بِاسْمِهِ سُبْحَانَهُ
Estimados Hermanos,
Las verdades de la fe en Allah en este tiempo, deben ser el objetivo más importante por encima de todo, mientras que las demás cosas deben quedar relegadas a un segundo, tercer o cuarto plano. Servirlas mediante Risale‑i Nur debe ser el deber principal, el foco de interés y el propósito directo. Sin embargo, el estado actual del mundo, con su vida mundana, especialmente la vida social y más aún la vida política, junto con los efectos de los pecados de la civilización moderna como la corrupción y el desvío, que han provocado una manifestación de la ira divina reflejada en la guerra mundial, han inflamado los nervios y las emociones de tal forma que hasta los deseos dañinos y efímeros han penetrado en el corazón, al nivel de las joyas de las verdades de la fe en Allah. Este siglo funesto ha inoculado y sigue inoculando tales influencias a tal grado que, fuera del círculo de Risale-i Nur, algunos creyentes superficiales, e incluso algunos evliyas débiles, debido a los vínculos con la vida política y social, relegan las verdades de la fe a un segundo o tercer plano y se subordinan al juicio de esos movimientos. Incluso llegan a amar a los hipócritas que piensan como ellos y critican o detestan a las personas de verdad e incluso a los evliyas que están en desacuerdo con ellos. Además, subordinan los sentimientos religiosos a estos movimientos.
Ante este extraño peligro de este siglo, el servicio y la ocupación de Risale‑i Nur me han hecho ignorar por completo los temas de la política actual y sus movimientos, hasta tal punto que durante cuatro meses no he sentido curiosidad ni he preguntado sobre esta guerra mundial.
Asimismo, los estudiantes devotos de Risale‑i Nur, que se dedican a las verdades eternas y preciosas de la fe en Allah, no deben permitir que las maquiavélicas estrategias de los opresores distraigan su sagrada misión ni contaminen sus pensamientos.
Cenab‑i Hak nos ha asignado la luz y las tareas iluminadoras, mientras que a ellos les ha asignado juegos oscuros y opresivos. Dado que no buscan nuestra ayuda ni valoran nuestras sublimes luces, sería un error descender al nivel de observar sus juegos oscuros a expensas de nuestras tareas. Para nosotros y nuestro interés, las delicias espirituales y las luces de la fe dentro de nuestro círculo son suficientes y satisfactorias.
Said Nursi