Es una Realidad Declarada Dirigiéndose a Mehmed Feyzi y sus Semejantes, Estudiantes del Risale‑i Nur
¡Mi hermano Feyzi!
Ya que tú quieres parecerte a los héroes de la provincia de Isparta, debes ser exactamente como ellos. En la cárcel de Eskişehir, un señor, un Sheyh importante y un guía espiritual entre los evliyas de Nakşi, a pesar de hacer charla atractivamente entre los cincuenta o sesenta estudiantes de Risale‑i Nur por cuatro meses, pudo atraer solo a uno temporalmente. Los otros fueron indiferentes a ese Sheyh llamativo. El servicio elevado y valorable de la fe de Risale-i Nur era suficiente para ellos. La perspicacia del corazón de los estudiantes comprendió una verdad que:
hacer servicio con Risale‑i Nur salva la fe, pero el sufismo y ser Sheyh hacen ganar rangos de la cercanía de Allah. Salvar la fe de sólo una persona es más importante y tiene más recompensa que ascender diez creyentes al nivel de la cercanía de Allah. Porque, debido a que la fe hace ganar una felicidad eterna, otorga una monarquía eterna hasta un mundo entero a sólo un creyente. En cuanto a la cercanía de Allah, ella amplia e ilumina el paraíso del creyente. Tal como hacer de una persona un rey es tan superior como ascender a diez soldados a General; salvar la fe de sólo una persona es un servicio que tiene más recompensa que hacer diez personas como evliya.
Así, aunque las mentes de algunos hermanos tuyos de Isparta no comprendieron este misterio sutil, los corazones de todos vieron que ellos prefieren la amistad de una persona desventurada y pecadora como yo a los evliyas, e incluso a los muytehids si hubiesen habido.
Sobre la base de esta verdad, si viene un polo espiritual y un gavs‑i azam a esta ciudad y si te dice que te elevará al nivel de la cercanía de Allah en diez días, y si tú dejando Risale-i Nur te vas con él, no puedes ser amigo de los héroes de Isparta.
Lillahilhamd, los estudiantes del Risale‑i Nur, quienes en esta época han alcanzado la perfección de la fe dentro del marco de la noble sunna del Profeta, han adoptado una condición tal que atrae la atención de los evliyas y de los guías espirituales; por lo tanto, los verdaderos guías de todas las épocas, sin duda alguna, se interesarían en esta época por los estudiantes del Risale-i Nur. Si lograran ganarse a uno solo de ellos, le otorgarían tanto valor como a veinte de sus propios discípulos.
Asimismo, dado que frente a las deleitables y atractivas manifestaciones de la velayet, el servicio al Risale‑i Nur conlleva dificultades, lucha espiritual y esfuerzo, se puso por escrito esta verdad dirigida a Feyzi.
Said Nursi