Primera
El significado breve de esta frase es el siguiente: así como un maestro artesano, al fabricar una máquina extraordinaria con su profundo conocimiento y sorprendente habilidad, provoca que todos los que ven esa máquina lo feliciten y lo aplaudan, ofreciendo alabanzas y regalos tanto materiales como espirituales; de manera similar, la propia máquina, al funcionar de manera perfecta y mostrar las extraordinarias habilidades científicas de su creador, también lo celebra y lo felicita con su “lenguaje del estado”, ofreciendo saludos y regalos espirituales.
De la misma manera, en el universo, todas las categorías de seres vivos, cada uno y cada individuo de ellos, son máquinas asombrosas llenas de milagros que reflejan las manifestaciones del conocimiento abarcador y profundo de su Sani‑i Zulcelal, Artífice Majestuoso. Este Creador se da a conocer a través de Su conocimiento, que observa la relación entre todas las cosas y proporciona a cada ser lo necesario para su vida en el momento y lugar adecuados. Con el “lenguaje del estado” de sus vidas, estos seres vivos celebran y felicitan a su Creador de manera similar a como los seres conscientes, como los humanos, los genios y los ángeles, lo hacen con palabras. Por ello, dicen "اَلتَّحِيَّاتُ لِلَّهِ“, ”Todas las salutaciones son para Allah. Además, presentan el valor de sus vidas como una ofrenda directa al Creador que conoce a todas las criaturas y sus condiciones. En la Noche de Mi'rac, en nombre de todos los seres vivos, Muhammed Aleyhissalatu Vesselam presentó las salutaciones, regalos y saludos espirituales de todas las categorías de seres vivos al pronunciar en la divina presencia de Vacibul Vucud: اَلتَّحِيَّاتُ لِلَّهِ".
Así como una máquina ordinaria y bien organizada, con su orden y equilibrio, señala de manera indudable a un maestro hábil y atento, las innumerables “máquinas vivientes” que llenan el universo también muestran miles de milagros científicos. Estas máquinas vivientes, a través de las manifestaciones de la ciencia divina, dan testimonio de manera brillante la existencia necesaria y la divinidad del Maestro y Artesano Eterno. La comparación entre el débil destello de una luciérnaga y la luz del sol refleja esta relación: los seres vivos son pruebas luminosas del conocimiento de su Creador.
Segunda Palabra Sagrada del Mi'rac
اَلْمُبَارَكَاتُPuesto que, según el hadiz, la oración ritual es el mi'rac del creyente y es un reflejo del Gran Mi'rac, y dado que el viajero del mundo encontró a su Creador en cada mundo a través del atributo del conocimiento divino de Allamul Guyub, Omnisciente de lo Oculto, también nosotros acompañando a ese viajero, entraremos en el vasto mundo de los “benditos” y de aquellos que inspiran la exclamación “¡Barek'Allah!”. En este recorrido, comenzaremos observando a las criaturas vivientes con alma, especialmente a las puras y benditas crías de las especies, así como a las semillas y los núcleos que contienen los destinos y los programas de todos los seres vivientes. Estos son los elementos más destacados de este bendito mundo. Contemplaremos y reflexionaremos sobre este reino bendito para, como aquel viajero, trabajar en reconocer a nuestro Creador con ilmelyakin, certeza del conocimiento, a través de las manifestaciones milagrosas y sutiles del sagrado atributo divino del conocimiento.
