بِاسْمِهِ سُبْحَانَهُ
¡Mis estimados, verídicos, fieles y compasivos hermanos!
Desde hace dos días, he tenido un fuerte dolor de resfriado que afecta tanto mi cabeza como mis nervios. En tales momentos, necesito consuelo y cercanía, un alivio al verme privado de compañía. En este estado, surgió en mi corazón una especie de queja: “¿Por qué se nos somete a esta tortura y cuál es su beneficio para nuestro servicio?”
De repente, esta mañana, se me hizo entender en el corazón lo siguiente: el entrar en esta intensa prueba, donde una y otra vez nos examinan a fondo para ver si somos “oro o cobre”, y el ser rigurosamente puestos a prueba en todos los aspectos, examinados con tres o cuatro filtros para determinar si nuestros nefs tienen algún interés propio o algún engaño, es de gran utilidad para nuestro servicio, que debe ser puramente por la verdad y la justicia. La providencia divina y la gracia de Rab permiten esta situación
porque al ser expuestos en un campo de pruebas frente a oponentes obstinados y desconsiderados, se ha demostrado a todos que no hay engaño, egoísmo, interés propio, ni beneficio mundano, espiritual ni personal en este servicio, sino que proviene puramente de la verdad y la justicia.
Si esto hubiera permanecido oculto, se le podrían haber dado otros significados. Los creyentes comunes habrían desconfiado, pensando “Quizás nos engañan”, y los más instruidos también podrían haber tenido dudas. Podrían haber pensado que actuábamos así para obtener una buena reputación como algunas personas de alto rango.
Ahora, después de la prueba, hasta los más escépticos y obstinados se ven obligados a aceptar la realidad. Su dificultad es una, pero su ganancia es mil, insha'Allah.
Said Nursi