¡Estimados hermanos verídicos!
Uno de los motivos por los que la justicia de la Divina Providencia nos ha llevado a la “Medrese‑i Yusufiye”, Escuela de José de Denizli es porque, más que en cualquier otro lugar, los presos, la gente local, e incluso los funcionarios y la judicatura necesitan Risale-i Nur y a sus discípulos. Por esta razón, hemos entrado en esta difícil prueba con una misión de fe y espiritualidad.
Sí, de los veinte o treinta prisioneros, solo uno o dos solían realizar sus oraciones con el debido respeto; sin embargo, de repente, entre los discípulos de Risale‑i Nur, cuarenta o cincuenta de ellos, sin excepción, comenzaron a realizar sus oraciones de manera completa y perfecta. Este ejemplo, tanto con su lenguaje de acción como con su comportamiento, es una enseñanza y una guía tan poderosa que minimiza la dificultad y el sufrimiento, e incluso los hace agradables. Además de impartir esta enseñanza con sus actos, los discípulos, a través de la fortaleza de su fe investigativa, se convierten en una fortaleza de acero, capaz de salvar a los creyentes aquí de las dudas y sospechas que puedan infundir los incrédulos. Esto lo esperamos de la misericordia y la ayuda divina.
La prohibición de hablar e interactuar con nosotros por parte de las personas de este mundo aquí no nos perjudica. El lenguaje de los actos es más fuerte y efectivo que el lenguaje de las palabras. Dado que el encarcelamiento es para la corrección y la educación, si realmente desean beneficiar a la sociedad, deberían permitir que los presos se reúnan con los discípulos de Risale‑i Nur, de modo que en un mes, o tal vez en un día, puedan recibir una educación superior a la de un año. De este modo, serán personas beneficiosas tanto para la nación y la patria, como para su propio futuro y su vida en el más allá. Si el “Guía Para La Juventud” estuviera disponible, sería de gran beneficio. Esperemos que insha'Allah algún día esté al alcance.
Said Nursi