El Décimo Tema De Los Frutos De La Fe, Que Es El Undécimo RayoUna Flor de Emirdağ
Una respuesta muy poderosa a las objeciones planteadas contra la repetición en el Corán.
¡Mis estimados hermanos verídicos!
Aunque, debido a mi situación miserable, este asunto es confuso y desagraciado. Pero debajo de esa redacción confusa, me enteré definitivamente de un tipo de milagro muy valioso. Lamentablemente, fui incapaz de expresarlo. Pero por aburrida que sea la redacción, ya que se refiere al Corán, es tanto adoración en forma de reflexión como el caparazón de una joya sagrada, elevada y brillante. Debe mirarse el diamante en la mano, no su ropa rota. Si corresponde conviértanlo en el “Décimo Tema”; en caso contrario, acepten una carta correspondiente a sus cartas de felicitación.
Además, lo escribí en uno o dos días durante el Ramadán, mientras estaba extremadamente enfermo, miserable y sin comida, por necesidad, muy conciso y breve, e incluyendo muchas verdades y numerosas pruebas en una sola oración. ¡Sus deficiencias deben ser pasadas por alto!
¡Mis estimados hermanos verídicos!
Mientras leía el Corán de la Exposición Milagrosa en Ramadán, cualquiera de las treinta y tres aleyas a las que llegué, que en el Primer Rayo describen las alusiones a Risale‑i Nur, vi que la página y la historia de la aleya también miran a Risale-i Nur y a sus estudiantes hasta cierto punto, al punto de recibir una parte de la historia. Particularmente la Aleya de Luz en la Sura Nur, así como señala a Risale-i Nur con diez dedos, así la Aleya de Oscuridad que le sigue, apunta directamente a los que se oponen y les da una porción muy grande. Sencillamente, percibí que ese tema se eleva de la particularidad a la generalidad, y que en este siglo una unidad de esa generalidad es Risale-i Nur y sus Estudiantes.
Sí, con respecto a la amplitud, exaltación y abarcatividad que recibe el discurso del Corán, en primer lugar de la extensa estación del rububiyet universal de Mutekellim‑i Ezeli, y desde la vasta estación de Aquel a quien se dirige en nombre de la humanidad y quizás del universo, y desde la estación más vasta de toda la guía de la humanidad en todos los siglos, y desde la estación de las más elevadas exposiciones comprensivas de las leyes Divinas concernientes a la regulación de este mundo y el Más Allá, los cielos y la tierra, la eternidad en el pasado y el futuro, y el rububiyet del Creador del universo, y de todos los seres, este Discurso muestra un milagro y una amplitud tan elevados, que tanto su nivel aparente como simple, que halaga las mentes simples de la gente común, el más Numeroso grupo al que se dirige el Corán, y su nivel más alto, participa de él.
Es como si dirigiéndose a todas las edades y a todas las clases de personas, no como una parte de la historia o una lección de una historia histórica, sino como partes de un principio universal, se revelara nuevamente. En particular, sus repetidas amenazas deاَلظَّالِم۪ينَ اَلظَّالِم۪ينَy sus severas exposiciones de calamidades infligidas en los cielos y la tierra, en castigo por sus malas acciones, a través de estas y la retribución infligida a los pueblos Ad y Semud y al faraón, llama la atención sobre los males sin igual de este siglo, y a través de la salvación de los profetas como Abraham (A.S.) y Moisés (A.S.) da consuelo a los creyentes oprimidos.
