﷽
وَبِهِ نَسْتَع۪ينُ
La Tercera Sección de una Sola Lección de la Tercera Escuela de José
Introducción
Así como la segunda parte fue escrita bajo la orden espiritual de la aleya de la Fatiha en la oración ritual, con la inspiración de la frase 'Esh‑hedu en lá ilahe illallah', Testifico que no hay más dios que Allah; del mismo modo, en el Tashahhud de la oración ritual, con la frase 'Ve esh-hedu enne Muhammeden resulullah', Y testifico que Muhammed es el Mensajero de Allah y bajo su inspiración espiritual, así como a través de la luz de la grandiosa aleya al final de la Sura Al-Fath, que muestra cinco milagros invisibles:هُوَ الَّذِى اَرْسَلَ رَسُولَهُ بِالْهُدَى وَدِينِ الْحَقِّ لِيُظْهِرَهُ عَلَى الدِّينِ كُلِّهِ وَ كَفَى بِاللَّهِ شَهِيدًا ❋ مُحَمَّدٌ رَسُولُ اللَّهِ وَالَّذِينَ مَعَهُ اَشِدَّاءُ عَلَى الْكُفَّارِ رُحَمَاءُ بَيْنَهُمْ …الخPor tres razones – que no puedo explicar ahora– me vi obligado a escribir esta tercera parte. Remito los detalles, explicaciones y pruebas documentadas sobre la misión profética de Muhammed a las obras Zulfikar y el Hizb‑i Nuri en árabe. Aquí, solo mencionaré tres breves indicaciones muy concisas, una síntesis de la síntesis del Hizb-i Nuri en árabe. Esto será una especie de traducción de la parte relacionada con el testimonio 'Muhammedun Resulullah', Muhammed es el Mensajero de Allah, que será escrito en la Segunda y Tercera Indicación, acompañado de mi constante meditación en la palabra de la unidad divina durante las glorificaciones después de la oración ritual.
Primera Indicación
El Profeta Muhammed Aleyhissalatu Vesselam, quien responde con una adoración universal a la manifestación del rububiyet, señorío divino del Dueño de este universo, a Su divinidad eterna y a Su generosidad infinita, es tan necesario en este universo como el sol mismo. Él es el maestro supremo de la humanidad, el más grande de los profetas, el honor del universo, y el destinatario del discurso divino: 'Si no fuera por ti, si no fuera por ti, no habría creado los cielos ni la tierra.' La verdad de Muhammed (A.S.M.) es tanto la razón de la creación del universo como su resultado y su fruto más perfecto. Además, él es quien estableció y confirmó las realidades de este universo: su perfección genuina, los eternos espejos de Cemil‑i Zulcelal, Bello y Majestuoso, las manifestaciones de Sus atributos, las acciones llenas de sabiduría, Sus obras con significados profundos, y el hecho de que este universo lleva a un mundo eterno y produce una morada de felicidad en el Más Allá, la cual es anhelada por todos los seres conscientes. Así pues, la verdad de Muhammed (A.S.M.) y la misión profética de Ahmed (A.S.M.) han materializado estas verdades. De esta manera, este universo da un testimonio fuerte y definitivo de su misión profética; así también lo hacen el mundo islámico, toda la humanidad y todos los seres conscientes. Ellos, con amor y anhelo constantes, buscan librarse de la nada eterna, del aniquilamiento y de la inexistencia eterna – más aterradores que el mismo Infierno– y, con todas sus capacidades, súplicas, adoraciones y oraciones, imploran una vida eterna. Y quien les da la buena noticia más fuerte y definitiva de esta vida eterna es la misión profética de Ahmed (A.S.M.) y la verdad de Muhammed (A.S.M.). Esto no solo confirma que él es el orgullo de la humanidad y el ser más noble de la creación, sino que también el hecho de que, en todo tiempo, más de 350 millones de creyentes musulmanes, debido al principioاَلسَّبَبُ كَالْفَاعِلِ'El que causa un bien es como el que lo realiza', depositan diariamente en el registro de sus buenas acciones una parte de las recompensas de todas las buenas obras y acciones justas que realizan. Así, la personalidad única de Muhammed (A.S.M.) alcanza una posición de adoración universal y bendiciones divinas equivalente a la de cientos de millones, o incluso miles de millones de siervos devotos. Esto constituye un testimonio poderoso y definitivo de su misión profética.
Segunda Indicación
En mi vird, recitación constante, reflexiono sobre más de veinte testimonios implícitos en la frase:مُحَمَّدٌ رَسُولُ اللَّهِ صَادِقُ الْوَعْدِ اْلاَمِينِ بِشَهَادَةِ ظُهُورِهِ دَفْعَةً مَعَ اُمِّيَّتِهِ بِاَكْمَلِ دِينٍ وَ اِسْلاَمِيَّةٍ وَ شَرِيعَةٍ وَ بِاَقْوَى اِيمَانٍ وَ اِعْتِقَادٍ وَ عِبَادَةٍ وَ بِاَعْلَى دَعْوَةٍ وَ مُنَاجَاةٍ وَدَعَوَاتٍ وَ بِاَعَمِّ تَبْلِيغٍ وَ اَتَمِّ مَتَانَةٍ خَارِقَاتٍ مُثْمِرَاتٍ لاَ مِثْلَ لَهَا
Una breve traducción y explicación.
