De los ejemplos que vio ese viajero en su viaje por los mundos
Su Segundo Ejemplo
El viajero descendió de la nave de la Tierra y entró al mundo de los animales y los humanos. Miró este mundo a través de los lentes de la filosofía natural, desprovista de alma religiosa, y vio lo siguiente:
estas innumerables criaturas vivientes tenían necesidades ilimitadas, mientras que también estaban rodeadas de enemigos perjudiciales sin fin y de acontecimientos despiadados que las lastimaban y atormentaban. Frente a estas necesidades, sus recursos eran apenas uno en mil, o quizás uno en cien mil. Y ante estos daños, su capacidad de resistencia y poder era apenas uno en un millón. En esta situación tan aterradora y lamentable, el viajero, sintiendo compasión por su especie, empatía por las criaturas y una conexión racional con su condición, experimentó un dolor profundo, tristeza y desesperación. El sufrimiento le pareció tan agudo como el tormento del infierno. Se arrepintió mil veces de haber entrado en este mundo desolador y en ruinas. Justo en ese momento, la sabiduría del Corán acudió en su ayuda, le entregó el telescopio de losاَلَّذِينَ اَنْعَمْتَ عَلَيْهِمْy le dijo: “mira.” Miró y vio que, bajo la manifestación de la aleyaاَللَّهُ نُورُ السَّمَوَاتِ وَاْلاَرْضِ, nombres divinos como Rahman, el Compasivo, Rahim, el Misericordioso, Rezzak, el Sustentador, Mun'im, el Benefactor, Kerim, el Noble y Hafíz, el Protector brillaban como soles en los cielos de las aleyas:مَا مِنْ دَابَّةٍ اِلاَّ هُوَ اۤخِذٌ بِنَاصِيَتِهَا ❋ وَكَاَيِّنْ مِنْ دَابَّةٍ لاَ تَحْمِلُ رِزْقَهَا اَللَّهُ يَرْزُقُهَا وَاِيَّاكُمْ ❋ وَلَقَدْ كَرَّمْنَا بَنِى اۤدَمَ ❋ اِنَّ اْلاَبْرَارَ لَفِى نَعِيمٍEstos nombres llenaban el mundo de los humanos y de los animales con misericordia y generosidad, transformándolo en una especie de paraíso temporal. Comprendió que este asombroso y hermoso hospedaje estaba lleno de señales que revelaban claramente al Generoso Anfitrión que lo regía. Entonces, con todo su ser, exclamó mil veces: “Elhamdulillahi Rabb‑il Álemin, alabado sea Allah, el Señor de los Mundos”.