De las cientos de observaciones en su viaje
Su Tercer Ejemplo
El viajero del mundo, que deseaba conocer a su Creador a través de las manifestaciones y reflejos de Sus nombres y atributos, le dijo a su intelecto e imaginación: “¡Adelante! Así como los espíritus y los ángeles, nosotros también dejaremos nuestros cuerpos en la tierra y ascenderemos a los cielos. Preguntaremos a los habitantes de los cielos sobre nuestro Creador.” El alma montó en la imaginación y el intelecto se subió al pensamiento, ascendiendo juntos al cielo. Tomaron como guía la ciencia de la cosmografía y observaron a través de la perspectiva de una filosofía que no escucha la religión, alineándose con la corriente de “magdub dállin”, los desviados bajo la ira divina. Lo que vieron fue lo siguiente:
dentro de ese vasto cosmos, donde existen cuerpos celestes mil veces más grandes que la Tierra y que se mueven cien veces más rápido que una bala de cañón, miles de masas gigantescas, entre ellas estrellas que emiten fuego, giraban a gran velocidad en sus órbitas. Sin embargo, estas enormes masas parecían inconscientes, inertes y erráticas. Reflexionaron sobre el caos que podría ocurrir si alguna de estas estrellas se desviara de su curso por un simple accidente: en este vacío infinito y sin límites, una colisión con otro cuerpo celeste inconsciente desencadenaría un tumulto apocalíptico, como un desastre cósmico a escala inimaginable.
Aquel viajero, dondequiera que mirara, se encontraba con escenas de asombro, terror y desolación, llenándolo de pánico y arrepentimiento por haber ascendido al cielo. Su intelecto y su imaginación quedaron completamente trastornados. Entonces, exclamaron: “nuestra misión es contemplar y mostrar hermosas verdades, no observar ni comprender significados tan horribles y tormentosos como los de un infierno. Renunciamos y rechazamos esta tarea.” En ese momento, bajo la manifestación de la aleyaاَللَّهُ نُورُ السَّمَوَاتِ وَاْلاَرْضِ, nombres divinos como Halik‑us Semavati ve-l Ard, Creador de los cielos y la tierra, Musahhir-ush Shemsi vel Kamer, Subyugador del Sol y la Luna y Rabb-ul Álemin, Señor de los Mundos brillaron como soles en los cielos de las aleyas:وَلَقَدْ زَيَّنَّا السَّمَاءَ الدُّنْيَا بِمَصَابِيحَاَفَلَمْ يَنْظُرُوا اِلَى السَّمَاءِ فَوْقَهُمْ كَيْفَ بَنَيْنَاهَا وَزَيَّنَّاهَاثُمَّ اسْتَوَى اِلَى السَّمَاءِ فَسَوَّيهُنَّ سَبْعَ سَموَاتٍEstos nombres llenaron los cielos de luz y ángeles, transformándolos en una gran mezquita, un vasto lugar de adoración y un inmenso campamento celestial.
El viajero entonces se unió al grupo deاَلَّذِينَ اَنْعَمْتَ عَلَيْهِمْy se salvó de los desviados y de las tinieblas mencionadas enاَوْ كَظُلُمَاتٍ فِى بَحْرٍ لُجِّىٍّ. De repente, ante él apareció un reino hermoso, majestuoso y perfectamente organizado, como el paraíso. En cada rincón de este vasto dominio, se percibía un reconocimiento y proclamación de Halik‑i Zulcelal, Creador Majestuoso. Esta visión elevó mil veces el valor y la misión de su intelecto e imaginación, permitiéndoles alcanzar nuevas alturas de comprensión y propósito.
De las innumerables observaciones realizadas por aquel viajero durante su recorrido por el universo, nos limitamos a las tres mencionadas como ejemplo. Dejamos el resto de sus contemplaciones y el conocimiento de Vacibul Vucud, Ser Necesario a través de las manifestaciones de Sus nombres, a la explicación detallada en Risale‑i Nur. Con esta breve alusión concluimos esta extensa narración, y nos centramos únicamente en conocer a nuestro Creador mediante tres atributos sagrados y esenciales de entre los siete atributos divinos: conocimiento, voluntad y poder. Exploraremos sus obras, manifestaciones y pruebas que confirman su realidad, siguiendo el enfoque del viajero del mundo y con alusiones muy breves. Los detalles más amplios se remiten a Risale-i Nur.