Que testifica la misión profética de Muhammed (A.S.M.);
Primero
Es una prueba de su misión profética que surge de sus once estados.
A pesar de no haber aprendido a leer ni a escribir y siendo iletrado, apareció de repente con una religión que ha dejado perplejos a los intelectuales y filósofos durante catorce siglos. Además, el Islam ha ocupado la posición más elevada entre las religiones reveladas, lo cual es un estado sin igual.
La religión que él presentó, el Islam, surge de sus palabras, actos y estados, y ha enseñado y guiado a los espíritus, almas y mentes de más de 350 millones de personas en todo momento, impulsándolas hacia un progreso espiritual. Esto también es un hecho incomparable.
Con una Sharía tan justa, estableció leyes que, durante catorce siglos, han dirigido a una quinta parte de la humanidad hacia un progreso material y espiritual. Esto no tiene paralelo en la historia.
Poseía una fe y una creencia tan poderosas que todos los hombres de verdad a lo largo del tiempo han reconocido y confirmado unánimemente la excelencia y fortaleza suprema de su grado de fe. A pesar de la oposición ilimitada de sus enemigos en su época, ni siquiera mostró la más mínima duda, temor o vacilación. Esto demuestra que su fuerza de fe es única e incomparable.
Su adoración y servidumbre hacia Allah eran tan extraordinarias, que combinó los principios del inicio y del final de la adoración sin imitar a nadie. Cumplió los secretos más sutiles de la adoración incluso en los momentos más difíciles y turbulentos. Esto también es incomparable.
Sus súplicas, oraciones y pedidos a su Creador eran tan elevados que nadie ha alcanzado su nivel, incluso después de siglos de meditación y reflexión colectiva. Por ejemplo, en su oración conocida como Cevshen‑ul Kebir, describe y alaba a su Creador con los mil y un nombres divinos, intercediendo por ellos de una manera única.
Nadie ha alcanzado su nivel en el conocimiento en Allah.
Con firmeza y valentía inquebrantables, invitó a la humanidad a la religión verdadera y proclamó su misión profética con tal coraje que a pesar de la oposición de su pueblo, de su tío, de las grandes potencias del mundo y de los seguidores de las antiguas religiones, no mostró ni el más mínimo temor. Retó a todos y logró superar a sus oponentes, lo cual es también sin igual.
Así pues, la combinación de estas ocho características extraordinarias e inigualables constituye un testimonio muy poderoso de la veracidad y de la misión profética de ese Noble Ser (A.S.M.).
Estas características demuestran claramente la seriedad extrema, la tranquilidad absoluta, la perfección de su veracidad y la certeza total de su autenticidad y realidad.
Cada día, en cada Tashahhud, la posición sentada en la oración ritual, el mundo islámico, con millones de lenguas, proclama: اَلسَّلاَمُ عَلَيْكَ اَيُّهَا النَّبِىُّ وَرَحْمَةُ اللَّهِ وَبَرَكَاتُهُ Con esta proclamación, el mundo islámico reafirma su aceptación de su misión, confirmando su buena nueva de la felicidad eterna y expresando su gratitud hacia el camino seguro que él ha abierto hacia la vida eterna, tan ansiada por la humanidad con un amor profundo, natural y una inclinación innata extremadamente fuerte. Por ello, el mundo islámico, con un sentimiento de agradecimiento y reconocimiento, realiza una visita espiritual con la fraseاَلسَّلاَمُ عَلَيْكَ اَيُّهَا النَّبِىُّ felicitándole en nombre de trescientos cincuenta millones, o incluso miles de millones de personas.
De los veinte testimonios universales y que contiene muchos testimonios,
Segundo Testimonio
وَبِشَهَادَةِ جَم۪يعِ حَقَائِقِ اَرْكَانِ الْا۪يمَانِ عَلٰى تَصْد۪يقِهِ
Es decir: las realidades, la existencia y la veracidad de los seis pilares de la fe en Allah constituyen un testimonio decisivo de la misión profética y la autenticidad de Muhammed (A.S.M.).
Porque la personalidad espiritual de su vida profética, la esencia de todas sus enseñanzas y la naturaleza de su nubuvva, misión profética se basan en estos seis pilares. Por lo tanto, todas las pruebas que demuestran la existencia y la realización de estos pilares también sirven como pruebas de que la misión profética de Muhammed (A.S.M.) es verdadera y que él es sincero en su mensaje.
Además, así como las pruebas de la existencia del Más Allá y de los demás pilares de la fe han sido explicadas en La Epístola del Fruto y en los apéndices de la Décima Palabra, cada uno de los seis pilares, junto con sus respectivas evidencias, también constituyen pruebas claras y sólidas de la veracidad de su misión profética.