De hecho, todo el tiempo pasado y las eras y siglos pasados, que a la vista de la negligencia y el desvío forman un temible lugar de inexistencia y un doloroso cementerio en ruinas, el Corán de la Exposición Milagrosa muestra a cada siglo y clase de personas en forma de páginas instructivas vivientes, mundos extraños, vivos y dotados de espíritus, y reinos existentes de Rab que están conectados con nosotros con un milagro elevado, a veces nos transporta a esos tiempos, y a veces nos los trae a nosotros como los velos del cine. Infundiendo de vida el universo, que a los ojos del desvío es sin vida, miserable, muerto y un páramo sin límites que gira en medio de la separación y la decadencia, con la misma prodigalidad este mismo Corán de Poderosa Estatura resucita a esos seres muertos, los hace conversar entre sí como funcionarios encargados de deberes y apresurarse a ayudarse unos a otros; instruye a la humanidad, a los genios y a los ángeles en la sabiduría verdadera, luminosa y placentera. Seguro, entonces gana distinciones sagradas, como que hay diez méritos en cada una de sus letras, y a veces cien, mil, o miles de méritos; y si todos los hombres y genios se reunieran, siendo incapaces de producir algo similar; y es hablar completamente apropiado con toda la humanidad y todos los seres; y está todo el tiempo inscribiéndose con anhelo en el corazón de millones de memorizadores del Corán; y no causar cansancio por sus frecuentes y numerosas repeticiones; y a pesar de sus muchos pasajes y frases oscuras, se asienta perfectamente en las delicadas y sencillas cabezas de los niños; y es agradable como el agua de Zamzam en los oídos de los enfermos, los moribundos y los angustiados por unas pocas palabras; y está ganando para sus estudiantes felicidad en este mundo y en el próximo.
Y con el secreto de respetar plenamente la condición de iletrado de su intérprete, sin pretensiones, superficialidad ni ostentación alguna, tiene una fluidez natural, viene directamente del cielo, acaricia la comprensión simple de la clase común que ocupa máxima cantidad entre la humanidad a través de la condescendencia de palabra, abre las páginas más aparentes y evidentes como los cielos y el globo terráqueo, enseña los extraordinarios milagros de Su poder y significativas líneas de Su sabiduría abajo de esas cosas ordinarias; mediante todo esto muestra un hermoso milagro en la gracia de la guía.
Con el misterio de informar que es un libro de oración, invitación, conmemoración y monoteísmo que requiere repetición, con su hermosa y dulce repetición, explica muchos significados diferentes a distintos niveles de destinatarios en una sola frase y en una sola historia, y también con el misterio de informar que hasta las cosas más pequeñas e insignificantes en un pequeño acontecimiento ordinario están en la mirada de Su misericordia, en la esfera de Su precaución y administración, en que presta atención con importancia a los eventos pequeños de los Compañeros del Profeta en el establecimiento del Islam y creación de la Sharía, existen principios generales, también esos pequeños eventos dan frutos muy importantes como semillas en el establecimiento del Islam y Sharía; con todo este aspecto muestra un tipo de milagrosidad.
Con respecto a que la repetición es necesaria debido a la repetición de la necesidad, la repetición de ciertas aleyas que como respuestas a numerosas preguntas repetidas durante un período de veinte años, instruye a numerosos niveles diferentes de personas que no es una falta, de hecho repetir ciertas frases tan poderosas que producen miles de resultados y un número de aleyas resultantes de innumerables evidencias, que describen una revolución infinita, impresionante, que todo lo abarca y que destruyendo por completo el vasto universo y cambiando su forma en el Juicio Final, eliminará el mundo y fundará en su lugar el poderoso Más Allá, y demostrará que todos los particulares y universales, desde los átomos hasta las estrellas, están en la mano y bajo la disposición de un solo Ser, y mostrará la ira divina y el enojo de Rab –a causa del resultado de la creación del universo– ante la maldad de la humanidad, que trae la cólera a la tierra, los cielos y a los elementos, repetir tales aleyas no es una falta, sino que la milagrosidad más poderosa, y la elocuencia más elevada; una retórica y un estilo lúcido que corresponden exactamente a las exigencias del tema.
Por ejemplo, como se explica en el Decimocuarto Destello de Risale‑i Nur, la frase, “Bismillahirrahmanirrahim” que constituye una sola aleya y se repite ciento catorce veces en el Corán, es una verdad que une el Trono Divino y la tierra, e ilumina el cosmos, y de la que todo el mundo tiene necesidad todo el tiempo; si se repitiera millones de veces, seguiría habiendo necesidad de ella. Hay necesidad y anhelo de ella, no sólo cada día como el pan, sino que a cada momento como el aire y la luz.
