¡Mis estimados y verídicos hermanos!
Primero: agradezco infinitamente que hayan surgido héroes espirituales entre los verdaderos dueños de Risale‑i Nur: los muftíes, predicadores, imames y maestros religiosos. Hasta ahora, los sacrificados defensores de Nur eran los jóvenes, los estudiantes y los maestros. ¡Mil felicitaciones a Edhem, a los Ibrahim y a los Ali Osman, quienes han hecho que los rostros de los eruditos religiosos brillen y han transformado su timidez en valentía!
Segundo: no deben lamentar este incidente que surge de sus actividades sinceras y de su entusiasmo. Porque el resultado de la prisión de Denizli, fue que quienes actuaron imprudentemente finalmente recibieron felicitaciones. El sufrimiento fue muy poco, pero el beneficio espiritual fue enorme. Insha'Allah, esta tercera Escuela de José no quedará atrás en comparación con la segunda.
Tercero: en cuanto a que las recompensas aumentan en proporción al nivel de dificultad, debemos agradecer por esta dura situación. Debemos esforzarnos por cumplir con sinceridad nuestro deber de servicio a la fe en Allah, y no interferir en el éxito ni en los buenos resultados, que son el deber de Allah. Debemos decir:خَيْرُ اْلاُمُورِ اَحْمَزُهَا“Lo mejor de los asuntos es el más difícil,” y agradecer pacientemente las dificultades de esta casa de sufrimiento. Debemos saber que es una señal de que nuestras acciones son aceptadas y un testimonio pleno en la prueba de nuestra sagrada lucha.