Que contiene miles de testimonios;
Tercer Testimonio Universal
وَبِشَهَادَةِ ذَاتِهِ عَلَيْهِ الصَّلَاةُ وَالسَّلَامُ بِاٰلَافِ مُعْجِزَاتِهِ وَكَمَالَاتِهِ وَعُلُوِّ اَخْلَاقِهِ
Es decir, el propio ser del Profeta Muhammed (A.S.M.) es una prueba tan clara y brillante como el sol. Con miles de milagros, perfecciones y su carácter noble y elevado, da un testimonio extraordinariamente fuerte de la veracidad de su misión profética
y su sinceridad. Sí, como lo demuestra con pruebas sólidas el Tratado de los Milagros de Ahmed, en la que se relatan con narraciones auténticas más de trescientos milagros: como se menciona en las aleyas:وَانْشَقَّ الْقَمَرُ“La luna se partió en dos” yوَمَا رَمَيْتَ إِذْ رَمَيْتَ وَلَكِنَّ اللَّهَ رَمَى, “No fuiste tú quien lanzó cuando lo hiciste, sino que fue Allah quien lanzó”, con solo señalar con un dedo, la luna se partió en dos partes, y este evento está confirmado por narraciones auténticas y generalizadas. Asimismo, está el hecho de que, con su bendita mano, fluyó agua de las cinco puntas de sus dedos como cinco arroyos, suficiente para que todo un ejército sediento bebiera. Este prodigio ocurrió en más de una ocasión, también confirmado con narraciones auténticas y generalizadas. Otro milagro extraordinario ocurrió cuando tomó un poco de tierra en su mano y, lanzándola hacia el ejército enemigo, hizo que un puñado de polvo llegara a los ojos de cada soldado enemigo, provocando su derrota y huida en plena batalla. Las piedras pequeñas en su mano recitaron la glorificación divina, Subhan'Allah, testimonio igualmente registrado con narraciones confiables. Estos hechos, junto con cientos de otros milagros – que, según los estudiosos de la verdad, suman hasta mil– , se han transmitido con certeza y son reconocidos tanto por amigos como por enemigos. Además, el consenso sobre el hecho de que él poseía las cualidades más nobles y las más altas virtudes morales, y que estas cualidades fueron confirmadas por todos los que alcanzaron la perfección espiritual siguiendo su camino, constituye una prueba sólida de la verdad de su misión. El brillo espiritual del mundo islámico, las refulgencias de la religión islámica y las realidades de la vasta verdad del Islam, que surgieron de él, también dan testimonio de su perfección incomparable y de la autenticidad de su misión profética. Por lo tanto, el Profeta Muhammed (A.S.M.) es, por sí mismo, un testimonio universal, brillante y amplio de su misión profética.
Que contiene muchísimos testimonios fuertes;
Cuarto Testimonio
وَبِشَهَادَةِ الْقُرْاٰنِ بِمَا لَا يُحَدُّ مِنْ حَقَائِقِهِ وَبَرَاه۪ينِهِ
Es decir: el Corán de Milagrosa Exposición atestigua la misión profética y la sinceridad de Muhammed (A.S.M.) con sus verdades infinitas y sus pruebas innegables.
El Corán, que ha sido demostrado como un milagro en cuarenta aspectos en la obra Zulfikar, ha iluminado catorce siglos, gobernando con leyes inalterables a una quinta parte de la humanidad. Desde su revelación hasta hoy, ha desafiado a todos sus oponentes, sin que nadie haya podido producir algo similar, ni siquiera una sola sura. Como se demuestra en la obra Signo Supremo, el Corán es luminoso desde todas las perspectivas; no hay lugar para dudas, pues seis grandes niveles confirman su autenticidad y se asientan sobre seis verdades inquebrantables. Es recitado con entusiasmo y respeto por cientos de millones de lenguas en todo momento, y a cada instante, millones de memorizadores lo guardan sagradamente en sus corazones. Todo el mundo islámico atestigua su veracidad, y su fe se deriva de la confirmación del Corán. Todas las ciencias del Islam y de la fe emanan de la fuente del Corán. Así como el Corán confirma los libros divinos anteriores, ha recibido la confirmación espiritual de todas las escrituras y páginas celestiales. Por lo tanto, el Corán Glorioso, con todas sus realidades, con todas sus pruebas que demuestran su autenticidad, da un testimonio sólido y brillante de la veracidad y misión profética de Muhammed Aleyhissalatu Vesselam.
