Vigésimo Tercera Ventana
اَلَّذ۪ى خَلَقَ الْمَوْتَ وَالْحَيٰوةَLa vida es la más luminosa, la más hermosa de los milagros del poder de Rab, Señor. Y es la más fuerte y la más brillante de las pruebas de la unidad divina. Y es la más abarcativa y la más transparente de los espejos de las manifestaciones de Samed, Absoluto.
Sí, la vida por sí sola informa de un Hayy‑i Kayyum, Viviente y Permanente con todos Sus nombres y cualidades exclusivas. Porque la vida es una luz y un elixir como la pasta de muchos atributos mezclados. Tal como los siete colores existen en la luz, y diversas medicinas en elixir en forma mezclada. Asimismo, incluso la vida es una verdad hecha de muchos atributos. Algunos de esos atributos que están en esa verdad se expanden por medio de los sentimientos, se abren, y así se separan. La mayoría de ellos se entregan en forma de sentimientos, e informan de sí mismos a manera de infiltrarse en la vida.
Además, la vida incluye el sustento, la misericordia, la gracia y la sabiduría que dominan en la precaución y administración del universo. Como si la vida hiciera que ellos la sigan y los atrajera por donde ella entra. Por ejemplo, cuando la vida entra en una materia, en un cuerpo, el nombre Hakím, Sabio, también se manifiesta, construye y arregla su casa bellamente con sabiduría. Al mismo tiempo, también se manifiesta el nombre Kerim, Benevolente, y arregla y decora su hogar según sus necesidades. De nuevo, al mismo tiempo se ve la manifestación del nombre Rahim, Compasivo, así que otorga diversas benevolencias para la permanencia y perfección de esa vida. De nuevo, al mismo tiempo, se ve la manifestación del nombre Rezzak, Sustentador, así que proporciona los alimentos materiales e inmateriales necesarios para la continuación y expansión de esa vida. Y en parte reserva en su cuerpo.
Entonces la vida es como un punto focal, varios atributos entran uno dentro del otro, tal vez se vuelven lo mismo uno del otro. Como si la vida totalmente fuera conocimiento, al mismo tiempo poder, y al mismo tiempo sabiduría y misericordia, etcétera… Así, la vida, por esta cualidad abarcativa suya es un espejo de Samed, que refleja las cualidades exclusivas del Ser de Rab.
Así, por este misterio; El Ser Vacibul Vucud, Ser Necesario que es Hayy‑i Kayyum, Viviente y Permanente crea la vida en mucha cantidad y en plenitud, la revela y exhibe. Y junta todo alrededor de la vida, los hace un servidor para la vida. Porque el deber de la vida es enorme. Sí, ser el espejo de Samediyet, del Ser Absoluto no es algo fácil, ni es un deber ordinario.
Aquí, estas nuevas vidas incontables que siempre vemos ante nuestros ojos, y los espíritus que son el origen y la esencia de las vidas, su venida a la existencia y su envío de repente y de la nada, muestran la necesaria existencia, los atributos sagrados y nombres bellos de un Ser Vacibul Vucud y Hayy‑i Kayyum, tal como los reflejos muestran el sol. Tal como una persona que no conoce y no acepta el sol, se ve obligado a negar la luz que llena el día. Asimismo, la persona que no conoce el Sol de la Unidad que es Hayy-i Kayyum, Viviente y Permanente, Muhyi, Dador de Vida y Mumit, Dador de Muerte, debe negar la existencia de la faz de la tierra, tal vez la existencia de los seres vivos, que llenan el pasado y futuro, y debe caer cien grados por debajo del animal. Debe caer del nivel de la vida y ser el ser más ignorante sin vida.