Séptima
……………………. ❋ وَبِالْاٰيَةِ الْكُبْرٰى اَمِنّ۪ي مِنَ الْفَجَتْ
وَبِحَقِّ فَقَجٍ مَعَ مَخْمَةٍ يَا اِلٰهَنَا ❋ وَبِاَسْمَائِكَ الْحُسْنٰى اَجِرْن۪ي مِنَ الشَّتَتْ
حُرُوفٌ لِبَهْرَامٍ عَلَتْ وَتَشَامَخَتْ ❋ وَاسْمُ عَصَا مُوسٰى بِهِ الظُّلْمَتُ انْجَلَتْ
Tal como el Noble Imam Ali (R.A.), en su primera frase:وَ بِاْلاۤيَةِ الْكُبْرَى اَمِنِّى مِنَ الْفَجَتْ ❋ وَ بِحَقِّ فَقَجٍ مَعَ مَخْمَةٍ يَا اِلَهَنَاْhace una clara alusión al Séptimo Rayo, del mismo modo, con esta misma frase, señala al tratado árabe llamado “Vigésimo Noveno Destello”, un gran libro de contemplación elevada y un manifiesto del tevhid, unidad divina y del conocimiento espiritual supremo. Con la segunda frase:وَ بِاَسْمَائِكَ الْحُسْنَى اَجِرْنِى مِنَ الشَّتَتْhace referencia al tratado conocido como el Trigésimo Destello, que sigue al Vigésimo Noveno Destello y explica de manera sublime las realidades de los Seis Nombres Más Bellos, llamados el Gran Nombre Divino y Sekine. Posteriormente, inmediatamente después de este tratado sobre los nombres divinos, con la frase:حُرُوفٌ لِبَهْرَامٍ عَلَتْ وَ تَشَامَخَتْseñala al Trigésimo Primer Destello, en cuyo Primer Rayo se registran las alusiones de treinta y tres aleyas del Corán a Risale‑i Nur. Debido a su relación con el conocimiento de cifr, este tratado aparece como un estudio profundo de las letras y actúa como un milagro coránico. Por último, con la frase:وَ اسْمُ عَصَا مُوسَى بِهِ الظُّلْمَتُ انْجَلَتْhace referencia al tratado que sigue al Tratado de las Letras, compuesto a partir del Signo Supremo y otros tratados de Risale‑i Nur, y que recibió el nombre de La Vara de Moisés. Al igual que la vara de Moisés, este tratado refuta los hechizos del extravío y la idolatría, y con este nombre, indica que este último tratado de Risale-i Nur dispersará las tinieblas espirituales y anuncia esta buena nueva. Sí, así como la frase وَ بِاْلاۤيَةِ الْكُبْرَى hace referencia al Séptimo Rayo con pruebas sólidas, esta misma frase, con otro significado, alude acertadamente al tratado árabe Vigésimo Noveno Destello, que actúa como la Aleya Suprema de Risale‑i Nur y reúne las esencias de la mayoría de los tratados. De acuerdo con la regla de ”müstetbeat-üt terakib" (significados implícitos derivados de la estructura), esta frase también lo abarca y lo incluye. Por lo tanto, podemos decir que el Noble Imam Ali (R.A.), al considerar esta frase, dirige una alusión hacia él.
Asimismo, con la prueba de las demás indicaciones, y al aludir a los Destellos después de las Cartas con un estilo de expresión diferente, podemos decir que, dado que la composición de la más brillante de los Destellos ocurrió en un tiempo terrible, y con el fin de salvarse de la prisión y la ejecución, y hallar seguridad y salvación; el Honorable Ali (R.A.), mediante un significado metafórico y un contenido indicativo, empleó su propia lengua por cuenta del autor —quien se encontraba ante grandes peligros— al suplicar وَبِالْاٰيَةِ الْكُبْرٰى اَمِنّ۪ي مِنَ الْفَجَتْ, es decir: “¡Oh Señor! ¡Sálvame, concédeme amparo y seguridad!”. Y debido a la prueba de su exacta correspondencia con la condición de la Vigésima Novena de los Destellos y de su autor, la cual fue compuesta precisamente en la Prisión de Eskişehir en medio del peligro de ejecución y de una larga condena, el discurso delinea esto de forma implícita e indicativa; por lo que podemos afirmar que el Honorable Imam‑i Alí (R.A.) también señala hacia ello en este pasaje.