Quinto, Sexto, Séptimo y Octavo Testimonios Universales
وَبِشَهَادَةِ الْجَوْشَنِ بِقُدْسِيَّةِ اِشَارَاتِهِ وَرَسَائِلِ النُّورِ بِقُوَّةِ دَلَائِلِهَا وَالْمَاض۪ي بِتَوَاتُرِ اِرْهَاصَاتِهِ وَالْاِسْتِقْبَالِ بِتَصْد۪يقِ اٰلَافِ حَادِثَاتِهِ
Es decir: la súplica Cevshen‑ul Kebir, un milagroso conjunto de invocaciones que se refiere directa e indirectamente a los mil y un nombres de Allah, que en cierto modo proviene del Corán, supera las súplicas de todos los sabios que han progresado en el conocimiento en Allah. Esta sublime súplica fue revelada por Gabriel al Profeta Muhammed (A.S.M.) durante una batalla, con el mandato divino: 'Quítate la armadura y recita este Cevshen en su lugar'. Las realidades contenidas en el Cevshen-ul Kebir, así como sus descripciones perfectas y sublimes de Allah, dan testimonio de la misión profética y la autenticidad de Muhammed (A.S.M.). Además, los Tratados de Nur que emanan del Corán y, en cierto sentido, se nutren de las enseñanzas del Cevshen, con sus 130 partes, constituyen una prueba singular. Estos tratados demuestran de manera racional y lógica, todas las realidades de la misión profética de Muhammed (A.S.M.). Incluso presentan cuestiones que parecen estar más allá de la comprensión de la razón humana – desde la perspectiva de la filosofía– de una manera accesible, clara y perfectamente lógica. Por lo tanto, con sus poderosas pruebas y enseñanzas, los Tratados de Nur dan testimonio colectivo de la sinceridad y de la misión profética de Muhammed (A.S.M.).
También el tiempo pasado constituye un testimonio universal de su misión profética, ya que los irhasat (milagros que ocurrieron antes de su misión profética, anunciando la llegada de un profeta) han sido transmitidos en la historia y en los libros de biografías del Profeta de manera auténtica y con tevatur, una cadena ininterrumpida de narradores. Estas muchas y sólidas narraciones constituyen una prueba fuerte y definitiva de su misión profética. Estos milagros se presentan en diversas formas. Algunos se explicarán en los siguientes testimonios, mientras que otros han sido relatados de manera confiable en la obra Zulfikar y en los libros de historia.
Por ejemplo: poco antes del nacimiento del Profeta (A.S.M.), cuando el ejército de Abraha intentó destruir la Kaaba, fueron atacados por piedras lanzadas desde las garras de las aves Ababil. Durante la noche de su nacimiento, los ídolos en la Kaaba cayeron de cabeza. El palacio de Kisra, el rey de Persia, sufrió daños y comenzó a desmoronarse. El fuego de los Magos Zoroastrianos, que había estado ardiendo continuamente durante mil años, se extinguió esa noche. Asimismo, los anuncios definitivos del monje Buhaira y de Halima Sa'diyya, quien lo crió, relatan que las nubes proyectaban sombra sobre él para protegerlo del sol. Estos y muchos otros eventos predijeron su profecía antes de que esta comenzara.
Asimismo, el futuro, es decir los eventos ocurridos después de su fallecimiento, contiene muchas profecías anunciadas por él. Estas profecías incluyen diversas categorías. Una de ellas se refiere a las predicciones relacionadas con su Ahl‑i Beyt, Familia, sus ashab, compañeros y las conquistas islámicas. Por ejemplo, en la sección Milagros de Ahmed del Zulfikar, se relatan con narraciones auténticas ochenta profecías que se cumplieron exactamente como él las predijo: el martirio del Noble Osman (R.A.) mientras recitaba el Corán, el martirio del Noble Husayn (R.A.) en Karbala, la conquista de Damasco, Persia y Estambul, el surgimiento del Estado Abasí y su posterior derrota por Gengis Kan y Hulagu, quienes destruyeron su imperio. Estas ochenta profecías y milagros relacionados con hechos futuros, narrados con autenticidad y confirmados por los libros de historia y las biografías del Profeta, constituyen pruebas claras de la veracidad de su misión profética. De manera similar, con otras categorías de noticias de lo oculto y con muchos eventos futuros que atestiguan la autenticidad y veracidad de Muhammed (A.S.M.), el tiempo futuro da un testimonio fuerte y universal de su misión profética y su sinceridad.
Indicando los Noveno, Décimo, Undécimo y Duodécimo Testimonios Universales:
وَبِشَهَادَةِ الْاٰلِ بِقُوَّةِ يَق۪ينِيَّاتِهِمْ ف۪ي تَصْد۪يقِهِ بِدَرَجَةِ حَقِّ الْيَق۪ينِ وَالْاَصْحَابِ بِكَمَالِ ا۪يمَانِهِمْ ف۪ي تَصْد۪يقِهِ بِدَرَجَةِ عَيْنِ الْيَق۪ينِ وَالْاَصْفِيَاءِ بِقُوَّةِ تَحْق۪يقَاتِهِمْ ف۪ي تَصْد۪يقِهِ بِدَرَجَةِ عِلْمِ الْيَق۪ينِ وَالْاَقْطَابِ بِتَطَابُقِهِمْ عَلٰى رِسَالَتِهِ بِالْكَشْفِ وَالْمُشَاهَدَاتِ بِالْيَق۪ينِ
Es decir:
entre los testimonios universales de la sinceridad y la veracidad de Muhammad (A.S.M.) De los testimonios universales de la veracidad y rectitud de Muhammed (A.S.M.),
Noveno
Aquellos que son destinatarios del misterio deعُلَمَاءُ اُمَّتِى كَاَنْبِيَاءِ بَنِى اِسْرَائِيلَ“Los sabios de mi comunidad son como los profetas de los Hijos de Israel” y que, en las salutaciones, corresponden a la Familia de Abraham Aleyhisselam en paralelo con la Familia de Muhammed Aleyhissalatu Vesselam, incluyen grandes evliyas como Ali (R.A.), Hasan (R.A.), Husein (R.A.), los doce imames de Ahl al‑Bayt, Gavs al-A‘zam (K.S.), Ahmad al-Rufa‘i (K.S.), Ahmad al-Badavi (K.S.), Ibrahim al-Dasuqi (K.S.), y Abu-l Hasan al-Shadhili (K.S.). Estos polos espirituales (aqtab) e imames, con unanimidad, con una fe del grado de hakkalyakin, certeza absoluta, y a través de sus descubrimientos espirituales y observaciones directas, así como por las extraordinarias orientaciones y keramets que manifestaron entre la comunidad, sellan con su testimonio su fe en la misión profética, la veracidad y la autenticidad de Muhammed (A.S.M.).
