Vigésima Séptima Aleya
En la sura Saff: El valor numérico de la fraseنُورَ اللَّهِ بِأَفْوَاهِهِمْ وَاللَّهُ مُتِمُّ نُورِهِes 1316 o 1317. Esta fecha corresponde exactamente al periodo mencionado previamente en la conclusión de la vigésima primera aleya, en el contexto de la revolución intelectual cuando un ministro colonial europeo intentó apagar la luz del Corán, mientras que el autor de Risale‑i Nur trabajaba en la misma época para reflejar y difundir esa luz a través de dicha revolución intelectual. En el mismo año, coinciden las siguientes aleyas y expresiones: las siete aleyas en siete suras conتِلْكَ آيَاتُ الْكِتَابِ, la aleyaطَسۤ تِلْكَ آيَاتُ الْقُرْآنِ, la aleyaهَدَانِي رَبِّي إِلَى صِرَاطٍ مُسْتَقِيمٍ, la aleyaإِنَّ رَبِّي عَلَى صِرَاطٍ مُسْتَقِيمٍ, el mandatoفَأَعْرِضْ عَنْهُمْ, y finalmente, la aleyaنُورَ اللَّهِ بِأَفْوَاهِهِمْ وَاللَّهُ مُتِمُّ نُورِهِ. La perfecta concordancia de todas estas aleyas con esta fecha no es solo un símbolo, una insinuación o una indicación, sino que es una claridad evidente de que Risale‑i Nur es un reflejo de esa Luz Divina. Con su significado implícito, anuncia que dispersará las tinieblas de las dudas y ataques provenientes de los enemigos.
Estas múltiples y significativas concordancias cifradas se basan en una conexión espiritual poderosa. En efecto, los ciento veintinueve tratados de Risale‑i Nur son como las bombillas de vidrio de ciento veintinueve lámparas eléctricas, fijadas en los extremos de los cables que se extienden desde la Gran Luz del Corán, difundiendo esa luz de manera clara y manifiesta. El hecho de que la mitad del nombre Risale-i Nur se encuentre dos veces en esta aleya, embellece aún más esta conexión y relación simbólica.