Octava
Antes de explicar esta indicación, se responderán dos preguntas muy importantes.
Primera Pregunta
¿Cuál es la razón específica por la que Risale‑i Nur, entre todos los valiosos libros, ha sido objeto de las señales y atenciones del Corán, de la admiración y elogio del Imam Ali (R.A.), y de la orientación y buenas noticias del Gavs-i Azam? ¿Cuál es la sabiduría detrás de que estas dos personas, mediante su keramet, le otorguen a Risale-i Nur tanto valor e importancia?
Respuesta: es sabido que, a veces, un minuto puede dar fruto como una hora, quizás un día, quizás años; y una hora puede resultar tan importante como un año o incluso una vida entera. Por ejemplo, un hombre que se convierte en mártir en un minuto alcanza un grado de santidad, y en un tiempo de intenso frío y bajo el asalto aterrador del enemigo, una hora de guardia puede equivaler a un año de adoración.
Exactamente del mismo modo, la importancia dada a Risale‑i Nur también proviene de la importancia de este tiempo, del terrible daño que esta era ha infligido a la shari'a de Muhammed (A.S.M.) y a las señales de Ahmed (A.S.M.), del hecho de que desde tiempos antiguos toda la Umma, comunidad islámica ha buscado refugio de las pruebas de los últimos tiempos, y de la necesidad de salvar la fe de los creyentes ante el feroz ataque de estas pruebas. Por estas razones, Risale-i Nur ha ganado tanta importancia que el Corán le ha prestado atención y le ha dado señales claras, el Imam Ali (R.A.) ha dado buenas noticias con tres keramets, y el Gavs-ı Azam (R.A.) ha dado noticias de ella y ha alentado a su intérprete en forma de un keramet.
En efecto, en esta era aterradora, las fortalezas de la fe imitativa se han debilitado, se han distanciado y se han velado. Cada creyente necesita una fe verificada, sumamente fuerte que le permita resistir el ataque colectivo de la incredulidad.
Risale‑i Nur cumple esta tarea en el momento más crítico, necesario y delicado, demostrando las verdades más profundas y ocultas del Corán y de la fe con argumentos sumamente sólidos, de una manera comprensible para todos. Además, los sinceros y leales estudiantes de Risale-i Nur, con su servicio de fe en Allah, se han convertido en sus pueblos, aldeas y ciudades, en una especie de pilares ocultos espirituales, que aunque no se conozcan ni se vean, con la fuerza espiritual de su fe en Allah, actúan como valientes oficiales, transmitiendo fuerza espiritual a los corazones de los creyentes y otorgándoles resistencia y valentía frente a las dificultades.
Segunda Pregunta
Aunque es mejor no revelar el keramet, prodigio, ¿por qué tú lo anuncias?
Respuesta: esto no es un karamet que me pertenezca a mí. Más bien, es un reflejo del milagro espiritual del Corán que, al brotar de su interpretación especial, ha llegado a nosotros y a los creyentes como un regalo divino y una gracia del Señor. Sin duda, los milagros coránicos y sus resplandores deben mostrarse. Además, anunciar una bendición con la intención de gratitud es un tahdis‑i nimet, proclamar la bendición, como lo ordena la aleya:وَأَمَّا بِنِعْمَةِ رَبِّكَ فَحَدِّثْ“Y en cuanto a las bendiciones de tu Señor, anúncialas”. Juro solemnemente que no tengo mérito ni derecho alguno que me convierta en motivo de orgullo o vanagloria. Me considero como una semilla que se ha podrido y secado. Todo el valor, la vida y el honor pertenecen al árbol de Risale‑i Nur, que ha brotado de esa semilla, y al milagro espiritual del Corán. Lo sé y lo creo así, y por ello lo manifiesto en nombre del milagro del Corán. Todo el valor está en Risale-i Nur, que es un milagro coránico. De hecho, el nombre Bediüzzaman, que he llevado desde hace tiempo, le pertenece a él y ha sido devuelto a su verdadero dueño. Risale-i Nur es propiedad del Corán y su significado.
En esta indicación, tengo muchas pruebas y señales que confirman mi creencia personal. Sin embargo, no puedo probarlas a los demás, por lo que no las escribo. Solo mencionaré dos o tres como una indicación apropiada.
Primero: cuando recitaba el Celcelutiye, a diferencia de otras súplicas, sentía que me dirigía a Dios con mis propios sentimientos. No lo sentía como una repetición imitativa en la lengua de otro. Para mí, era algo muy natural, relacionado con mis propias preocupaciones y un terreno agradable para mis reflexiones espirituales. Años después, al descubrir sus maravillas y su relación con Risale‑i Nur, comprendí que ese estado surgía de esta conexión.