También, por ejemplo, la aleyaاِنَّ رَبَّكَ لَهُوَ الْعَز۪يزُ الرَّح۪يمُque se repite ocho veces en la Suraطٰسٓمٓ; repite por cuenta del resultado de la creación del universo y en nombre del rububiyet universal, la salvación de los profetas cuyas historias se cuentan en la sura, y los castigos de sus pueblos, para enseñar que esa dignidad de Rab requiere los tormentos de esos pueblos malhechores mientras que la compasión Divina requiere la salvación de los profetas, si se repitiera miles de veces, aún habría necesidad y anhelo, y es una elocuencia elevada, milagrosa y concisa.
También, por ejemplo, la aleyaفَبِاَىِّ اٰلَٓاءِ رَبِّكُمَا تُكَذِّبَانِque se repite en la Sura Rahman, y la aleyaوَيْلٌ يَوْمَئِذٍ لِلْمُكَذِّب۪ينَen la Sura Murselat, gritan amenazadoramente a los siglos a los cielos y a la tierra, la incredulidad, la ingratitud y la maldad de la humanidad y los genios, que enfurecen al universo a los cielos y a la tierra, que echan a perder los resultados de la creación del mundo, y que niegan y responden con desprecio a la majestad del gobierno Divino, y que violan los derechos de todas las criaturas; si una lección general como esta que se relaciona así con miles de verdades y que tiene una fuerza de miles de asuntos, se repitiera miles de veces, aún habría necesidad de ella, y es una milagrosidad gloriosa y una elocuencia y concisión bella.
Además, la repetición de la fraseسُبْحَانَكَ يَا لَٓا اِلٰهَ اِلَّٓا اَنْتَ الْاَمَانُ الْاَمَانُ خَلِّصْنَا وَ اَجِرْنَا وَ نَجِّنَا مِنَ النَّارِen la súplica del Profeta llamada Cevshen el‑Kebir, que es una súplica verdadera y auténtica del Corán y una especie de resumen que procede de él; contiene la verdad más grande y el más importante de los tres deberes supremos de las criaturas frente al rububiyet divino, la glorificación y alabanza de Dios y declararlo libre de cualquier defecto, y la cuestión más terrible que enfrenta el ser humano, su salvación de la miseria eterna, y la adoración, el resultado más necesario de la impotencia humana; con respecto a esto, aunque se repita miles de veces, sigue siendo poco.
Por lo tanto, como los artículos cuya repetición es Sunna como algunas de las adoraciones como las glorificaciones después de la oración ritual, la repetición en el Corán se basa en principios como estos. Incluso, a veces en una sola página, incluso, con respecto a los requisitos de la posición y la necesidad de explicación y la elocuencia en la notificación, expresa la verdad de la unidad Divina tal vez veinte veces, explícitamente y por implicación. No provoca aburrimiento, sino que le da fuerza, entusiasmo y ganas. Se ha explicado en Risale‑i Nur con pruebas cuán apropiadas, adecuadas y aceptables a los ojos de la retórica son las repeticiones en el Corán.
El misterio de la sabiduría de que las Suras de La Meca y de Medina en el Corán de la Exposición Milagrosa son diferentes en cuanto a elocuencia, milagrosidad, y detalle y brevedad es el siguiente:
en La Meca, la primera línea de aquellos a los que se dirigía y los que se le oponían eran los idólatras del Kureysh y miembros de tribus no instruidos, por lo que era necesario un estilo retórico poderoso y elevado, y una concisión milagrosa, convincente y persuasiva, y para asentarlo, era necesaria la repetición; así, en la mayoría de las suras de La Meca, repitiendo y expresando los pilares de la fe en Allah y los grados en la afirmación de la unidad Divina con una concisión poderosísima, elevada y milagrosa, demostró tan poderosamente la primera creación y la Resurrección, Allah y el Más Allá, no sólo en una sola página, aleya, frase o palabra, sino que a veces en una letra, mediante artificios gramaticales como la alteración de las posiciones de las palabras o frases, la indefinición de una palabra y las omisiones e inclusiones, que los genios y líderes de la ciencia retórica la recibieron con asombro.