Sí, lo vemos claramente con nuestros propios ojos: todas esas pequeñas y puras crías, así como esas benditas semillas y pequeños cofres que contienen los programas y destinos, actúan con un movimiento dirigido hacia despertar y avanzar hacia el propósito de su creación. Esto sucede bajo el conocimiento de un Alím‑i Hakím, Omnisciente y Sabio, quien no solo abarca el conjunto, sino también a cada individuo de forma simultánea. Para quienes observan con la mirada de la verdad, estos fenómenos inspiran exclamaciones como: “¡Mil
veces Barek'Allah! ¡Cien mil veces Masha'Allah!” Sí, por ejemplo: las gotas seminales, los huevos, las semillas y los núcleos, cada uno de ellos actúa bajo un delicado orden originado en el conocimiento divino. Este orden se encuentra dentro de una medida precisa, derivada de una habilidad magistral; esa medida a su vez, se reorganiza constantemente; dicha reorganización ocurre dentro de una nueva escala y balance; ese balance incluye una distinción intencionada, con señales características únicas, que las diferencian de sus similares. Todo esto ocurre dentro de un embellecimiento artístico; este embellecimiento está acompañado de equipos perfectos y proporciones adecuadas, diseñados de manera sabia y cuidadosa; esta preparación incluye partes comestibles y agradables, diseñadas generosamente para satisfacer el gusto de quienes necesitan sustento. Además, esto incluye detalles como diseños únicos, adornos exquisitos, y variedad de texturas y colores, acompañados de fragancias agradables y sabores deliciosos. Todo esto se manifiesta en un orden perfecto y continuo, con diferenciación entre cada especie, incluso en medio de una velocidad y amplitud ilimitadas, sin error ni confusión. La expansión de sus formas, la continuidad de este fenómeno extraordinario en cada estación, y su manifestación asombrosa, hacen que cada uno de estos benditos elementos, con sus quince lenguajes mencionados, exhiban claramente la habilidad prodigiosa y el conocimiento milagroso
de su Creador. Estos fenómenos revelan como un sol la existencia y perfección de su Sani, Artífice que es Allam‑ul Guyub, Omnisciente de lo Oculto, Vacibul Vucud, Ser Necesario. Por ello, en la Noche del Mi’rac, la Persona de Muhammed (A.S.M.), hablando en nombre de toda la creación, pronunció la palabraاَلْمُبَارَكَاتُ“las bendiciones” en lugar del saludo, para celebrar y glorificar al Creador en representación de todo lo creado.
Tercera Palabra
اَلصَّلَوَاتُes que tanto en el Mi'rac Universal del Profeta Muhammed (A.S.M.) como en el Mi'rac particular de cada creyente, que es la oración ritual, en tashahhud, cada día, al menos diez veces, cientos de millones de creyentes presentan esta palabra sagrada al Divino Tribunal en obediencia al Profeta (A.S.M.) y la proclaman en el universo. Dado que la Palabra Trigésima Primera sobre el Mi'rac ha demostrado todas las realidades del Mi'rac de una manera extremadamente concluyente y poderosa, incluso frente a opositores obstinados, ateos y negadores, remitimos sus detalles y pruebas a esa palabra y, con una señal extremadamente breve, miraremos al mundo asombroso de los seres dotados de vida y conciencia que manifiestan el amplio significado de esta Tercera Palabra del Mi'rac. En este análisis, intentaremos comprender a través de las manifestaciones del conocimiento eterno, la unicidad y existencia de nuestro Creador, así como Su perfección en Su misericordia, Su grandeza en Su poder y la amplitud de Su voluntad.
Sí, en este mundo observamos que estos seres dotados de vida, aunque no lo perciban de manera consciente o intelectual, lo sienten por instinto y naturaleza. Cada uno de ellos, en una condición de infinita debilidad e impotencia, se enfrenta a enemigos y agentes perjudiciales sin límite. Además, en una situación de extrema pobreza y necesidad, tienen deseos y demandas ilimitados. Como su poder y recursos no son suficientes ni para una milésima parte de lo que necesitan, claman y lloran con todas sus fuerzas; en lo más profundo de su ser, por naturaleza, suplican. Con su voz única y su propio lenguaje, ofrecen súplicas, oraciones y salavat, salutaciones un tipo de plegarias, al tribunal de un Alím‑i Kadir, Omnisciente y Poderoso. De repente, observamos que un Kadir-i Hakím, Poderoso y Sabio que es Alím-i Mutlak, Omnisciente, que sabe cada asunto de esos que claman, conoce todas sus necesidades, comprende cada una de sus aflicciones y perjuicios, y escucha sus súplicas y oraciones naturales, acude en su auxilio. Responde a todas sus peticiones, transforma su llanto en alegría y su clamor en agradecimiento.
