بِاسْمِهِ سُبْحَانَهُ
وَاِنْ مِنْ شَيْءٍ اِلَّا يُسَبِّحُ بِحَمْدِهِ
¡Mis estimados hermanos!
En el amanecer de hoy, se me recordó repentinamente un pasaje. Sí, también confirmo y comparto la opinión de Hüsrev sobre el keramet de Nur respecto a los terremotos, tal como él escribió en detalle. Porque la coincidencia exacta de cuatro ataques violentos a Risale‑i Nur y sus discípulos con la ocurrencia de cuatro terremotos severos no es casual. Además, el hecho de que Isparta y Kastamonu, los dos centros de difusión de Risale-i Nur, hayan permanecido a salvo de desastres en comparación con otros lugares tampoco puede ser coincidencia. Según la Sura Al-Asr, la única forma de salvación de la mayor pérdida humana de estos tiempos, que es esta segunda guerra mundial, es la fe y las buenas acciones. Así, la coincidencia exacta entre la expansión del conocimiento investigado de la fe en Allah por Risale-i Nur en toda Anatolia y la salvación extraordinaria de Anatolia de este gran desastre de guerra tampoco puede ser casual.
Asimismo, las numerosas coincidencias exactas entre los golpes de misericordia o de ira que recibieron en su momento aquellos que perjudicaron el servicio de Risale‑i Nur o actuaron negligentemente tampoco son casuales. Y no es casual que casi sin excepción aquellos que sirven bien a Risale-i Nur experimenten abundancia y bendición en sus medios de vida y encuentren alegría y paz en sus corazones, como lo demuestran miles de casos.