Luego, la tierra, hablando con su lenguaje de estado a ese viajero pensativo que se ha acostumbrado a este viaje intelectual, le dice: “¿Qué haces vagando en el cielo, el espacio y el aire? Ven, te mostraré a quien estás buscando. Observa mis tareas y lee mis páginas.” Él también mira y ve que
la Tierra, como un derviche extasiado, con sus dos movimientos, dibuja una órbita que da lugar a los días, los años y las estaciones, girando en torno al campo del gran día de la resurrección. Y la Tierra, una magnífica y sumisa nave divina, que lleva dentro de sí a cientos de miles de especies de seres vivos con todos sus suministros y provisiones, viaja por el océano del espacio con perfecto equilibrio y orden, girando alrededor del sol.
Luego, mira sus páginas y ve que cada una de sus secciones, con miles de señales, presenta al Señor de la Tierra. Como no tiene tiempo para leer todas, se enfoca solo en una página: la creación y gestión de los seres vivos durante la primavera. Observa cómo
las formas de millones de especies se despliegan de una sustancia simple con un orden increíble, y cómo se nutren con una misericordia infinita. Algunos incluso reciben alas para volar, dispersándose de manera asombrosa. Son gestionados con una administración extremadamente sabia, alimentados de manera sumamente cariñosa, y se les provee una variedad infinita de deliciosos alimentos que crecen de la nada, de la tierra seca, de raíces simples y uniformes, de semillas y gotas de agua. Cada primavera, como un vagón, se carga con cien mil tipos de alimentos y suministros desde los tesoros ocultos, y se envía a los seres vivos con un orden perfecto.
Y en particular, esos paquetes de provisiones incluyen conservas de leche enviadas a los bebés, y pequeños contenedores de leche azucarada colgados en los pechos de sus madres, mostrando tanta compasión, misericordia y sabiduría que, sin duda, prueban que son una manifestación amorosa de la misericordia y el favor de un Rahman y Rahim extremadamente compasivo.
En resumen: esta página de la vida primaveral, al mostrar cientos de miles de ejemplos y manifestaciones del gran día de la resurrección, interpreta de manera sumamente brillante la aleya:فَانْظُرْ اِلَى اۤثَارِ رَحْمَتِ اللَّهِ كَيْفَ يُحْيِى اْلاَرْضَ بَعْدَ مَوْتِهَا اِنَّ ذَلِكَ لَمُحْيِى الْمَوْتَى وَهُوَ عَلَى كُلِّ شَيْءٍ قَدِيرٌ, Y esta aleya también expresa de manera milagrosa los significados de esta página. Así comprendió que la tierra, con todas sus páginas, declara “Lá ilahe illa Hu” con una fuerza y grandeza acorde a su tamaño.
Así, con el testimonio abreviado de uno de los muchos aspectos de una sola página de las más de veinte grandes páginas de la Tierra, y en el sentido de las observaciones de ese viajero en otras páginas y aspectos, para expresar esas observaciones se dice en el tercer grado del Primer Capítulo:لاَ اِلَهَ اِلاَّ اللَّهُ الْوَاجِبُ الْوُجُودِ الَّذِى دَلَّ عَلَى وُجُوبِ وُجُودِهِ فِى وَحْدَتِهِ اْلاَرْضُ بِجَمِيعِ مَا فِيهَا وَ مَا عَلَيْهَا بِشَهَادَةِ عَظَمَةِ اِحَاطَةِ حَقِيقَةِ التَّسْخِيرِ وَ التَّدْبِيرِ وَ التَّرْبِيَةِ وَ الْفَتَّاحِيَّةِ وَ تَوْزِيعِ الْبُذُورِ وَ الْمُحَافَظَةِ وَ اْلاِدَارَةِ وَ اْلاِعَاشَةِ لِجَمِيعِ ذَوِى الْحَيَاةِ وَ الرَّحْمَانِيَّةِ وَ الرَّحِيمِيَّةِ الْعَامَّةِ الشَّامِلَةِ الْمُكَمَّلَةِ بِالْمُشَاهَدَةِ