Segundo: el Imam Ali (R.A.) presenta el Celcelutiye como un tesoro de ciencias al principio, en:رُوحِى بِهِ اهْتَدَتْ اِلَى كَشْفِ اَسْرَارٍ بِبَاطِنِهِ انْطَوَتْy en medio, al decir:وَاَمْنِحْنِى يَا ذَا الْجَلاَلِ كَرَامَةً ❋ بِاَسْرَارِ عِلْمٍ يَا حَلِيمُ بِكَ انْجَلَتْy al final:مَقَالُ عَلِىٍّ وَ ابْنِ عَمِّ مُحَمَّدٍ ❋ وَ سِرُّ عُلُومٍ لِلْخَلاَئِقِ جُمِّعَتْAunque exteriormente solo parece una súplica, en realidad el Imam Ali (R.A.) lo presenta como un tesoro de conocimientos. De hecho, a diferencia de otras odas y súplicas sabias del Imam Ali (R.A.), que no parecen estar directamente relacionadas con secretos científicos, mi creencia personal es el siguiente:
El Celcelutiye, al haber acogido a Risale‑i Nur y al aceptarla como un hijo espiritual, naturalmente se refiere a ella con la frase وَ سِرُّ عُلُومٍ لِلْخَلاَئِقِ جُمِّعَتْ ”El secreto de las ciencias reunidas para las criaturas" y la señala como un testigo. Así, el Celcelutiye tiene el derecho de elogiarse como un tesoro de ciencias y una mina de conocimiento, ya que parte de sus preciosas joyas han sido difundidas en los últimos tiempos por Risale‑i Nur.
Tercero: es sabido que, a veces, una señal muy pequeña puede, bajo ciertas condiciones, actuar como una prueba muy sólida y proporcionar una certeza indiscutible. Entre muchos ejemplos que me han dado tal certeza, me basta uno solo que ya he mencionado anteriormente. Es el siguiente:
El Imam Ali (R.A.), con la frase تُقَادُ سِرَاجُ النُّورِ indica a Risale‑i Nur con su fecha, nombre, esencia, fundamentos, misión y servicio. Luego, recita los nombres siriacos en una súplica, enumerando treinta y dos o treinta y tres nombres. En dos ocasiones, repite la palabraبَعْدَهَا. Una vez en el vigésimo séptimo nombre, dice: وَ ذَيْمُوخٍ بَعْدَهَا , y la otra en el trigésimo primero, dice: وَ بَازُوخٍ بَعْدَهَا . Así, “Palabras” de Risale‑i Nur son treinta y tres en un sentido, y treinta y dos en otro. Además, las epístolas llamadas Cartas también coinciden con treinta y dos en un sentido y treinta y tres en otro. Esta armonía con la súplica, donde solo hay dos apéndices en forma de epístolas, y el hecho de que uno de estos apéndices es el importante suplemento de la Palabra Vigésima Séptima y el otro es el valioso suplemento de la Palabra Trigésima Primera, ambos sin posiciones o numeración independientes, y la repetición deبَعْدَهَاen los mismos lugares y con el mismo significado, me da una certeza tan clara como dos más dos son cuatro, de que el Imam Ali (R.A.) con un significado implícito y alusivo, hace referencia a Risale‑i Nur, incluso a sus apéndices.
Existen muchas otras señales y relaciones que apuntan a cada Palabra individualmente. Sin embargo, debido a que son sutiles y delicadas, no se han mencionado aquí.
لَا يَعْلَمُ الْغَيْبَ اِلَّا اللّٰهُ ❋ وَاللّٰهُ اَعْلَمُ بِالصَّوَابِ
اَستَغْفِرُ اللّٰهَ مِنْ خَطَائ۪ي وَخَط۪يئَات۪ي وَمِنْ سَهْو۪ي وَغَلَطَات۪ي وَالْحَمْدُ لِلّٰهِ عَلٰى نِعْمَةِ الْا۪يمَانِ وَالْقُرْاٰنِ بِعَدَدِ حَاصِلِ ضَرْبِ حُرُوفِ رَسَائِلِ النُّورِ الْمَقْرُوئَةِ وَالْمَكْتُوبَةِ وَالْمُتَمَثِّلَةِ فِي الْهَوَاءِ ف۪ي عَاشِرَاتِ دَقَائِقِ حَيَات۪ي فِي الدُّنْيَا وَالْبَرْزَخِ وَالْاٰخِرَةِ
اَللّٰهُمَّ صَلِّ وَسَلِّمْ عَلٰى مُحَمَّدٍ وَعَلٰى اٰلِهِ وَاَصْحَابِهِ بِعَدَدِهَا وَارْحَمْنَا وَارْحَمْ طَلَبَةَ رَسَائِلِ النُّورِ بِعَدَدِهَا اٰم۪ينَ وَالْحَمْدُ لِلّٰهِ رَبِّ الْعَالَم۪ينَ
سُبْحَانَكَ لَا عِلْمَ لَنَٓا اِلَّا مَا عَلَّمْتَنَٓا اِنَّكَ اَنْتَ الْعَل۪يمُ الْحَك۪يمُ