Esta asistencia sabia, elevada y misericordiosa, con manifestaciones radiantes de conocimiento y compasión, nos revela de manera brillante a un Mucib‑i Mugis, Respondedor de Súplicas, un Rahim-i Kerim, Compasivo y Generoso. Con este significado, todas las salavat y actos de adoración de los seres dotados de vida son presentados y dedicados a Él. En este contexto, durante el Mi'rac Mayor de Muhammed (A.S.M.) y en los Mi'rac menores de su comunidad a través de la oración ritual, ellos proclaman:اَلصَّلَوَاتُ اَلطَّيِّبَاتُ لِلَّهِ“Las oraciones y súplicas puras son para Allah”
Cuarta Palabra Sagrada
اَلطَّيِّبَاتُ لِلَّهِPor la sabiduría de que muchas verdades de Risale‑i Nur son recordadas durante las glorificaciones después de la oración ritual, y dado que las palabras tanto de la Fatiha como del tashahhud contienen realidades profundas, me vi llevado casi involuntariamente a explicarlas con breves indicaciones.
Así, la palabra sagradaاَلطَّيِّبَاتُmencionada en el Mi'rac de Muhammed (A.S.M.), contiene un profundo significado. Esta palabra se refiere a los seres dotados de conocimiento, fe y conciencia universal, como los humanos, los genios, los ángeles y los espíritus, quienes embellecen el universo con sus actos de adoración, sus cualidades puras y hermosas, y sus obras virtuosas. Es una palabra que apunta hacia los infinitos atributos de belleza y perfección del Eterno Cemil‑i Mutlak, Absoluto Hermoso, cuyas manifestaciones de hermosura y los nombres que adornan el universo son plenamente conocidos y correspondidos con amor y devoción por estos seres conscientes a través de sus actos de adoración universales. Con este misterio, expresado en el Mi'rac a través del significado de innumerables tayyibat (cosas puras), todos los días, sin cansancio, toda la comunidad del Profeta repite esta palabra sagrada en el tashahhud.
En efecto, este universo es un espejo de la belleza y perfección infinita y eterna del Creador y es una manifestación de estas cualidades. Toda la belleza, perfección y hermosura que existen en el universo provienen de esta fuente eterna, y adquieren su valor y belleza al estar relacionadas con ella. De lo contrario, el universo sería un lugar desordenado, una ruina de tristeza. Este vínculo con el Eterno se comprende a través del conocimiento, la confirmación y el reconocimiento de los seres conscientes, como los humanos, los ángeles y los espíritus, quienes actúan como anunciadores y proclamadores de la soberanía divina.
De hecho, estos heraldos proclaman las alabanzas, elogios y glorificaciones hermosas y dulces hacia su Creador. Para transmitir estas palabras hermosas a todas partes y dirigirlas hacia el Trono Supremo (Arsh al‑Azam), se me ocurrió en el corazón que los átomos del elemento aire, como partículas obedientes, podrían haber sido dotados de una disposición extraordinaria, como pequeños lenguajes y oídos, para recoger estas palabras hermosas y presentarlas al tribunal divino.
Así como los humanos y los ángeles, con su fe y adoración, dan a conocer a Mabud‑u Zulcelal, el Adorado Majestuoso, de la misma manera, ese Hakím-i Zulcelal, Sabio Majestuoso también se manifiesta claramente al dotar a estos anunciadores de capacidades extraordinariamente integrales, dispositivos maravillosos y detalles científicos precisos. Cada uno de ellos, gracias a estas facultades, se convierte en un pequeño universo en relación con todo el cosmos. Por ejemplo: en la pequeña cabeza del ser humano, en un espacio del tamaño de una nuez, crea diversas facultades sorprendentes como la memoria, la imaginación, y la capacidad de pensamiento. Convierten la memoria en una biblioteca inmensa. De esta manera, mediante las manifestaciones de Su conocimiento eterno, se muestra a Sí mismo con una claridad tan evidente como el sol.
Ahora señalaremos, de manera breve y concisa, el significado general y una especie de traducción de la pieza en árabe mencionada anteriormente. Esta pieza apunta a las pruebas universales del conocimiento abarcador, que incluye pruebas ilimitadas como evidencia de una amplia argumentación y demuestra el conocimiento abarcador a través de quince pruebas.