Este es un pasaje de la Hizb‑i Nuri en árabe, extraído de su esencia más condensada, que he adoptado como una recitación constante y contemplativa. En él, se exponen tres niveles de las treinta y tres dimensiones de la frase Allahu Ekber. A través de este fragmento árabe, que es como una traducción condensada, se presentan breves alusiones a las manifestaciones del Conocimiento, la Voluntad y el Poder Divino en el universo. Estos atributos han ocupado profundamente a los eruditos de la teología islámica y de la ciencia del kelam. Este texto no solo confirma con aynelyakin, certeza visual la realidad de estas manifestaciones, sino que también conduce a la ilmelyakin, certeza del conocimiento sobre la existencia evidente del Vacibul Vucud, Ser Necesario y Su unicidad, fortaleciendo así la fe plena en Él. El pasaje árabe que sigue aborda estas verdades.
﷽
وَقُلِ الْحَمْدُ لِلّٰهِ الَّذ۪ي لَمْ يَتَّخِذْ وَلَدًا وَلَمْ يَكُنْ لَهُ شَر۪يكٌ فِي الْمُلْكِ وَلَمْ يَكُنْ لَهُ وَلِيٌّ مِنَ الذُّلِّ وَكَبِّرْهُ تَكْب۪يرًا
وَقُلِ الْحَمْدُ لِلَّهِ الَّذِى لَمْ يَتَّخِذْ وَلَدًا وَ لَمْ يَكُنْ لَهُ شَرِيكٌ فِى الْمُلْكِ وَ لَمْ يَكُنْ لَهُ وَلِىٌّ مِنَ الذُّلِّ وَ كَبِّرْهُ تَكْبِيرًا ❋ اَللَّهُ اَكْبَرُ مِنْ كُلِّ شَيْءٍ قُدْرَةً وَ عِلْمًا اِذْ هُوَ الْعَلِيمُ بِكُلِّ شَيْءٍ بِعِلْمٍ مُحِيطٍ لاَزِمٍ ذَاتِىٍّ وَلِلَّهِ الْمَثَلُ اْلاَعْلَى كَلُزُومِ الضِّيَاءِ الْمُحِيطِ للِشَّمْسِ للِذَّاتِ يَلْزُمُ اْلاَشْيَاءَ لاَ يُمْكِنُ اَنْ يَنْفَكَّ عَنْهُ شَيْءٌ بِسِرِّ الْحُضُورِ وَ الشُّهُودِ وَ اْلاِحَاطَةِ النُّورَانِيَّةِ وَ بِسِرِّ اِسْتِلْزَامِ الْوُجُودِ لِلْعُمُومِيَّةِ وَ اِحَاطَةِ نُورِ الْعِلْمِ بِعَالَمِ الْوُجُودِ ❋ نَعَمْ فَاْلاِنْتِظَامَاتُ الْمَوْزُونَةُ وَ اْلاِتِّزَانَاتُ الْمَنْظُومَةُ وَ الْحِكَمُ الْقَصْدِيَّةُ الْعَامَّةُ وَ الْعِنَايَاتُ الْمَخْصُوصَةُ الشَّامِلَةُ وَ اْلاَقْضِيَّةُ الْمُنْتَظَمَةُ وَ اْلاَقْدَارُ الْمُثْمِرَةُ وَ اْلاۤجَالُ الْمُعَيَّنَةُ وَ اْلاَرْزَاقُ الْمُقَنَّنَةُ وَ اْلاِطْقَانَاتُ الْمُفَنَّنَةُ وَ اْلاِحْتِمَامَاتُ الْمُزَيَّنَةُ وَ غَايَةُ كَمَالِ اْلاِنْتِظَامِ اْلاِنْسِجَامِ اْلاِتِّسَاقِ اْلاِتْقَانِ اْلاِتِّزَانِ اْلاِمْتِيَازِ الْمُطْلَقَاتِ فِى كَمَالِ السُّهُولَةِ الْمُطْلَقَةِ دَالاَّتٌ عَلَى اِحَاطَةِ عِلْمِ عَلاَّمِ الْغُيُوبِ بِكُلِّ شَيْءٍ ❋ اَلاَ يَعْلَمُ مَنْ خَلَقَ وَ هُوَ اللَّطِيفُ الْخَبِيرُ ❋ فَنِسْبَةُ دَلاَلَةِ حُسْنِ صَنْعَةِ اْلاِنْسَانِ عَلَى شُعُورِ اْلاِنْسَانِ اِلَى نِسْبَةِ دَلاَلَةِ حُسْنِ خِلْقَةِ اْلاِنْسَانِ عَلَى عِلْمِ خَالِقِ اْلاِنْسَانِ كَنِسْبَةِ لُمَيْعَةِ زُجَيْجَةِ الذُّبَيْبَةِ فِى اللَّيْلَةِ الدَّهْمَاءِ اِلَى شَعْشَعَةِ الشَّمْسِ فِى رَابِعَةِ النَّهَارِ En una traducción resumida, este pasaje presenta alusiones muy breves al conocimiento divino y a esta importante verdad de fe en Allah. Los detalles se remiten a
