Notificación del Propósito
Del mismo modo que Corán de Suprema Gloria es un vasto discurso divino, una oración general de Rab que se dijo desde lo Más Alto de los Cielos a las capas, naciones e individuos de la humanidad, que vinieron y pasaron en todos los tiempos; abarca muchas ciencias y conocimientos que están fuera del poder del conocimiento de un individuo o una congregación pequeña, y que pertenecen a las cosas materiales del mundo, especialmente en esta época.
Por este motivo, una explicación del Corán que sale de la mente y comprensión de un solo individuo, cuya esfera de abarcatividad es muy estrecha respecto al tiempo, lugar y especialización, no puede ser verdaderamente una explicación del Corán de Suprema Gloria. Porque un solo individuo no puede saber y no puede tener la especialización a los estados espirituales, la situación material de las naciones y de la gente que el Corán dirige, a las ciencias y conocimientos que esas personas abarcan, para que haga una explicación del Corán apropiadamente. Además, el camino y estilo de un individuo no pueden ser excluidos del fanatismo, para que vea las verdades del Corán y para notificarlas imparcialmente. También, una afirmación que surge de la comprensión de un individuo es exclusivo a él mismo; otros no se pueden invitar a la aceptación de esa afirmación. Excepto que esa afirmación fuera confirmada por un tipo de consenso.
Por lo tanto, a través de identificar los significados sutiles del Corán, sus bellezas que están en las explicaciones del Corán de una manera dispersa, y sus verdades que aparecen por medio del descubrimiento de la ciencia, se necesita hacer una explicación del Corán con la investigación y análisis de una asamblea elevada desde los eruditos investigadores, que cada uno es especialista en unas ciencias. De hecho, ordenar y arreglar los veredictos de la ley no deben surgir de la mente de un solo individuo, sino que debe pasar por la mirada de atención e investigación de una asamblea elevada, para que tenga una seguridad general, para que una fianza implícita surja ante la gente, para ganar la confianza del público y para que obtenga la prueba del consenso de la gente.
Sí, el explicador del Corán de Suprema Gloria debe ser una persona que tiene una genialidad elevada, una interpretación penetrante y una cercanía total a Allah. Especialmente, en esta época, estas condiciones pueden existir en una genial personalidad colectiva, que surge de la solidaridad de una magnificente asamblea, de la unión de sus opiniones, de la ayuda mutual de ella a través de la concordancia de sus espíritus, de la libertad de sus mentes y de su total sinceridad, siendo excluida de los fanatismos. Así que únicamente una personalidad colectiva como esta puede explicar el Corán.
Porque, por el motivo del veredicto de “aquel que no existe en la parte, existe en la totalidad”, estos tipos de condiciones que no existen en cada individuo pueden existir en una asamblea.
A pesar de que se esperaba por mucho tiempo la aparición de una asamblea como esta, como una previsión ocurrió a la mente que estamos en la víspera de un terremoto grande, que destruirá y quemará la patria. Basándose en el veredicto de “si una cosa no se puede obtener totalmente, no es apropiado dejarla totalmente”, a pesar de mi inhabilidad y falta, yo solo empecé a escribir algunas verdades del Corán, y algunos signos sobre el milagro que está en la alineación de sus palabras. Pero, con la explosión de la Primera Guerra Mundial, caímos en las montañas y arroyos de Erzurum y Pasinler. En esos días de Levantamiento, en esas montañas y cerros, cuando encontraba oportunidad, escribía lo que llegaba a mi corazón en esas distintas situaciones horribles, con las expresiones que no concuerdan entre sí. Debido a que no fue posible encontrar libros y explicaciones del Corán, para solicitar en esos tiempos y en esos lugares, mis escritos quedaron solamente como iluminaciones de mi corazón. Esas iluminaciones mías, si ellas concuerdan con las explicaciones del Corán, es luz sobre luz; si tienen aspectos oponentes, se puede atribuir a mis faltas.
Sí, puede tener lugares que necesitan corrección, pero no pude permitir cambiar esas expresiones traposas, que se escribieron y se vistieron entre los mártires en la frontera de guerra con gran sinceridad, (tal como no se permite cambiar la vestimenta ni limpiar la sangre de los mártires), y mi corazón tampoco lo consintió. Actualmente tampoco consiente, porque actualmente no puedo encontrar la sinceridad y pureza de esa época.
Sin embargo, no hice esta obra mía llamada Signos del Milagro, que escribí con una intención de formar una explicación verdadera del Corán; solamente si recibe el aprecio de los eruditos investigadores entre los eruditos del Islam, lo hice con un propósito para que sea un ejemplo y fuente para una explicación elevada del Corán, que se hará en un futuro lejano y como un recuerdo para la gente de ese tiempo.
Said Nursî