EL PRIMER ASUNTO:
En el Primer Rayo, se mostró que en las indicaciones de dos o tres aleyas, hay una buena noticia bendita y poderosa: que los estudiantes leales de Risale‑i Nur entrarán a la tumba manteniendo la fe y serán la gente del Paraíso. Pero, se necesita una evidencia que totalmente fortalecerá a este asunto muy enorme y a esta indicación muy valorable, así esperaba. Hace mucho que aguardaba. Lillahilhamd, ocurrieron dos evidencias juntas a mi corazón:
Primera Evidencia: La gente del descubrimiento espiritual y verificación, justificaron que cuando la fe verificada se acerca más desde un conocimiento certero a la certeza absoluta, ya no se puede eliminar, y dijeron que: En el tiempo de morir, satanás puede poner dudas solamente dando sospechas a la mente con sus susurros. En cuanto a este tipo de la fe verificada, no sólo queda en la mente, sino que seguramente porque penetra en el corazón, espíritu, misterio y también en tales facultades sutiles y enraíza en ellos, es por eso que la mano de satanás no puede alcanzar a esos lugares. Así, la fe de tales personas permanece protegida de perderse.
Un medio para alcanzar este tipo de la fe verificada, es lograr la verdad con la perfecta cercanía a Allah, descubrimiento espiritual y atestiguando. Este camino es la fe de atestiguar, y es exclusivo para los sabios más altos.
El Segundo Camino: Al respecto de la fe en lo Oculto, a través de la refulgencia del misterio de la revelación a manera de evidencia y del Corán, con la unión de la mente y corazón, con un poder en el nivel de absoluta certeza, y con una certeza del conocimiento que llega al nivel de obligación y claridad, es confirmar las verdades de la fe. Sus estudiantes verdaderos ven que este segundo camino es la esencia, levadura, base, espíritu y realidad de Risale‑i Nur. También si los otros miran con justicia, verán que Risale-i Nur muestra que los caminos contra las verdades de la fe están en el nivel de imposibilidad, absurdidad e improbabilidad.
Segunda Evidencia: Se hacen tantas oraciones aceptables, sinceras y en mucha cantidad, para que los estudiantes leales de Risale‑i Nur alcancen un buen destino y la fe perfecta, así que la mente no puede dar la posibilidad de no aceptar ninguna entre tantas oraciones.
Por ejemplo: Un siervo y un estudiante de Risale‑i Nur, durante veinticuatro horas, cien veces hacen oración para el buen destino de los estudiantes de Risale-i Nur, para que alcancen la felicidad eterna; entre estas oraciones, veinte o treinta veces en condiciones más merecedoras de aceptación, hacen la misma oración para la salvación de su fe, de su buen destino individual y entrar a la tumba manteniendo su fe.
Incluso, la suma de las oraciones sinceras y con sus lenguas inocentes, uno a otro de los estudiantes de Risale‑i Nur sobre la salvación de la fe, que por todos lados está bajo asaltos, es tan grande que la Misericordia y Sabiduría no dejan rechazarlas. Supongamos que si todas ellas en suma se rechazaran, pero sólo una se aceptara, igualmente es suficiente para que cada uno de los estudiantes entre a la tumba manteniendo la fe. Porque cada oración se relaciona con todo.
Said Nursi