Vigésimo Sexta Ventana
Las bellezas y bondades que se refrescan, vienen y pasan por el rostro de los seres de este universo, muestran que son algún tipo de sombras de las manifestaciones de una Belleza Eterna. Sí, después que las burbujas en la faz del río brillan y se van, aquellas que vienen detrás brillan como las que se fueron, tal como esto muestra que son los espejos de los rayos de un sol permanente; también, los reflejos de belleza que brillan sobre los seres pasajeros en el río del tiempo, señalan a una belleza eterna, y son un tipo de sus indicaciones.
Además, el amor serio en el corazón del universo muestra a un Mashuk‑u Layezali, Querido Sin Fin. Sí, con la indicación de que algo que no está en la naturaleza del árbol, no está en su fruto de manera fundamental; El amor serio de lo divino en la naturaleza del hombre, que es el fruto sensible del árbol del universo, muestra que hay verdadero amor y afecto en todo el universo, pero de otras maneras. En ese caso, este genuino afecto y amor en el corazón del universo muestra a un Mahbub-u Ezeli, Amado de la Eternidad Pasada.
Además, los apegos, las atracciones y fascinaciones que se manifiestan de muchas formas en el pecho del universo, muestran a los corazones despiertos que ocurren a través de la atracción de una atractiva verdad sin inicio.
También, con la unión de la gente del descubrimiento espiritual y los evliyas, cercanos a Allah, que son el grupo más sensible e iluminado de los seres, apoyándose en los placeres espirituales y testimonios, unánimemente informan de que recibieron la manifestación de un Cemil‑i Zulcelal, Bello y Majestuoso, y supieron con placer que ese Cemil-i Zulcelal informa de Sí mismo y hace que Le quieran; esto de nuevo testifica ciertamente la existencia de un Ser Vacibul Vucud y de un Cemil-i Zulcelal, y de que Él informa de Sí mismo.
También, la pluma de embellecer y adornar que funciona en el rostro del universo y sobre los seres, muestra abiertamente la belleza de los nombres del dueño de esa pluma.
Así, la belleza en el rostro del universo, el amor en su corazón, la atracción en su pecho, el descubrimiento y la visión en sus ojos, y la belleza y decoración en sus componentes, abren una ventana muy sutil y luminosa. A través de ella, muestra a las mentes y corazones despiertos un Cemil‑i Zulcelal, un Mahbub-u Layezali, Amado Sin Fin, un Mabud-u Lemyezel, Adorado Eterno, todos cuyos nombres son bellos.
Así, ¡oh negligente, que está luchando en la oscuridad de la materialidad, en la opresión de los delirios, en las dudas sofocantes! Vuélvete a ti mismo. Asciende de una manera digna de ser un ser humano. Mira con esos cuatro agujeros; ¡Ve la belleza de la unidad divina, obtén la fe perfecta, conviértete en un verdadero ser humano!‥