Ahora comenzamos con el tema de la “Voluntad” en el Resumen del Resumen.
اَللّٰهُ اَكْبَرُ مِنْ كُلِّ شَيْءٍ قُدْرَةً وَعِلْمًا اِذْ هُوَ الْمُر۪يدُ لِكُلِّ شَيْءٍ، مَا شَاءَ اللّٰهُ كَانَ وَمَالَمْ يَشَأْ لَمْ يَكُنْ؛ اِذْ تَنْظ۪يمُ ا۪يجَادِ الْمَصْنُوعَاتِ ذَاتًاوَصِفَاتٍ وَمَاهِيَّةً وَهُوِيَّةً مِنْ بَيْنِ الْاِمْكَانَاتِ الْغَيْرِ الْمَحْدُودَةِ وَالطُّرُقِ الْعَق۪يمَةِ وَالْاِحْتِمَالَاتِ الْمُشَوَّشَةِ وَالْاَمْثَالِ الْمُتَشَابِهَةِ وَمِنْ بَيْنِ سُيُولِ الْعَنَاصِرِ الْمُتَشَاكِسَةِ بِهٰذَا النِّظَامِ الْاَدَقِّ الْاَرَقِّ وَتَوْز۪ينُهَا بِهٰذَا الْم۪يزَانِ الْحَسَّاسِ الْجَسَّاسِ وَتَمْي۪يزُهَا بِهٰذِهِ الْاَمْثَالِ الْمُتَشَابِهَةِ وَالتَّعَيُّنَاتِ الْمُزَيَّنَةِ الْمُنْتَظَمَةِ وَخَلْقُ الْمَخْلُوقَاتِ الْمُنْتَظَمَاتِ الْحَيَوِيَّةِ مِنَ الْبَس۪يطِ الْجَامِدِ الْمَيِّتِ كَالْاِنْسَانِ بِجِهَازَاتِهِ مِنَ النُّطْفَةِ وَالطَّيْرِ بِجَوَارِحِهِ مِنَ الْبَيْضَةِ وَالشَّجَرَةِ بِاَعْضَائِهَا مِنَ النُّوَاةِ وَالْحَبَّةِ تَدُلُّ عَلٰى اَنَّ كُلَ شَيْءٍ بِاِرَادَتِهِ تَعَالٰى وَاِخْتِيَارِهِ وَقَصْدِهِ وَمَش۪يئَتِهِ سُبْحَانَهُ كَمَا اَنَّ تَوَافُقَ الْاَشْيَاءِ ف۪ي اَسَاسَاتِ الْاَعْضَاءِ النَّوْعِيَّةِ وَالْجِنْسِيَّةِ يَدُلُّ عَلٰى اَنَّ صَانِعَ تِلْكَ الْاَفْرَادِ وَاحِدٌ اَحَدٌ كَذٰلِكَ اَنَّ تَمَايُزَهَا بِالتَّعَيُّنَاتِ الْمُنْتَظَمَةِ وَالتَّشَخُّصَاتِ الْمُتَمَايِزَةِ يَدُلُّ عَلٰى اَنَّ ذٰلِكَ الصَّانِعَ الْوَاحِدَ الْاَحَدَ فَاعِلٌ مُخْتَارٌ يَفْعَلُ مَا يَشَاءُ وَيَحْكُمُ مَا يُر۪يدُ
Este pasaje contiene una única y extensa prueba general, que incluye numerosas evidencias universales de la voluntad divina. Dentro de una breve traducción de su significado, explicaremos una prueba que demuestra de manera muy concluyente la voluntad, la elección y el decreto divino. Además, todas las pruebas mencionadas anteriormente sobre el conocimiento divino, también son pruebas de la voluntad divina. Esto se debe a que, en cada creación, se manifiestan simultáneamente los efectos y las manifestaciones tanto del conocimiento como de la voluntad.
El significado breve de este pasaje en árabe es el siguiente:
es decir, todo ocurre por Su voluntad y decreto. Lo que Él desea, sucede; lo que no desea, no ocurre. Todo lo que quiere lo realiza, y lo que no quiere, no existe. Una de las pruebas es esta:
observamos que cada creación tiene una esencia específica, atributos particulares, una naturaleza única, una forma distintiva con características exclusivas. A pesar de las infinitas posibilidades de que existan de otras maneras, en medio de probabilidades confusas que conducen a caminos infructuosos, y entre fuerzas opuestas como un torrente que mezcla y agita elementos contradictorios, cada creación se produce con un orden preciso y detallado. Por ejemplo, en un estado aparentemente desordenado y confuso, las criaturas individuales son formadas con un equilibrio perfecto. Cada una de ellas recibe un diseño exacto, con cada órgano y dispositivo medido y ajustado, y un rostro único, bien decorado y ordenado. A partir de una sustancia simple, inerte y carente de vida, se les da existencia viva con un arte asombroso. Por ejemplo: el ser humano, con sus innumerables dispositivos y órganos, es creado a partir de una gota de agua. Un pájaro, con sus muchas herramientas y dispositivos diversos, es formado a partir de un huevo simple, vestido con una forma milagrosa. Un árbol, con sus ramas, brotes y órganos variados, se produce a partir de una pequeña semilla compuesta de elementos simples e inertes como carbono, nitrógeno, oxígeno e hidrógeno, y se le da una forma ordenada y fructífera. Esto, sin duda, demuestra con certeza absoluta, de manera evidente e innegable, que cada criatura, con todas sus partículas, partes, forma y esencia, se desarrolla bajo la voluntad y el decreto de un Kadir‑i Mutlak, con intención y propósito. Todo está bajo el dominio de una voluntad divina universal. La clara relación de una sola criatura con la voluntad divina, muestra que todas las creaciones, innumerables y extensas, testifican con la claridad del sol y la certeza del día la existencia de una voluntad divina que abarca todo. Cada una de ellas presenta pruebas ilimitadas de la existencia necesaria de un Kadir-i Murid, Todopoderoso Voluntario.
Además, todas las pruebas mencionadas anteriormente sobre el conocimiento divino también son pruebas de la voluntad, ya que ambos actúan junto con el poder. Uno no puede existir sin el otro. La concordancia entre los miembros de una especie y las características compartidas entre las variedades de una misma clase, indican claramente que su Sani, Artífice, es uno, Vahid y Ehad, único y singular. Del mismo modo, las diferencias sabias y distintivas en los rostros de los individuos de cada especie son una prueba concluyente de que ese Sani‑i Vahid-i Ehad es un agente con voluntad propia. Esto demuestra que crea todo con voluntad, elección, decreto y propósito.
Con esto, se concluye la traducción del significado breve del pasaje árabe mencionado, que explica una prueba única y universal de la voluntad divina. Tenía la intención de escribir muchas reflexiones importantes sobre el tema de la voluntad, al igual que hice con el conocimiento divino. Sin embargo, debido al agotamiento mental causado por mi enfermedad reumática, este trabajo ha sido pospuesto para otra ocasión.