gratitud.
Ante personas que han adoptado como principio huir del egoísmo, del egocentrismo y de la hipocresía disfrazada de prestigio y honor, ¿cómo es posible que los gobernantes, administradores y oficiales caigan en sospechas y temores? Incluso los locos entenderían lo absurdo y sin sentido que es esto.
Said Nursi