Risale‑i Nur, y en particular la Vigésima Quinta Palabra y sus Apéndices, que prueban en resumen cuarenta aspectos de la milagrosidad del Corán, y el comentario coránico, Signos del Milagro de Risale-i Nur en árabe, que demuestra de forma maravillosa el aspecto de la milagrosidad del Corán en su orden de palabras, han demostrado de hecho que en las suras y aleyas de La Meca se encuentran el más alto estilo de elocuencia y la milagrosidad más elevada de la concisión.
Pero, en cuanto a las suras y las aleyas de Medina, dado que la primera línea de aquellos a quienes se dirigían y que se les oponían eran la Gente del Libro, los judíos y cristianos que afirmaban la existencia de Dios, lo que se requería por elocuencia y guía y para que la discusión correspondiera a la situación, no era la explicación de los altos principios de la religión ni los pilares de la fe en Allah en un estilo sencillo, claro y detallado, sino que la explicación de asuntos particulares de la Sharía y sus mandatos, que eran causa de disputa, y los orígenes y causas de asuntos secundarios y leyes generales, así, en las suras y aleyas de Medina, a través de explicaciones en un estilo detallado, claro y sencillo, con una inigualable forma de exposición propia del Corán, menciona mayoritariamente dentro de esos asuntos secundarios particulares, un resumen poderoso y elevado, una conclusión y prueba, una frase de la unidad Divina, de los nombres divinos y del Más Allá que hace universal ese asunto pequeño de la Sharía y asegura la obediencia en él con la fe en Allah. Ilumina esa estación, la hace sublime, la hace universal.
Risale‑i Nur demostró que en resúmenes y conclusiones que expresan la unidad divina o el Más Allá y que vienen mayormente al final de las aleyas comoاِنَّ اللّٰهَ عَلٰى كُلِّ شَيْءٍ قَد۪يرٌ٭ اِنَّ اللّٰهَ بِكُلِّ شَيْءٍ عَل۪يمٌ٭ وَهُوَ الْعَز۪يزُ الرَّح۪يمُ ٭ وَهُوَ الْعَز۪يزُ الْحَك۪يمُexisten tan alto nivel de elocuencia, virtudes, retórica y puntos sutiles, explicando en el Segundo Rayo de la Segunda Luz de la Vigésima Quinta Palabra, diez de los muchos puntos finos de esos resúmenes y conclusiones, demostró incluso a los incrédulos obstinados que contienen un milagro supremo.
Sí, al exponer esas cuestiones secundarias de la Sharía y las leyes de la vida social, el Corán al mismo tiempo eleva las opiniones de aquellos a quienes se dirige a puntos elevados y universales, y transforma un estilo simple en uno elevado y la instrucción en la Sharía a la instrucción en la unidad Divina, muestra que es a la vez un libro de leyes, mandatos y sabiduría, y un libro de principios de creencias religiosas y la fe en Allah, y de conmemoración, reflexión y oración e invitación, así al enseñar muchos de los objetivos de la guía y del Corán en cada pasaje, muestra una elocuencia brillante y milagrosa, diferente al estilo de la elocuencia de las aleyas de La Meca.
A veces en dos palabras, por ejemplo, enرَبُّ الْعَالَم۪ينَyرَبُّكَ, a través de la expresión,رَبُّكَ, expresa la unicidad Divina (ehadiyet), y a través deرَبُّ الْعَالَم۪ينَ, el monoteísmo (vahidiyet). Expresa la unicidad divina dentro del monoteísmo. Incluso en una frase; así como Él ve y coloca una partícula en la pupila de un ojo, así coloca el Sol en la pupila del cielo con la misma aleya y el mismo martillo y hace un ojo en el cielo.
Por ejemplo: despúes de la aleyaخَلَقَ السَّمٰوَاتِ وَ الْاَرْضviene la aleyaيُولِجُ الَّيْلَ فِى النَّهَارِ وَ يُولِجُ النَّهَارَ فِى الَّيْلal siguiente, diceوَ هُوَ عَل۪يمٌ بِذَاتِ الصُّدُور“Él conoce y gestiona hasta los recuerdos de tu corazón en la majestuosidad de la creación de la tierra y los cielos.” Con una afirmación como esta, esa conversación simple y pequeña que toma en consideración el nivel del pueblo común y la comprensión del pueblo común, se convierte en una conversación sublime, atractiva, general e instructiva con ese estilo.
