¡Hermanos míos!
Una terrible arrogancia, surgida de la negligencia y del apego al mundo, domina en esta época. Por eso, la gente de la verdad debe renunciar al egoísmo y a la ostentación, incluso de manera legítima. Los verdaderos discípulos de Risale‑i Nur han disuelto su ego, cual trozo de hielo, en el espíritu colectivo y en la colaboración compartida. Así, Insha’Allah, no se tambalearán en esta tormenta.
Sí, un importante y experimentado plan de los hipócritas es reunir a personas que actúan como oficiales o jueces, con un objetivo común, en lugares difíciles que fomentan el individualismo y las críticas mutuas, dispersando sus fuerzas espirituales. Luego, a quienes han perdido su fuerza, los golpean con facilidad.
Pero, los discípulos de Risale‑i Nur, al seguir el camino de la amistad, la hermandad y la entrega a sus hermanos, Insha’Allah, también dejarán ineficaz este plan hipócrita y astuto.