Décimo
Después de los profetas, la comunidad más honorable y elevada son los sahabe, compañeros del Profeta, quienes, a pesar de ser iletrados y beduinos, en un corto período de tiempo, con la luz de Muhammed (A.S.M.), administraron con justicia desde el este hasta el oeste, derrotaron a los imperios más poderosos y se convirtieron en maestros, educadores, diplomáticos y justos gobernantes de naciones avanzadas en ciencia, civilización y política. Transformaron aquella época en una era de felicidad. Los sahabe, después de investigar y examinar cada aspecto de la vida de Muhammed (A.S.M.) y de presenciar con sus propios ojos los numerosos milagros que realizó, abandonaron por completo sus enemistades anteriores, las tradiciones de sus ancestros y, en muchos casos, como en el caso de Jálid Ibn al‑Walid y Ikrimah Ibn Abi Yahl, renunciaron al apoyo de sus padres y tribus. Con todo su ser y de manera extraordinariamente sacrificada, entraron al Islam, alcanzando el grado de aynelyakin, certeza de visión en su fe en la veracidad y la misión profética de Muhammad (A.S.M.). Este hecho constituye un testimonio absoluto e inquebrantable de su autenticidad y misión profética.
Undécimo
Los grandes sabios e investigadores conocidos como los sabios devotos y los verídicos, incluidos los muyahidines, los imames y los eruditos de renombre, junto con filósofos geniales como Avicena y Averroes (Ibn Sina e Ibn Rushd), forman una multitud de miles de buscadores de la verdad. Cada uno, siguiendo diferentes métodos y basándose en argumentos y pruebas indudables, han alcanzado el grado de ilmelyakin, certeza de conocimiento en su fe en la misión profética y la autenticidad de Muhammed (A.S.M.). Su creencia constituye un testimonio universal tan poderoso, que ningún oponente cuya inteligencia no iguale a la de todos ellos juntos, puede enfrentarse a ellos.
Entre este número infinito de testigos, uno en esta época es Risale‑i Nur, que debido a que los incrédulos no han encontrado ninguna forma de refutarlo, han intentado silenciarlo mediante el uso de las autoridades y los tribunales, engañando a las fuerzas de seguridad y al sistema judicial.
Duodécimo
En el mundo islámico, aquellos conocidos como los aqtab, polos espirituales, quienes con sus orientaciones extraordinarias y milagrosas, guían a importantes segmentos de la comunidad y promueven el progreso espiritual, forman parte de los más profundos buscadores de la verdad y la realidad. Basándose no en simples argumentos, sino en observaciones directas y descubrimientos espirituales, estos grandes eruditos en sus progresos espirituales han descubierto y presenciado de manera clara y manifiesta la autenticidad, la veracidad y la más alta posición de Muhammed (A.S.M.) en el grado supremo de la verdad. Su testimonio unánime y consistente respecto a su misión profética constituye una firma tan poderosa que nadie que no haya alcanzado el mismo nivel sublime de perfección puede invalidarla.
Decimotercer Testimonio
Consiste en cuatro pruebas universales, extensas y concluyentes:
وَبِشَهَادَةِ الْاَزْمِنَةِ الْمَاضِيَةِ بِتَوَاتُرِ بَشَارَاتِ الْكَوَاهِنِ وَالْهَوَاتِفِ وَالْعُرَفَاءِ فِي الْاَدْوَارِ السَّالِف۪ينَ وَبِمُشَاهَدَةِ بَشَارَاتِ الرُّسُلِ وَالْاَنْبِيَاءِ وَبِشَهَادَتِهِمْ وَبَشَارَتِهِمْ عَلَيْهِمُ السَّلَامُ بِرِسَالَةِ مُحَمَّدٍ عَلَيْهِ الصَّلَاةُ وَالسَّلَامُ فِي الْكُتُبِ الْمُقَدَّسَةِ
Este fragmento será brevemente explicado aquí, y sus detalles y fundamentos están disponibles de manera completa al final de la sección de los Milagros de Ahmed en el Zulfikar.