Asimismo, contemplando al tratado de los nombres, que lleva por título la Trigésima de los Destellos ve consta de seis puntos sutiles, al decir وَبِاَسْمَائِكَ الْحُسْنٰى, ve con la prueba de las demás indicaciones, así como con la prueba de seguir a la Vigésima Novena de los Destellos, y con la prueba de la coincidencia de ambas tanto en el nombre como en el término esmâ; el autor, quien había caído en la dispersión de su situación, en un penoso destierro y en la aflicción, halló consuelo y fortaleza gracias a la bendición de la composición de dicho tratado. Y en lo que respecta al sentido metafórico, el significado de وَبِاَسْمَائِكَ الْحُسْنٰى اَجِرْن۪ي مِنَ الشَّتَتْ, que es una súplica para sí mismo a través de la lengua del Honorable Imam‑i Ali (R.A.), es decir, “¡Oh mi Señor! Protégeme de la dispersión ve de la aflicción por la bendición de ese tratado de los nombres, el cual es el Nombre Supremo”, con la prueba de su exacta correspondencia con la situación de ese tratado y de su poseedor, podemos decir que el discurso posee una delación metafórica; y el Imam‑i Ali (r.a.) realiza una indicación sobre lo oculto.
Y puesto que el origen de la Celcelûtiye es la revelación, posee misterios y observa al tempo venidero; y da noticias sobre los asuntos ocultos del futuro.
Y puesto que, desde la perspectiva del Corán, este siglo es terrible; ve por cuenta del Corán, Risale‑i Nur es un acontecimiento de suma importancia en este siglo oscuro.
Y puesto que, con numerosas pruebas e indicios que alcanzan el grado de la claridad, Risale‑i Nur se ha introducido en la Celcelûtiye ve se ha establecido en su sección más importante.
Y puesto que Risale‑i Nur ve sus partes son merecedores de esta posición, y poseen el valor y el mérito para recibir la mirada de aprecio y el elogio del Honorable Imam‑i Ali (R.A.), y para que él dé noticias de ellos.
Y puesto que el Honorable Imam‑i Ali (R.A.), después de dar noticias de Sirâcü'n‑Nur de una manera evidente, demostró que el discurso delinea y que el Honorable Imam‑i Ali (R.A.) señala —bajo el mismo orden, la misma posición ve el mismo número, guiado por sólidas pruebas, tal como ocurre en los tratados— en segundo grado y de una forma velada hacia las Palabras, luego hacia las Cartas ve después hacia los Destellos.
Y puesto que al principio: con بَدَئْتُ بِبِسْمِ اللّٰهِ رُوح۪ي بِهِ اهْتَدَتْ ❋ اِلٰى كَش|فِ اَسْرَارٍ بِبَاطِنِهِ انْطَوَتْ contempla al tratado que es la cabecera de los opúsculos y la Primera Palabra, es decir, el tratado de بِسْمِ اللّٰهِ; asimismo, al término del grandioso juramento abarcador, se aprecia un estilo de expresión como si contemplara a las últimas partes de los tratados, que son los últimos Destellos ve los Rayos, especialmente a la Vigésima Novena de los Destellos —que es un prodigioso destello árabe de la unicidad divina y un signo supremo—, al Tratado de los Seis Nombres, al Tratado de los Signos de las Letras Coránicas ve en particular a lo que por ahora es el último de los Rayos ve que posee una naturaleza capaz de anular todas las hechicerías espirituales de los extravíos, semejante al Bastón de Moisés, recibiendo en un sentido el nombre de Âyetü'l‑Kübrâ.
Y puesto que los indicios y las pruebas que se hallan en un solo asunto, en virtud de la unidad de dicho asunto, se fortalecen mutuamente; incluso un destello con una relación tenue se une a su propia fuente.
Por supuesto, basándonos en estos siete fundamentos, decimos lo siguiente:
Así como el Honorable Imam‑i Ali (R.A.) señaló a las célebres Palabras según su orden de disposición, y contempló ordenadamente una parte de las Cartas y las más importantes de Destellos; exactamente del mismo modo, con la frase بِاَسْمَائِكَ الْحُسْنٰى اَجِرْن۪ي مِنَ الشَّتَتْ contempla con elogio el Trigésimo Destello , es decir, el Tratado de los Seis Nombres Divinos, que es el último de los Destellos independientes.
Y asimismo, con las palabras حُرُوفٌ لِبَهْرَامٍ عَلَتْ وَتَشَامَخَتْ aprecia y confirma mediante una indicación el Tratado de los Signos de las Letras Coránicas, el cual sigue al Trigésimo Destello.
