Trigésimo Segunda Ventana
هُوَ الَّذ۪ٓي اَرْسَلَ رَسُولَهُ بِالْهُدٰى وَد۪ينِ الْحَقِّ لِيُظْهِرَهُ عَلَى الدّ۪ينِ كُلِّه۪ وَكَفٰى بِاللّٰهِ شَه۪يدًاقُلْ يَٓا اَيُّهَا النَّاسُ اِنّ۪ي رَسُولُ اللّٰهِ اِلَيْكُمْ جَم۪يعًاۨ الَّذ۪ي لَهُ مُلْكُ السَّمٰوَاتِ وَالْاَرْضِ لَٓا اِلٰهَ اِلَّا هُوَ يُحْي۪ي وَيُم۪يتُ
Esta ventana es la ventana del Noble Muhammed Aleyhissalatu Vesselam, quien es el sol del cielo de la misión profética, por cierto el sol de los soles. Debido a que esta ventana muy brillante, muy grande y muy luminosa, fue demostrada en el Tratado de la Ascensión, que es la Treintava Primera Palabra, en el Tratado de la Misión Profética de Ahmed que es la Decimonovena Palabra, en la Decimonovena Carta que tiene diecinueve indicaciones, cuán luminosa y evidente es; considerando esas dos Palabras y esa Carta y la Decimonovena Indicación de esa Carta en este tema, les referimos la palabra y decimos solamente:
La Persona de Ahmed Aleyhissalatu Vesselam que es una prueba hablante de la unidad divina, con sus aspectos de la misión profética y cercanía a Allah, es decir con una fuerza que incluye el consenso de todos los profetas antes de él con tevatur, transmisión continua y fidedigna, y los tevaturs de todos los evliyas, cercanos a Allah y eruditos devotos como consenso; durante toda su vida, con toda su fuerza, mostró la unidad divina y la anunció. Y abrió una ancha ventana brillante y luminosa, del tamaño del Mundo Islámico, al conocimiento en Allah. Millones de devotos eruditos meticulosos y los verídicos, como Imam‑i Gazali, Imam-i Rabbani, Muhyiddin-i Arabi y Abdulkadir-i Geylani, miran por esa ventana y también la muestran a los otros. ¿Acaso existe un velo que cierre tal ventana? ¿Y aquel que le acusa y no mira por esta ventana, tiene mente? ¡Dime tú!