Es decir: en tiempos pasados, los grandes y renombrados de la humanidad, comenzando por los profetas, los sabios, los adivinos y los hatif, coincidieron unánimemente en relatar de manera clara y repetida, a través de transmisiones auténticas y, en algunos casos, mediante tevatur, transmisión continua y fidedigna, las profecías sobre la misión y el advenimiento de Muhammed (A.S.M.). Estos relatos han sido registrados y aceptados en libros de historia, biografías y hadices, y en el Tratado Milagros de Ahmed se expone detalladamente la parte más sólida y definitiva de esos miles de informes. Por tanto, remitiéndonos allí, y con una breve alusión, decimos:
los profetas, en los libros sagrados celestiales como la Torá, el Evangelio y los Salmos, han mencionado con claridad la misión profética de Muhammed (A.S.M.). En la Decimonovena Carta, se han recopilado veinte versículos de los cientos que rozan la claridad en estos textos. A pesar de las grandes alteraciones realizadas por los cristianos y los judíos, Hüseyn‑i Cisri registra cien versículos que todavía anuncian la misión profética de Ahmed.
En cuanto a los adivinos, encabezados por los famosos Shiq y Satiḥ, quienes, mediante medios espirituales y genios, predecían el futuro (hoy llamados médiums), han informado de manera clara y con relatos auténticos y continuos, sobre la llegada del Profeta y la caída del Imperio Persa. Declararon repetidamente y sin lugar a dudas que pronto un Profeta surgiría en el Hiyaz.
Asimismo, entre los sabios iluminados, los ancestros del Profeta como Ka'b ibn Lu'ayy, y los reyes de Yemen y Etiopía como Sayf ibn Dhi Yazan y Tubba', muchos de ellos evliyas de la época, anunciaron claramente la misión de Muhammad (A.S.M.) y lo proclamaron en poemas. En la Decimonovena Carta se ha escrito una parte importante y definitiva de estos relatos. Incluso, uno de estos reyes expresó: “preferiría ser sirviente de Muhammed (A.S.M.) que tener este reino.” Otro dijo: “¡Ojalá hubiera vivido en su tiempo y hubiera sido como un primo para él!”, es decir, alguien como Ali, dispuesto a servirle con devoción y ser su ministro. En resumen, los libros de historia y biografías del Profeta han difundido completamente estos relatos. Estos sabios, con su testimonio sólido y universal, han sellado la veracidad de la misión profética de Muhammed (A.S.M.).
Asimismo, al igual que los sabios iluminados y los adivinos, los seres espirituales conocidos como hatif, cuya voz se escucha pero cuya presencia no se ve, también han informado de manera clara sobre la misión profética de Muhammed (A.S.M.). Del mismo modo, numerosos informantes espirituales, incluso los sacrificios ofrecidos a los ídolos, los propios ídolos y las lápidas funerarias, han testificado sobre su misión profética. Estos eventos, registrados por la lengua de la historia, han estampado un sello de autenticidad sobre su misión profética y su veracidad.
Decimocuarto Testimonio
Este fragmento en árabe señala el fuerte testimonio del universo:
وَبِشَهَادَةِ الْكَائِنَاتِ بِغَايَاتِهَا وَبِالْمَقَاصِدِ الْاِلٰهِيَّةِ ف۪يهَا عَلَى الرِّسَالَةِ الْمُحَمَّدِيَّةِ الْجَامِعَةِ؛ بِسَبَبِ تَوَقُّفِ حُصُولِ غَايَاتِ الْكَائِنَاتِ وَالْمَقَاصِدِ الْاِلٰهِيَّةِ مِنْهَا وَتَقَرُّرُ قِيْمَتِهَا وَوَظَائِفِهَا وَتَبَارُزِ حُسْنِهَا وَكَمَالِهَا وَتَحَقُّقِ حِكَمِ حَقَائِقِهَا عَلَى الرِّسَالَةِ الْاِنْسَانِيَّةِ لَاسِيَّمَا عَلَى الرِّسَالَةِ الْمُحَمَّدِيَّةِ؛ اِذْ هِيَ الْمُظْهِرَةُ وَالْمَدَارُ الْاَتَمُّ لَهَا، وَلَوْلَاهَا لَصَارَتْ هٰذِهِ الْكَائِنَاتُ الْمُكَمَّلَةُ وَالْكِتَابُ الْكَب۪يرُ ذُو الْمَعَانِي السَّرْمَدِيَّةِ هَبَاءً مَنْثُورًا مُتَطَايِرَةَ الْمَعَان۪ي مُتَسَاقِطَةَ الْكَمَالَاتِ وَهُوَ مُحَالٌ مِنْ وُجُوهٍ وَجِهَاتٍ
El Signo Supremo interpreta así el significado de esta parte árabe: este universo, al igual que indica claramente a su Artífice, Escriba y Bordador, quien lo ha formado, diseñado y dispuesto como un palacio, un libro, una exposición y un espectáculo mediante Su creación, planificación y diseño; asimismo, muestra la necesidad de la existencia de un mensajero elevado que conozca y transmita los propósitos divinos de su creación. Alguien que enseñe las sabias razones de los cambios divinos en el universo, que explique los resultados de las acciones deliberadas en él, y que declare el valor de su esencia y las perfecciones de los seres que contiene. Además, alguien que pueda responder a las profundas y desconcertantes preguntas como: “¿De dónde vienen? ¿Adónde van? ¿Por qué están aquí? ¿Por qué no permanecen mucho y se van?”, y que interprete los significados de ese gran libro universal y las sabidurías detrás de las señales cósmicas, aleyas de la creación. Dado que el universo exige, de manera evidente y concluyente la presencia de un guía supremo, un maestro investigador, un intérprete veraz y un docente sincero, quien realice estas tareas de manera sobresaliente, este rol lo cumple, más que nadie, Muhammed Aleyhissalatu Vesselam. Por tanto, el universo testifica de manera contundente y universal su veracidad y proclama que Muhammed Aleyhissalatu Vesselam es el mensajero más elevado y fiel del Creador de este cosmos, diciendo: “Esh‑hedü enne Muhammed-er Resulullah”, “Testifico que Muhammed es el Mensajero de Allah”.
