Vigésimo Quinta Ventana
Tal como algo sellado señala a un sellador. Una obra artística requiere un artífice. El hijo requiere al padre. La inferioridad requiere la superioridad, etcétera. Como las calificaciones relativas que se describen como asuntos relativos, que no se puede uno sin el otro, incluso la “contingencia” que se ve en los componentes y en la totalidad de este universo, muestra la necesaria existencia. Y el recibir el acto que se ve en todos ellos, muestra un acto. El hecho de la creación que se ve en todos ellos, muestra el poder de la creación. La multiplicidad y composición que se ven en todos ellos, requieren la unidad divina. La necesaria existencia, la acción, la creatividad y la unidad, abierta e inevitablemente requieren a alguien que no sea contingente, pasivo, numeroso, compuesto ni creado, sino que tenga los atributos de ser necesario, agente, uno y creador.
En cuyo caso, todas las contingencias, estados de acción, creaciones, multiplicidad y composiciones testifican al Ser Vacibul Vucud, Ser Necesario, Fa`alun Lima Yuríd, Hace lo que Él quiere, Halik‑i Kulli Shey, Creador de Todas las Cosas y Vahid-i Ehad, Uno y Único.
En resumen: Tal como se ve la necesaria existencia por la contingencia; se ve la acción por recibir el efecto y la unidad por la multiplicidad; la existencia de estas señalan con certeza la existencia de ellas. Asimismo, los atributos de ser creado y sustentado que se ven en los seres, señalan ciertamente la existencia de las características exclusivas, como el hecho de ser creador y sustentador. Incluso la existencia de estos atributos, inevitable y abiertamente señalan la existencia de un Sani‑i Rahim, Artífice Compasivo que es Hallak y Rezzak, Creador y Sustentador.
Es decir, cada ser, a través del lenguaje de este tipo de atributos, da testimonio de cientos de nombres bellos del Ser Vacibul Vucud. Si estos testimonios no son aceptados, se hace necesario negar todos esos atributos de los seres.