بِاسْمِهِ سُبْحَانَهُ
¡Mis estimados hermanos verídicos!
Ya que estamos bajo el amparo de la gracia divina con muchas señales, y ya que Risale‑i Nur no ha sido derrotado frente a numerosos y despiadados enemigos, silenciando en cierta medida al Ministro de Educación y al Partido Popular; y ya que aquellos que han causado la alarma del gobierno exagerando nuestro caso, intentarán de algún modo, ocultar sus calumnias y mentiras, nuestra responsabilidad es actuar con paciencia y máxima prudencia, aceptar con sumisión y evitar la desilusión. No debemos desesperarnos cuando nuestras esperanzas no se materializan temporalmente, ni debemos tambalear ante tormentas pasajeras.
Sí, aunque la desilusión puede quebrantar el ánimo de las personas del mundo, los discípulos de Risale‑i Nur, que han sido testigos de la misericordia y gracia bajo dificultades y luchas, deben ver la desilusión como una razón para reforzar su entusiasmo, compromiso y seriedad.
Hace cuarenta años, los políticos me enviaron al manicomio acusándome de locura temporal. Les dije: "la mayoría de lo que ustedes llaman cordura, para mí es insensatez; renuncio a ese tipo de cordura. La reglaوَكُلُّ النَّاسِ مَجْنُونٌ وَلكِنْ عَلَى قَدَرِ الْهَوَى اِخْتَلَفَ الْجُنُونُ“Todas las personas están enloquecidas, pero el grado de locura varía según el deseo” la veo en ustedes".
Ahora también les repito las mismas palabras a quienes, para librarnos de una grave responsabilidad, me atribuyen de vez en cuando a través de los documentos confidenciales, un tipo de éxtasis o locura temporal. Estoy satisfecho por dos razones:
Primera: un hadiz auténtico dice que cuando una persona alcanza la perfección en su fe en Allah, el pueblo común puede considerar sus elevados estados espirituales como locura o insensatez, lo cual indica su perfección de fe y convicción total.
Segunda: por la seguridad, salvación y liberación de mis hermanos en prisión, no solo acepto con el mayor orgullo y placer que me atribuyan locura, sino que también estaría dispuesto a sacrificar toda mi cordura y mi vida.
Incluso, si lo ven conveniente, se puede escribir una carta de agradecimiento de mi parte a esas tres personas, informándoles que los incluimos en nuestras ganancias espirituales.