Es un Artículo de Hulusi
¡Estimado Maestro mío!
Tomé la Decimonovena Carta conmigo con una intención de leer en una congregación, y en la noche del viernes. Fue una noche con intensa lluvia. Para leer en esa congregación puse mi mano en mi bolsillo; con asombro me di cuenta que esa bendita obra no estaba en su lugar. A pesar de que el bolsillo en que puse la obra no estaba rasgado ni con roturas, y aunque yo no paré en algún lugar, ¿Cómo es posible no asombrarse ante esta situación? Pasé esa noche sin sueño, me puse triste. Pedí por encontrar esta bendita obra al Noble Gavs. Lillahilhamd, al día siguiente se encontró a través de un profesor que había empezado a hacer oraciones rituales después de escuchar esta obra. Usted puede adivinar que bajo tanta lluvia, y dentro del barro, aunque esta bendita obra se encontrara, ya estaría en un nivel ilegible, ¿no? Es algo asombroso, notable y ejemplificador que ni se manchó en lo más mínimo. El Verdadero Hafiz, Protector protegió esa obra bendita, como aquellos que están conectados con Él espiritual y seriamente. De esta manera, una manifestación aparente de los nombres de Hafíz, Alím y Hakím, se reveló.
Hulusi