Una pregunta: "A veces, debido a que una verdad no es visible a los ojos superficiales, y debido a que en algunas estaciones no se conoce la relevancia de declarar un principio elevado de unidad divina o un principio universal con un evento menor y ordinario, se considera como un defecto. Por ejemplo: En el tema de que “el Noble José Aleyhisselam toma a su hermano con un engaño,وَفَوْقَ كُلِّ ذ۪ى عِلْمٍ عَل۪يمٌen esto, la mención de un principio tan elevado no parece tener una conexión retórica. ¿Cuál es el secreto y la sabiduría detrás de esto?
Respuesta: En la mayoría de las suras largas y medias, que son pequeños Coranes cada una, y en muchas páginas y pasajes, no sólo se siguen dos o tres objetivos, pues por su naturaleza el Corán comprende muchos libros y enseñanzas, como ser un libro de invocación, fe en Allah y reflexión, y un libro de Sharía, sabiduría y guía; así, puesto que describe las majestuosas manifestaciones del rububiyet divino y su abarcar todas las cosas, como una especie de recitación del poderoso libro del universo, sigue muchos objetivos en cada discusión y a veces en una sola página; mientras instruye en el conocimiento de Dios, los grados en la unidad Divina y las verdades de la fe en Allah, con una conexión aparentemente débil abre otro tema de instrucción en el pasaje siguiente, uniendo conexiones poderosas a la débil. Corresponde perfectamente a la discusión y eleva el nivel de elocuencia.
Una segunda pregunta: “¿Cuál es la sabiduría de que el Corán demuestre y llame la atención sobre el Más Allá, la unidad Divina y la recompensa y el castigo del ser humano miles de veces, explícita, implícita y alusivamente, y los enseñe en cada sura, en cada página y en cada discusión?”.
Respuesta: Para enseñar sobre los asuntos más trascendentales en la esfera de la contingencia y las revoluciones en la historia del universo, y los asuntos más importantes, más significativos y más impresionantes relacionados con los deberes del ser humano, que – desde que ha asumido la suprema confianza y liderazgo de la tierra– conducirán a la miseria o felicidad eterna, y para eliminar sus innumerables dudas y aplastar sus violentas negaciones y obstinación, de hecho, hacer que el ser humano confirme esas asombrosas revoluciones y se someta a aquellas cuestiones esenciales más necesarias y tan grandes como las revoluciones, si el Corán llama su atención sobre ellas, miles, o incluso millones de veces, no es excesivo, esas discusiones en el Corán se leen millones de veces y no causan aburrimiento ni cesa la necesidad.
Por ejemplo:اِنَّ الَّذ۪ينَ اٰمَنُوا وَعَمِلُوا الصَّالِحَاتِ لَهُمْ جَنَّاتٌ تَجْر۪ي مِنْ تَحْتِهَا الْاَنْهَارُ…خَالِد۪ينَ ف۪يهَٓا اَبَدًاLa verdad de las buenas noticias sobre la felicidad eterna que esta aleya muestra; dado que la realidad de la muerte, que se revela a cada minuto a los seres humanos indefensos, salva al ser humano, a su mundo y a todos sus amigos de la ejecución eterna y les concede un reinado eterno, incluso si se repitiera miles de millones de veces y se le diera tanta importancia como el universo, no sería desperdiciado ni devaluado.
Así, la Declaración Milagrosa del Corán, que da lecciones sobre este tipo de temas infinitamente valiosos y trata de convencer, persuadir y probar las terribles revoluciones que cambian y distorsionan la forma del universo como una casa, por supuesto, llamar la atención sobre esas cuestiones miles de veces, de forma explícita, implícita y simbólica no es desperdicio sino que son necesidades indispensables tales como el pan, la medicina, el aire y la luz, de esta manera él refresca su benevolencia.