Sí, gracias a la luz que Muhammed (A.S.M.) trajo, se comprende y se realiza la esencia del universo, su valor, sus perfecciones, las funciones de los seres que contiene, los resultados de sus acciones, sus responsabilidades y sus significados. Así, el universo entero se manifiesta como cartas divinas llenas de sentido, como un Corán corpóreo y sublime de la Divinidad, y como una magnífica exhibición de las obras del Subhan, Glorificado. De lo contrario, sin esa luz, el universo caería en la oscuridad del no‑ser, la nada, la transitoriedad y el aniquilamiento, convirtiéndose en un caos desolador, una ruina llena de horror y una casa de duelo aterradora. Basándose en esta verdad, las perfecciones del universo, sus transformaciones llenas de sabiduría y sus significados eternos proclaman con fuerza: “Nesh-hedü enne Muhammed-er Resulullah”, “Testificamos que Muhammed es el Mensajero de Allah”.
Deciminto Testimonio
Este fragmento en árabe que sigue y señala el testimonio sagrado de la misión profética de Muhammed (A.S.M.) desde la perspectiva de los actos del señorío divino y los actos de misericordia del Ser Vacibul Vucud, Necesario, quien, mediante Su mandato, voluntad y poder, dirige y gobierna este universo, interviniendo en todo, desde los átomos hasta los planetas, y en todas las transformaciones, movimientos, estados de reposo, vida y muerte, conteniendo numerosos testimonios sagrados:
وَبِشَهَادَةِ صَاحِبِ الْكَائِنَاتِ وَخَلَّاقِهَا وَمُتَصَرِّفِهَا عَلَى الرِّسَالَةِ الْمُحَمَّدِيَّةِ؛ بِاَفْعَالِ رَحْمَانِيَّتِهِ وَبِاِجْرَاءَاتِ رُبُوبِيَّتِهِ؛ كَفِعْلِ الرَّحْمَانِيَّةِ بِاِنْزَالِ الْقُرْاٰنِ الْمُعْجِزِ الْبَيَانِ عَلَيْهِ، وَبِاِظْهَارِ اَنْوَاعِ الْمُعْجِزَاتِ عَلٰى يَدَيْهِ، وَبِتَوْف۪يقِهِ وَحِمَايَتِهِ ف۪ي كُلِّ حَالَاتِهِ، وَبِاِدَامَةِ د۪ينِهِ بِكُلِّ حَقَائِقِهِ، وَبِاِعْلَاءِ مَقَامِ حُرْمَتِهِ وَشَرَفِهِ وَاِكْرَامِهِ عَلٰى جَم۪يعِ الْمَخْلُوقَاتِ بِالْمُشَاهَدَةِ وَالْعَيَانِ، وَكَفِعْلِ رُبُوبِيَّتِهِ بِجَعْلِ رِسَالَتِهِ شَمْسًا مَعْنَوِيَّةً لِكَائِنَاتِهِ، وَبِجَعْلِ د۪ينِهِ فِهْرِسْتَةَ كَمَالَاتِ عِبَادِهِ، وَبِجَعْلِ حَق۪يقَتِهِ مِرْاٰةً جَامِعَةً لِتَجَلِّيَاتِ اُلُوهِيَّتِهِ، وَبِتَوْظ۪يفِهِ بِوَظَائِفَ ضَرُورِيَّةٍ لَازِمَةٍ لِوُجُودِ الْمَخْلُوقَاتِ ف۪ي هٰذِهِ الْكَائِنَاتِ كَلُزُومِ الرَّحْمَةِ وَالْحِكْمَةِ وَالْعَدَالَةِ وَكَضَرُورَةِ لُزُومِ الْغِذَاءِ وَالْمَاءِ وَالْهَوَاءِ وَالضِّيَاءِ
Remitiremos los detalles de este testimonio muy cierto, vasto y sagrado a Risale‑i Nur, veremos su significado conciso con una indicación muy breve:
sí, en este universo, dentro de estas acciones regulares que observamos ante nuestros ojos, se manifiestan la justicia, la sabiduría, la misericordia, el favor y la protección. La protección constante de los buenos y el castigo de los malvados y mentirosos es una costumbre del Señorío Divino. Por las exigencias de los actos de la Misericordia Divina, se entregó el Corán de Milagrosa Exposición a Muhammed (A.S.M.), junto con cerca de mil milagros de diversas clases. En todas sus circunstancias y en los momentos más peligrosos, fue protegido con compasión, incluso por medios simples como una paloma o una telaraña. Fue ayudado completamente en sus grandes misiones, se preservó su religión con todas sus verdades, y el Islam fue elevado a la cima de la humanidad y de la tierra. Además, se le otorgó un rango de honor sobre todas las criaturas, una posición perpetua de aceptación que supera a los grandes de la humanidad, y una personalidad que, por consenso de amigos y enemigos, posee las cualidades más elevadas. Esto, junto con el hecho de que una quinta parte de la humanidad se convirtió en su comunidad, testifica con certeza su veracidad y su misión profética. Desde la perspectiva de los actos del Señorío Divino, también vemos que el administrador y controlador de este universo ha hecho de la misión de Muhammed (A.S.M.) un sol espiritual para esta