Y con la frase وَاسْمُ عَصَا مُوسٰى بِهِ الظُّلْمَتُ انْجَلَتْ juzgamos sin vacilación alguna, a partir de tal estilo de expresión, que él muestra de manera elogiosa y simbólica el tratado recopilatorio que por ahora es el último, el cual representa el argumento más fuerte y milagroso en manos de la unicidad divina y de la fe, semejante a la Vara de Moisés.
El Honorable Imam‑i Ali (R.A.) da noticias tanto de Risale-i Nur en su totalidad como de sus tratados más significativos, tanto en su sentido real como metafórico, y de una forma indicativa, simbólica, alusiva e indirecta. Quien tenga alguna duda, que observe detenidamente por una vez los tratados señalados. Supongo que si posee equidad, no le quedará duda alguna.
El indicio más bello y sutil de los significados alusivos y los contenidos metafóricos aquí presentes es la correspondencia de los nombres otorgados manteniendo el mismo orden. Por ejemplo, el hecho de que él señale en el orden numérico de veintinueve, treinta, treinta y uno y treinta y dos a las Palabras Vigésima Novena, Trigésima, Trigésima Primera y Trigésima Segunda con nombres sumamente adecuados; y al principio, a la Primera Palabra —que es la cabecera de las Palabras— por medio del misterio de la misma Basmala; y al final, a lo que por ahora es el término de los tratados, otorgándoles a cada uno un nombre apropiado que manifiesta su verdadera naturaleza, aunque ciertamente es algo oculto, resulta sumamente hermoso y sutil.
Yo confieso que de ninguna manera soy digno de tal rango ni de ser el medio para la manifestación de una obra tan aceptada. Sin embargo, el crear un árbol enorme como una montaña a partir de una semilla pequeña e insignificante forma parte de los actos y la costumbre del Poder Divino, y es una prueba de Su grandeza.
Aseguro bajo juramento que: mi propósito al elogiar a Risale‑i Nur es confirmar, demostrar y difundir las verdades del Corán y los pilares de la fe en Allah.
¡Cientos de miles de gracias sean dadas a mi Halik‑i Rahim, Quien no hizo que yo me agradara a mí mismo! Me ha mostrado los defectos y faltas de mi propia alma. Y ya no me queda el deseo de hacer que esa alma instigadora al mal sea del agrado de los demás. Para un hombre que espera a las puertas de la tumba, mirar de forma hipócrita hacia el mundo efímero que deja atrás es una insensatez digna de lástima y una pérdida espantosa.
He aquí que, con este estado espiritual, expresaré una sutil coincidencia respecto a que Risale‑i Nur, el cual es únicamente el traductor de las verdades de la fe, es verídico y auténtico. A saber:
Celcelûtiye significa maravilloso (bedî') en idioma siríaco, y posee el significado de original y prodigioso. Dado que Risale‑i Nur, cuyas expresiones son maravillosas (bedî'), ocupa un lugar importante en la Celcelûtiye y sus destellos se vislumbran en la mayoría de sus partes, estimo que el nombre de la oda (qasida) le fue otorgado como si mirara hacia él. Asimismo, ahora comprendo que el título de Bediüzzaman (La Maravilla de la Época) que se me otorgó desde antiguo, a pesar de no tener yo el mérito para ello, no me pertenecía a mí. Tal vez era un nombre espiritual de Risale-i Nur, el cual le fue colocado a su traductor aparente de manera prestada y en custodia. Ahora ese nombre en custodia ha sido devuelto a su verdadero dueño.
Por lo tanto, deduzco que, debido a su significado de maravilloso en siríaco y a su repetition en la oda, el nombre de Celcelûtiye otorgado a la misma hace percibir, de manera indicativa, su relación con la condición maravillosa —tanto en el aspecto de la expresión como del significado y del nombre— de Risale‑i Nur, que es la Maravilla de la Elocuencia (Bedîü'l-beyân) y la Maravilla de la Época (Bediüzzaman) aparecida en el tiempo de las innovaciones nocivas (bid'at); y que este nombre también se refiere en parte a ella, y que Risale-i Nur ha adquirido este derecho por ocupar un espacio muy amplio en el sujeto de este nombre.
رَبَّنَا Lَا تُؤَاخِذْنَٓا اِنْ نَس۪ينَٓا اَوْ اَخْطَأْنَا