بِاسْمِهِ سُبْحَانَهُ وَاِنْ مِنْ شَيْءٍ اِلَّا يُسَبِّحُ بِحَمْدِهِ
اَلسَّلَامُ عَلَيْكُمْ وَرَحْمَةُ اللّٰهِ وَبَرَكَاتُهُ اَبَدًا دَائِمًا
¡Mis queridos hermanos verídicos, firmes, abnegados y leales!
Ustedes saben que el comité de expertos de Ankara no pudo negar los keramets y signos de lo Oculto que pertenecen a Risale‑i Nur. Pero, erróneamente pensando en que yo tuviera parte en esos keramets, objetaron y dijeron “las cosas como estas no deberían haberse escrito en el libro, el keramet no se hace público." Ante esta leve crítica, en mi defensa les respondí que:
Ellos no pertenecen a mí y poseer esos keramets está fuera de mi límite. Ciertamente son las filtraciones y destellos del milagro espiritual del Corán, que volviéndose en forma de keramets en Risale‑i Nur, que es una verdadera explicación suya (para reforzar la fuerza espiritual de sus estudiantes), son del tipo de los otorgamientos divinos. En cuanto al otorgamiento, exponerlo es un agradecimiento, es permitido y también es aceptable.
Por un motivo importante, ahora un poco explicaré esta respuesta. Y se me preguntó: “¿Por qué lo expongo, por qué hago acumulaciones sobre este punto, y por qué durante unos meses avanzo mucho sobre este tema, y la mayoría de las cartas se relacionan con ese keramet?”
La Respuesta: A pesar de que en esta época en el servicio de la fe, Risale‑i Nur necesita cientos de miles de reparadores frente a miles de destructores, también a pesar de que se necesita que estén al menos cientos de escribas y ayudantes conmigo, no abstenerse ni escapar de tener contacto, sino a pesar de que es obligatorio que la nación y las autoridades nos ayuden con el estímulo, y se relacionen con nosotros, y debido a que ese servicio de la fe se relaciona con la vida eterna, a pesar de que para los creyentes es obligatorio preferirlo a las ocupaciones y beneficios de la vida efímera, tomándome a mí mismo como ejemplo digo que:
Por los aspectos y motivos de que aquellos que están contra nosotros, prohibiéndome de todas las cosas, de tener contacto y también de mis ayudantes, con toda su fuerza tratan de romper la fuerza espiritual de mis amigos, de desmotivarlos de mí y de Risale‑i Nur, de encargar un deber que miles de personas pueden realizar sobre una anciana persona enferma, débil, solitaria e indefensa como yo; y también por el motivo de que quedé obligado a abstenerme de relaciones sociales y de tener contacto con las personas como una enfermedad material, y también tratan de romper la fuerza espiritual asustando a la gente de una manera tan eficaz; por eso, fuera de mi voluntad, contra todos esos obstáculos, notificando los otorgamientos divinos que provocan reforzar la fuerza espiritual de los estudiantes de Risale-i Nur, para hacer una acumulación espiritual alrededor de Risale-i Nur, y por el motivo de mostrar que él por sí solo y por sí mismo y sin necesitar a otros, es tan poderoso como un ejército; por estos motivos, las cosas como estas se me hizo escribir.
En caso contrario, –jamás– vendernos, hacer que los demás nos aprecien, alabarnos y jactarnos, son romper el misterio de sinceridad, que es un principio importante de Risale‑i Nur. Inshaallah, tal como Risale-i Nur por sí solo se defiende a sí mismo y muestra su valor exactamente, también defenderá a nosotros espiritualmente, y será el medio de que nuestros defectos se perdonen.
Mandamos miles de saludos a cada uno de todos mis hermanos, hermanas, especialmente a cada uno del grupo de inocentes benditos y de la congregación de ancianos venerables, cuyos rezos son aceptables; rezamos por ellos, les felicitamos por su noble Ramadán y pedimos sus rezos.
Su hermano enfermo, Said Nursi