Quinta Aleya
. Esta aleya contiene un indicio sutil. Mediante tanto una fuerte relación espiritual como el método del cálculo cifr, se refiere de manera particular entre los muchos individuos posibles al Risale‑i Nur y a su autor. Así es: la palabraمَيْتًا, considerando el tanwin como la letra “nun”, tiene un valor numérico de 500, lo cual coincide con el valor de “Said‑ün Nursi”. Esto señala que “Said Nursi estaba como en estado de muerte, pero fue revivido a través de Risale-i Nur y encontró vida con él”.
Además, las palabrasاَوَمَنْ كَانَ مَيْتًا فَاَحْيَيْنَاهُ وَجَعَلْنَا لَهُ نُورًاcon los dos tanwin que contienen las letras “nun”, alcanzan el valor numérico de 1334, que coincide con el año (según el calendario árabe) en que Said se salvó de una muerte física y aterradora durante la guerra mundial, así como de una muerte espiritual y severa causada por la filosofía y la negligencia, entrando en una nueva vida gracias al agua de vida del Corán. Este paralelismo espiritual y coincidencia numérica (cifr) constituye una señal que alcanza el nivel de prueba.
Por otro lado, la expresiónفَاَحْيَيْنَاهُ وَجَعَلْنَا لَهُ نُورًا يَمْشِى بِهِ فِى النَّاسِ, considerando el tanwin como dos “nun”, la “nun” con shadda como dos “nun” y la letraىenبِهِcomo pronunciada, suma un total de 1294. Este número corresponde al año del nacimiento de Said y su primer año de vida. Por lo tanto, esta frase indica su vida material, mientras que la frase anterior señala su vida espiritual.
En resumen: esta aleya, entre las múltiples capas y niveles de significado que contiene, desde una de sus capas alusivas se dirige tanto a Risale‑i Nur como a su autor. También alude al comienzo del siglo XIV de la Hégira y al origen de Risale-i Nur en ese periodo. Lo hace mediante insinuaciones (remzen), quizás indicaciones (işareten), e incluso señales (delaleten).
Continuación de la AleyaÂyetinin Tetimmesi
اَوَمَنْ كَانَ مَيْتًا فَاَحْيَيْنَاهُ وَجَعَلْنَا لَهُ نُورًا يَمْشِى بِهِ فِى النَّاسِ كَمَنْ مَثَلُهُ فِى الظُّلُمَاتِ لَيْسَ بِخَارِجٍ مِنْهَاDurante el mes de Ramadán, se me presentaron en el corazón tres relaciones a la vez, que fortalecen y embellecen la poderosa indicación de esta aleya. Estas relaciones me dieron una certeza absoluta de que el términoمَيْتًا(muerto) es completamente apropiado para referirse a Said. La razón de que esta aleya identifique a Said, el traductor de Risale‑i Nur, con el título de “muerto” (meyyit) radica en lo siguiente:
ha resuelto el misterio y el enigma de la muerte a través de Risale‑i Nur. Bajo la aparente faz aterradora de la muerte, ha descubierto y demostrado para los creyentes una verdad luminosa, llena de consuelo y alegría. Contra los incrédulos, que están sumergidos en una vida efímera marcada por la muerte, opone una vida eterna con un fallecimiento temporal y aparente, enfrentándose a ellos de manera triunfal. La aleyaكَمَنْ مَثَلُهُ فِى الظُّلُمَاتِ لَيْسَ بِخَارِجٍ مِنْهَاdescribe a los incrédulos, quienes están atrapados en la oscuridad de sus deseos ilícitos decorados con ilusiones. Frente a esto, Risale‑i Nur eleva la realidad de la muerte contra esa vida engañosa y transitoria, destruyendo su atractivo y su aparente belleza. Declara y demuestra: “para los desviados, la muerte es una aniquilación eterna. Y quienes los libera de esa horca aterradora y transforma la muerte en una bendita tarjeta de licencia para partir es únicamente el Corán y la fe en Allah."
Por esta razón, esta verdad monumental sobre la muerte ocupa un lugar de gran importancia y amplitud en Risale‑i Nur. Incluso en la mayoría de sus argumentos, utiliza la muerte como un arma para golpear la conciencia de los incrédulos, intentando despertar su intelecto.
La segunda: uno de los cuatro principios fundamentales, y el más influyente de los seguidores del camino sufista, especialmente de los Naqshbandis, es la meditación sobre la muerte (rabıta‑i mevt). Este principio transformó al Antiguo Said en el Nuevo Said (R.A.) y siempre lo acompañó como una guía en sus reflexiones intelectuales. En particular, comenzando con el Tratado para los Ancianos, las obras muestran de manera clara los descubrimientos y reflexiones provenientes de esta meditación. Estas obras han revelado y demostrado a los creyentes la verdad luminosa, vivificante y hermosa de la muerte, disipando su aparente oscuridad.
La tercera: esta aleya, mediante el cálculo de cifr y ebced, muestra con exactitud los tiempos y las fechas de tres tipos de muerte que rodearon y atacaron a Said por todas partes. Esto indica que entre los significados de la palabra “meyyit” en la aleya, hay un individuo específico que se destaca como digno de atención. Además, el nombre de Said‑un Nursi, en términos de cifr, coincide plenamente con el valor numérico de la palabra “meyyit”, lo que lo convierte en un ejemplo concreto señalado de manera particular por esta aleya.