Además, por ejemplo:اِنَّ الْكَافِر۪ينَف۪ي نَارِ جَهَنَّمَyاَلظَّالِم۪ينَ لَهُمْ عَذَابٌ اَل۪يمٌLa razón de que el Corán menciona las aleyas de amenaza como estas muy intensamente y con enojo y con mucha fuerza y repetición, es que –tal como se demostró en Risale‑i Nur con certeza– la blasfemia humana es una violación tal a los derechos del universo y a la mayoría de las criaturas que enoja a los cielos y a la tierra, enfurece a los elementos y abofetea a los opresores con inundaciones. Y con la claridad de la aleyaاِذَٓا اُلْقُوا ف۪يهَا سَمِعُوا لَهَا شَه۪يقًا وَهِىَ تَفُورُ ٭ تَكَادُ تَمَيَّزُ مِنَ الْغَيْظِEl infierno se enoja tanto con esos crueles incrédulos que llega al punto de romperse en su ira.
Ante tal asesinato general y violación ilimitada no en el punto de la pequeñez y la insignificancia de los seres humanos, sino que quizás ante la magnificencia de su cruel asesinato y el horror de su violación en forma incrédula, el Sultán del Universo, con la sabiduría de mostrar la importancia de las leyes de sus propios súbditos y la fealdad sin fin de aquellos incrédulos en su blasfemia y opresión, si repite ese asesinato y su castigo con gran ira y violencia en Su decreto, no mil veces, tal vez millones y miles de millones de veces, aun así no será un despilfarro ni un error, así que cientos de millones de personas leen cada día con gran ilusión y necesidad, sin cansarse, desde hace mil años.
Sí, cada día, cada vez, pasa un mundo para todos, se les abre la puerta de un mundo nuevo, y con la necesidad y el deseo de iluminar cada mundo temporal, repiten miles de veces la frase “Lá ilahe illallah” y hacen “Lá ilahe illallah” a cada uno de esos telones y mundos cambiantes como una lámpara, asimismo, para no oscurecer esos velos abundantes y temporales y esos universos móviles renovados, para no desfigurar las imágenes reflejadas en el espejo de la vida, y para no volverse contra aquellas situaciones invitadas que pueden dar testimonio a su favor, siempre recuerda los castigos de esos asesinatos y las intensas amenazas del Sultán‑i Ezeli que rompen la obstinación al leer el Corán, trata de salvarse de la desviación del nefs, alma maligna; por esta razón, el Corán repite milagrosamente, e incluso el satanás huye de pensar que las amenazas coránicas con tal fuerza, vehemencia y repetición fueran falsas. Y muestra que el castigo del infierno es la misma justicia para los incrédulos que no los escuchan.
También, por ejemplo, en su frecuente repetición de las historias de Moisés (A.S.) y otros profetas, que tienen muchas sabidurías y beneficios, como la Vara de Moisés, muestra la misión profética de todos los profetas como evidencia de la veracidad de la misión profética de Ahmed; quien no puede negarlos todos, no puede negar la misión profética de esta persona en términos de verdad; con esta razón, y debido a que no todo el mundo es capaz y logra leer el Corán completo en todo momento, para convertir cada sura larga y mediana en un pequeño Corán, se repitió esas historias como importantes artículos de fe en Allah; no es un desperdicio sino que es una elocuencia milagrosa, y es para enseñar una lección de que el acontecimiento de Muhammed es el acontecimiento más grande de toda la humanidad y el acontecimiento más magnífico del universo.