creación. Como se ha demostrado en Risale‑i Nur, con su luz, todas las oscuridades se disipan y las verdades luminosas se manifiestan. Además, trae alegría a todos los seres conscientes, y al universo mismo, con la promesa de una vida eterna. También hace que su religión sea un programa sólido para las acciones de adoración y un índice de perfecciones aceptadas por los devotos sinceros. La personalidad espiritual de Muhammed (A.S.M.), respaldada por el Corán y el Cevshen, se convierte en un espejo comprensivo de las manifestaciones de la Divinidad. A través de las verdades mencionadas anteriormente, a lo largo de catorce siglos, al obtener cada día un equivalente a todas las buenas obras realizadas por su comunidad y los efectos visibles en la vida social, espiritual y humana durante catorce siglos, vemos que él fue hecho el líder más elevado, el guía y maestro de la humanidad. Allah, con su misericordia, sabiduría y justicia, envió a Muhammed (A.S.M.) como un auxilio para la humanidad, haciendo que su religión, ley e Islam sean tan necesarios para los seres humanos como el alimento, el aire, el agua y la luz. Esto, con doce pruebas generales y concluyentes, testifica sagradamente su misión profética. ¿Es concebible, entonces, que el dueño de este universo, quien no es indiferente al diseño de un ala de mosquito o de una flor, no haga que la misión profética de Muhammed (A.S.M.), testificada tan ampliamente y profundamente, sea el sol espiritual del cosmos?
Estos quince testimonios universales, cada uno de los cuales contiene numerosos testimonios – incluso el “Tercer Testimonio”, que, con la lengua de los milagros, abarca mil testimonios– , han demostrado y proclamado con tal certeza y fuerza la verdad de la declaración “Esh‑hedu enne Muhammed-er Resulullah”, “Testifico que Muhammad es el Mensajero de Allah” que esta verdad ha sido confirmada y declarada diariamente, cinco veces al día, por el mundo islámico con cientos de millones de lenguas durante el tashahhud. Además, la esencia de esta declaración, que es la realidad de Muhammed (A.S.M.), ha sido aceptada sin duda alguna por miles de millones de creyentes como el núcleo original del universo, la causa de su creación y su fruto más perfecto.
El Dueño de este universo (Glorificado sea Su Majestad) ha hecho de la personalidad espiritual de Muhammed (A.S.M.) el heraldo supremo de Su soberanía divina, el descifrador verdadero de los misterios del universo y del enigma de la creación, un brillante ejemplo de Su gracia y misericordia, un elocuente portavoz de Su compasión y amor, y el más grande de Sus enviados y el último de los profetas, así como el más fuerte portador de las buenas nuevas de la vida eterna y la felicidad perpetua en el más allá.
Quien no se convenza de una verdad de tal magnitud o no le otorgue la importancia que merece, ¡que reflexione cuán grande es su pérdida, error, necedad y transgresión!
Así como la sura Al‑Fatiha en la oración, como se explicó en la Segunda Parte, presenta pruebas concluyentes y confirma con innumerables sellos la verdad de la declaración “Esh-hedu en lá ilahe illallah”, “Testifico que no hay más dios que Allah”, en esta Tercera Parte, el tashahhud también ofrece testimonios poderosos que reafirman la verdad de la declaración “Ve esh-hedu enne Muhammed-er Resulullah” y sella esta verdad con incontables confirmaciones.
¡Oh, Erhamerrahimin, el Más Misericordioso de los Misericordiosos! Por el honor de este Noble Mensajero (A.S.M.), haznos merecedores de su intercesión, otórganos la capacidad de seguir su sunna y haznos vecinos de su familia y sus compañeros en la morada de la felicidad. Ámin… ámin… ámin…
اَللّٰهُمَّ صَلِّ وَسَلِّمْ عَلَيْهِ وَعَلٰى اٰلِهِ وَصَحْبِهِ بِعَدَدِ حُرُوفِ الْقُرْاٰنِ الْمَقْرُوءَةِ وَالْمَكْتوُبَةِ اٰم۪ينَ
سُبْحَانَكَ لَا عِلْمَ لَنَٓا اِلَّا مَا عَلَّمْتَنَٓا اِنَّكَ اَنْتَ الْعَل۪يمُ الْحَك۪يمُ