بِاسْمِهِ سُبْحَانَهُ
¡Mis estimados y verídicos hermanos!
Felicito y anuncio con alegría a Risale‑i Nur, a ustedes, a mí mismo, y a Hüsrev, Hıfzı y el valioso Hacı Seyyid de Bartın por sus maravillosas noticias. Sí, este año, los peregrinos que fueron a la Meca, al igual que los grandes eruditos que están traduciendo y publicando los poderosos volúmenes de Nur tanto en árabe como en hindi, han visto cómo también en Medina, Risale-i Nur ha sido tan bien recibido que uno de sus volúmenes, la Vara de Moisés, fue colocado sobre la bendita tumba de la Ravza-i Mutahhara, el lugar del descanso profético. El Hacı Seyyid vio con sus propios ojos este volumen sobre la tumba del Profeta (A.S.M.). Esto significa que Risale-i Nur ha sido aceptado por Muhammed Aleyhissalatu Vesselam y ha entrado en el círculo de su aprobación y complacencia. Además, como habíamos planeado y les dijimos a los peregrinos que se fueron desde aquí, los tratados de Nur visitaron esos benditos lugares en nuestro nombre. ¡Infinita gratitud sea dada!
Con el hecho de que los héroes de Nur hayan publicado estas recopilaciones debidamente corregidas, uno de sus muchísimos beneficios es que me libró de la tarea y la preocupación de la corrección, y al mismo tiempo pasaron a ocupar el lugar de cientos de correctores en el aspecto de convertirse en una fuente de referencia exacta para las demás copias escritas a mano. Que Cenab‑i Erhamurrahimin a cambio de cada letra de esas recopilaciones, haga inscribir mil buenas acciones en sus registros de virtudes.