Sí, “Muhammed‑ur Resulullah” que se equipa con el principio de “Lá ilahe illallah” y la misión profética de Muhammed, al otorgar el rango más alto a la Persona de Ahmed en el Corán e incluir los cuatro pilares de la fe en Allah, son la verdad más grande del universo y el Profeta Muhammed es la más honorable de todas las criaturas, y su personalidad espiritual universal y su posición sagrada, que se llama la verdad de Muhammed, es el sol más brillante de los dos mundos, y hay muchas pruebas y signos de su mérito por esta maravillosa posición, probado de manera concluyente en Risale-i Nur. Uno de los mil es este:
con el principio deاَلسَّبَبُ كَالْفَاعِلِla cantidad de buenas obras realizadas por toda su comunidad en todo momento se anota en su libro de buenas obras, iluminó las verdades del universo entero con la luz que trae, hizo agradecidos no sólo a los genios, los humanos, los ángeles y los seres vivos, sino que también al universo, los cielos y la tierra, con el testimonio de que las oraciones de las plantas, con el lenguaje de sus capacidades, y las oraciones de los animales, con el lenguaje de sus necesidades naturales, son realmente aceptadas ante nuestros ojos, millones, tal vez miles de millones de personas devotas de la Comunidad, con aceptables oraciones naturales e innegables, oran todos los días pidiendo misericordia para esa persona con el título de mandar salutaciones a esa persona, primero donan sus ganancias espirituales a esa persona, dado que cada una de las trescientas mil letras del Corán, que es recitada por toda la Comunidad, produce diez buenas obras, cien mil buenas obras y frutos, innumerables luces entran en el libro de las obras simplemente con la recitación del Corán; por todo esto, Allámul‑Guyub supo y vio que la realidad de Muhammed, que es la personalidad espiritual de esa persona, sería como una genealogía del Paraíso en el futuro, según esa posición, le dio gran importancia en el Corán y en Su decreto, demostró que seguirlo, seguir su Sunna y recibir su intercesión es la cuestión humana más importante, y ocasionalmente tomó en consideración su personalidad humana y su incipiente condición humana que es núcleo de esa majestuosa genealogía.
Dado que las verdades repetidas del Corán tienen este valor, el sentido común da testimonio de que hay un milagro espiritual poderoso y extenso en su repetición. Resulta que puede estar sufriendo una enfermedad del corazón y de la conciencia debido a la desviación del materialismo… Se incluye en la regla deقَدْ يُنْكِرُ الْمَرْءُ ضَوْءَ الشَّمْسِ مِنْ رَمَدٍ٭ وَ يُنْكِرُ الْفَمُ طَعْمَ الْمَٓاءِ مِنْ سَقَمٍ
Dos Adiciones A Este Décimo Tema Como Una Conclusión
La Primera
Hace doce años escuché que un ateo muy temible y obstinado había instigado una conspiración contra el Corán para que se tradujera, y dijo: “El Corán debe ser traducido para que todos puedan saber exactamente lo que es”. Es decir, tramó un plan terrible con la idea de que todos vieran sus repeticiones innecesarias y en su lugar su traducción se leyera.
Sin embargo, las pruebas irrefutables de Risale‑i Nur probaron decisivamente que “la traducción verdadera del Corán no es posible, y otros idiomas no pueden preservar las cualidades y los puntos sutiles del Corán del idioma gramatical árabe. Las traducciones trilladas y parciales del ser humano no pueden sustituir las palabras milagrosas y vastas del Corán, cada letra de las cuales produce de diez a mil méritos; no se pueden leer en su lugar en las mezquitas”; de esta manera, al extenderse por todas partes, Risale-i Nur hizo que el temible plan quedara en nada. Pero, los embusteros que recibieron lección de ese incrédulo, de nuevo por cuenta de Satanás, por intentar extinguir el sol del Corán de una manera idiota y estúpida, inflándolo como niños tontos, pienso que se me hizo escribir este Décimo Tema en una situación muy presionada, abrumadora y angustiosa. Pero desconozco la realidad de la situación, ya que no he podido reunirme con otros.
Segunda Adición
Después de nuestra liberación de la prisión de Denizli, me hospedaba en el último piso del famoso Hotel Shehir. La danza sutil y graciosa de las hojas, ramas y troncos de los muchos álamos en los hermosos jardines frente a mí, al toque de la brisa, cada uno con un movimiento entusiasta y extático como un círculo de derviches, afligieron mi corazón dolido y triste por separarme de mis hermanos y quedarme solo. De repente me vinieron a la mente las estaciones de otoño e invierno, y una negligencia me invadió. Sentí tanta lástima por esos graciosos álamos y seres vivos que se mecían con perfecta alegría, que mis ojos se llenaron de lágrimas. Por causa de que me recordó e implicó las inexistencias y separaciones bajo el velo ornamentado del universo, vinieron a mi mente los dolores del universo lleno de separaciones y muertes.