Es un Keramet de la Fidelidad de Sabri
Mientras escribía esta nota complementaria después de la oración ritual, vi que el sucesor de Sıddık Süleyman, Emin, mencionó que Sabri había tomado el pasaje relacionado con la aleyaاَوَمَنْ كَانَ مَيْتًاy buscaba luces como las explicaciones de Risale‑i Nur a partir de la refulgencia del Ramadán. Le mostré a Emin lo que había escrito, y con asombro dijo: “esto es tanto un keramet de Sabri como de Risale-i Nur.”
Mientras reflexionaba sobre la comparación misteriosa del Corán contenido en esta aleya, me vino a la mente el pasaje de la sura Hud:فَاَمَّا الَّذِينَ شَقُوا, en contraste conوَاَمَّا الَّذِينَ سُعِدُوا فَفِى الْجَنَّةِ, y se me hizo evidente que esta comparación refleja cómo estas aleyas, tanto en significado como numéricamente (cifr), se relacionan completamente con el camino de Risale‑i Nur y con sus discípulos. Así también: la aleyaفَاَمَّا الَّذِينَ شَقُوا فَفِى النَّارِ لَهُمْ فِيهَا زَفِيرٌ وَ شَهِيقٌindica mediante cálculos cifr y coincidencias significativas tanto a los opositores y enemigos de Risale‑i Nur como a los inicios, el apogeo y el final de sus actividades adversas. Por ejemplo, en la discusión sobre aleyas comoيُرِيدُونَ لِيُطْفِوءُا نُورَ اللَّهِ بِاَفْوَاهِهِمْen el Primer Rayo, siete u ocho aleyas señalan con énfasis los años 1316 y 1317 del calendario islámico (1898‑1899), que corresponden al inicio de las intenciones malévolas contra el Corán. Del mismo modo, la aleyaفَاَمَّا الَّذِينَ شَقُواtambién apunta, mediante cifr, al mismo período. Si la letra “mim” con shadda se cuenta como dos “mim”, el cálculo llega al año 1357 (1938), coincidiendo con un período de actividades intensas de opresión en esta época. Si la letra “lam” con shadda se cuenta como dos “lam”, el resultado es el año 1347 (1928), correspondiente a un período de opresión tiránica en este siglo. Si ambas letras con shadda se cuentan como dobles, se obtiene 1387 (1967), lo cual podría coincidir,لاَ يَعْلَمُ الْغَيْبَ اِلاَّ اللَّهُcon el final de un movimiento oscuro. La expresiónفَفِى النَّارِ لَهُمْ فِيهَا زَفِيرٌ وَ شَهِيقٌseñala también varios años según los cálculos: si no se cuenta la “ya” no pronunciada enفَفِى النَّارِ, el resultado es 1351 (1932). Si la “nun” con shadda se considera como un “lam” y un “nun”, el cálculo llega a 1331 (1913), que alude al sufrimiento y destrucción de la Primera Guerra Mundial, simbolizando los gritos de los desgraciados en el fuego del Infierno. Estos cálculos muestran cómo esta aleya predice el sufrimiento tanto en este mundo como en el Más Allá para los opresores que causan tribulación a los creyentes.
De manera similar, la suraوَالسَّمَاءِ ذَاتِ الْبُرُوجِ, particularmente la aleya:اِنَّ الَّذِينَ فَتَنُوا الْمُوءْمِنِينَ وَ الْمُوءْمِنَاتِ ثُمَّ لَمْ يَتُوبُوا فَلَهُمْ عَذَابُ جَهَنَّمَ وَلَهُمْ عَذَابُ الْحَرِيقِ, hace alusión tanto a los dos grandes incendios de Estambul como a los devastadores incendios de la Primera Guerra Mundial. Estos eventos, como el castigo del fuego del Infierno, son presentados como una consecuencia de la opresión y las pruebas impuestas a los creyentes.
En resumen: esta aleya, al igual que se dirige a cada época, presta una atención particular a este siglo al señalar mediante cálculos de cifr, las fechas y los eventos de tres o cuatro períodos dentro de esta era. Además, con su expresión y estilo, alude a las características y a las situaciones de dos corrientes opuestas.
Mientras reflexionaba sobre esta aleya junto con la aleyaاَوَمَنْ كَانَ مَيْتًا, inspirado por la influencia espiritual de la carta de Sabri, antes de recibirla, me vino este pensamiento a la mente: Risale‑i Nur, al recibir señales tan fuertes del Corán y buenas noticias tan valiosas del Furkan, el Corán, así como la atención de los grandes polos espirituales, debe su misterio y razón de este mérito extraordinario a la magnitud y la gravedad de las calamidades que enfrenta.
Esas calamidades son tan grandes que, a pesar de que la lucha de Risale‑i Nur contra esa destrucción es aparentemente pequeña y limitada, ha adquirido una importancia tan extraordinaria que estas aleyas la señalan y le otorgan buenas noticias del Corán. Las buenas noticias indican que quienes entren en el círculo de Risale-i Nur salvan su fe en medio de los peligros, entran en la tumba con fe y son destinados al Paraíso. Sí, en ocasiones, un soldado puede, por el servicio que presta, superar incluso a un comandante, adquiriendo un valor mil veces mayor.
Advertencia: las señales de las aleyas pasadas y futuras no se basan únicamente en coincidencias numéricas (tevafuk), sino que al insinuar que Risale‑i Nur es uno de los innumerables aspectos particulares dentro del significado general de cada aleya, establecen una relación espiritual. Estas señales, mediante una coincidencia específica en el cálculo cifr y ebced, refuerzan esa relación espiritual y, sobre esa base, apuntan de manera particular a Risale-i Nur.