Risale‑i Nur. Decimos: Sí, así como la misericordia, con los sorprendentes medios de sustento que proporciona, se manifiesta claramente como el sol y prueba con certeza a un Rahman‑i Rahim, Misericordioso
y Compasivo oculto tras el velo del mundo invisible; de la misma manera, el “conocimiento”, que ocupa un lugar destacado en cientos de aleyas coránicas y es uno de los siete atributos sagrados, también se revela con la claridad de la luz solar a través de los frutos y la sabiduría del orden y el equilibrio del universo. Esto prueba con certeza la existencia de un Alím‑i Kull-i Shey, Omnisciente sobre todas las cosas. Así como la conciencia y el conocimiento humano señalan con sus obras
medidas y ordenadas al conocimiento de su propio Creador, el diseño perfecto del ser humano refleja la sabiduría y el conocimiento del Creador de una manera proporcional. Esta relación es similar a cómo el débil destello de una luciérnaga en la noche apunta a la omnipresente luz del sol durante el día.
Antes de exponer las evidencias del conocimiento divino, consideremos cómo este atributo sagrado a través de sus manifestaciones en las diversas especies del universo, muestra de manera clara y evidente al Ser Akdes, Más Santo. Esto se confirma de manera especial durante la Noche de Mi'rac, la Ascensión de Muhammed (A.S.M.), cuando, al estar en la presencia y el discurso divino, proclamó:اَلتَّحِيَّاتُ اَلْمُبَارَكَاتُ اَلصَّلَوَاتُ اَلطَّيِّبَاتُ لِلَّهِEn ese momento, actuó como representante y mensajero en nombre de todos los seres vivos y de las diversas especies creadas, presentando las ofrendas de todos los seres conscientes a su Creador. En lugar de un simple saludo, ofreció las salutaciones de toda la creación, reflejando cómo cada uno de ellos, mediante las manifestaciones del atributo divino del conocimiento, da a conocer a su Señor.
Es decir, las palabrasاَلتَّحِيَّاتُ اَلْمُبَارَكَاتُ اَلصَّلَوَاتُ اَلطَّيِّبَاتُcon sus cuatro términos representan las salutaciones, bendiciones, actos de adoración y hermosos reconocimientos de las cuatro categorías de seres vivos, dirigidas a Allam‑ul Guyub, Omnisciente de lo Oculto, manifestadas a través de las manifestaciones eternas y divinas del conocimiento infinito. Por ello, recitar esta sagrada conversación del Mi'rac con su profundo significado se ha convertido en un deber obligatorio para todos los musulmanes durante el tashahhud. Dejamos las explicaciones detalladas de esta conversación sagrada a Risale-i Nur y, con cuatro breves alusiones, expondremos uno de sus significados.