De repente, la Luz que había traído la Verdad de Muhammed (A.S.M.) vino a la ayuda. Transformó esos infinitos dolores y tristezas en alegrías. Incluso, me puse eternamente agradecido a la Persona de Muhammed (A.S.M.) por la asistencia y el consuelo que llegaron sólo en ese momento a esa situación mía, desde millones de refulgencias de esa Luz para mí como para todos y para cada creyente. Así es:
Al mostrar que esos benditos y delicados seres no tenían función ni propósito, y que su movimiento no se debía a la alegría, sino que era como si temblaran por la inexistencia y la separación y cayeran a la nada, esa vista de la negligencia conmovió tanto mis sentimientos que intermedian al deseo de permanencia, amor por las cosas buenas y compasión por el prójimo, y relación con la vida que transformó el mundo en un infierno espiritual y la mente en un instrumento de tortura; justo en ese momento, la Luz que Muhammed Aleyhissalatu Vesselam había traído como regalo para la humanidad, levantó el velo; en lugar de ejecución, inexistencia, nada, sin propósito, futilidad y separaciones, mostró significados y sabidurías al número de las hojas de los álamos, y como se prueba en Risale‑i Nur, resultados y deberes que puede dividirse en tres partes:
Sus resultados en la primera parte, se relacionan con los nombres de Sani‑i Zulcelal. Por ejemplo, si un maestro artesano hace una máquina maravillosa, todos lo aplauden diciendo: “¡Masha'Allah! ¡Barek'Allah!” Asimismo, esa máquina felicita y aplaude al artesano a través de la lengua de su estado, mostrando perfectamente los resultados que de ella se pretenden. Cada ser vivo y todas las cosas son máquinas como esta; aplauden a su artesano a través de sus felicitaciones.
Sus sabidurías en la segunda parte, se relacionan con la mirada de los seres vivos y conscientes. Cada ser se convierte en un agradable objeto de estudio y en un libro de conocimiento para ellos. Dejan sus significados en la mente de los seres conscientes, sus formas en sus memorias, y las tablillas en el Mundo de las Similitudes, y en los cuadernos del Mundo de lo Oculto, en la esfera de la existencia, luego parten del Mundo Visible y se retiran al Mundo de lo Oculto. Esto significa que dejan atrás una existencia aparente, pero ganan muchas existencias espirituales, de lo Oculto y del conocimiento.
Sí, ya que Allah existe y su conocimiento lo abarca todo, seguramente en el punto de la realidad, en el mundo de los creyentes no existe la inexistencia, la ejecución, la nada, el aniquilamiento ni la mortalidad, mientras que el mundo de los incrédulos está lleno de inexistencia, separación, nada y mortalidad. Así que este proverbio siguiente que está en la boca de todos, enseña esta verdad y dice: “Para quien Allah existe, todo existe; y para quien Él no existe, nada existe para ellos.”
En Resumen: así como la fe salva al ser humano de la aniquilación eterna en el momento de la muerte, así también salva al mundo privado de cada uno de la aniquilación y de las oscuridades de la nada. En cuanto a la incredulidad, y especialmente si es una incredulidad absoluta, envía al ser humano y a su mundo privado a la inexistencia con la muerte, y lo arroja a las tinieblas infernales. Transforma los placeres de la vida en amargos venenos. ¡Que suenen en los oídos de aquellos que prefieren la vida de este mundo a la del Más Allá! ¡Que vengan y encuentren una solución para esto, o que abracen la fe en Allah! ¡Que se salven de estas terribles pérdidas!
سُبْحَانَكَ لَا عِلْمَ لَنَٓا اِلَّا مَا عَلَّمْتَنَٓا اِنَّكَ اَنْتَ الْعَل۪يمُ الْحَك۪يمُ
Vuestro hermano que tiene mucha necesidad de vuestras oraciones, y los extraña mucho,Said Nursi