Es una Bofetada de Compasión que Mehmed Feyzi Recibió
Sí, mi Maestro me decía: “Escribe los Milagros de Ahmed a la manera de Husrev”. Yo, es decir Feyzi, holgazaneé un poco. De repente, me llamaron al servicio militar con aquellos que nacieron en 1928. De nuevo mi Maestro dijo: “Anda, escribe los Milagros de Ahmed (A.S.M.). No permitiré que vayas”. Luego empecé. Esa orden se retrasó una semana. De nuevo por causa de otro problema, de alguna manera escribir los Milagros de Ahmed (A.S.M.) disminuyó. De nuevo me llamaron al servicio militar. Mi Maestro dijo: “Anda, escríbelo”. Yo fui y empecé a escribir los Milagros de Ahmed (A.S.M.) con total seriedad y lealtad. De una manera inesperada, la orden otra vez se quedó atrás. De nuevo, por causa de un pretexto no pude escribir los Milagros de Ahmed (A.S.M.). Mi Maestro dijo: “Ya que fuiste perezoso para escribir los Milagros de Ahmed (A.S.M.), ahora tu deber está en el servicio militar, por cuenta de Risalet‑ün Nur.” De repente llegó una orden, y recibiendo una bofetada de compasión, me mandaron al deber. Doy gracias a Cenab-i Hak que trabajé y se me hizo trabajar para Risalet-ün Nur como sea posible. Tal como mi Maestro nos dijo, me licencié después de seis o siete meses, me volví a juntar con mi Maestro y con el deber sagrado de Risalet-ün Nur. Inshaallah, que esta culpa mía se haya perdonado.
Haciendo como intercesores a los sinceros estudiantes del Corán y mis valorables hermanos, como Husrev, Rüşdü, Hafız Ali, Hulusi y Sabri, que nos sobrepasaron en Risalet‑ün Nur y también en el servicio Coránico, pido al Corán y a mi Maestro con todo mi espíritu el perdón de esa culpa mía. Yo me confieso que recibí una bofetada de compasión de una manera inesperada, como el castigo a mi pereza.
Un estudiante perezoso del Risale‑i Nur, pero que se enorgullece del esfuerzo y la actividad de sus hermanos de pluma de diamanteMehmed Feyzi