Sexta Ventana
اِنَّ ف۪ي خَلْقِ السَّمٰوَاتِ وَالْاَرْضِ وَاخْتِلَافِ الَّيْلِ وَالنَّهَارِ وَالْفُلْكِ الَّت۪ي تَجْر۪ي فِي الْبَحْرِ بِمَا يَنْفَعُ النَّاسَ وَمَٓا اَنْزَلَ اللّٰهُ مِنَ السَّمَٓاءِ مِنْ مَٓاءٍ فَاَحْيَا بِهِ الْاَرْضَ بَعْدَ مَوْتِهَا وَبَثَّ ف۪يهَا مِنْ كُلِّ دَٓابَّةٍ وَتَصْر۪يفِ الرِّيَاحِ وَالسَّحَابِ الْمُسَخَّرِ بَيْنَ السَّمَٓاءِ وَالْاَرْضِ لَاٰيَاتٍ لِقَوْمٍ يَعْقِلُونَ
Tal como esta aleya muestra la necesaria existencia y la unidad divina, también es una ventana muy grande que muestra el Gran Nombre Divino.
Así, el resumen del resumen de esta aleya es esto: Todos los reinos que están en las capas bajas y elevadas, con distintas lenguas, muestran un solo resultado, es decir el rububiyet de un solo Sani‑i Hakím, Artífice Sabio. Así es:
Tal como en los cielos (incluso con la confesión de la cosmografía), las acciones muy ordenadas para resultados muy grandes, muestran la existencia, unidad y perfección del rububiyet de un Kadir‑i Zulcelal, Poderoso de Majestad Sublime.
Asimismo, en el globo terráqueo, a la vista, (incluso con la testificación y confirmación de la geografía), incluso las transformaciones muy ordenadas para beneficios muy grandes, como las de las estaciones, igualmente muestran la existencia, unidad y perfección de rububiyet de ese Kadir‑i Zulcelal.
Además, todos los animales cuyos sustentos se dan en la tierra y en el mar con total misericordia, que se les viste con diferentes formas, que están equipados con distintos sentimientos, con total rububiyet, del mismo modo que uno por uno atestiguan la existencia de ese Kadir‑i Zulcelal e indican a Su unidad, en su totalidad, muestran en una escala muy ancha la magnificencia de su Divinidad y perfección de Su rububiyet, señorío.
Asimismo, las plantas ordenadas en los jardines, las flores ornamentadas que las plantas muestran, las frutas equilibradas que las flores muestran, los bordados decorados que las frutas muestran; uno por uno de nuevo atestiguan la existencia de ese Sani‑i Hakím e indican a Su unidad, aparte de esto, en su totalidad muestran de una manera muy resplandeciente la belleza de Su misericordia y la perfección de Su rububiyet.
Además, las gotas que fueron encargadas con importantes razones, propósitos, beneficios y frutos necesarios, y que fueron mandadas desde las nubes que están en la atmósfera, muestran la necesaria existencia, unidad, perfección del rububiyet de ese Sani‑i Hakím en cantidad de esas gotas.
Asimismo, aparte de las diferentes cualidades de todas las montañas en el globo terráqueo y de las minas en ellas, fueron preparadas y almacenadas para diversas razones. Esto muestra con una fuerza de firmeza como una montaña la necesaria existencia, unidad y perfección del rububiyet de ese Sani‑i Hakím.
También, tal como los pequeños cerros en los campos y montañas se adornan con diferentes especies de flores ordenadas, en adición de que cada una testifica la necesaria existencia de un Sani‑i Hakím, con su totalidad, muestran la magnificencia de Su reinado, y total rububiyet.
Asimismo, las diferentes formas ordenadas de todas las hojas en las plantas y árboles, sus distintos estados, sus atractivos actos balanceados, muestran en cantidad de esas hojas la necesaria existencia, unidad y perfección del rububiyet de ese Sani‑i Hakím.
Además, tal como todas las cosas crecientes, en el tiempo de su crecimiento, sus actos ordenados, sus equipamientos con distintos tipos de herramientas y su consideración hacia diversas frutas conscientemente, cada una, una por una, atestigua la necesaria existencia de ese Sani‑i Hakím e indica a Su unidad. Y con su totalidad, en una escala muy grande muestran la abarcatividad de Su poder, la vastedad de Su sabiduría, la belleza de Su arte y la perfección de Su rububiyet.
Asimismo, instalar las almas y espíritus en los cuerpos con total sabiduría, equiparlos con total orden con diversas herramientas, mandarlos a los distintos servicios, atestiguan e indican la necesaria existencia y unidad de ese Sani‑i Hakím en cantidad de los animales, por cierto, en cantidad de sus equipamientos, también con su totalidad muestran la belleza de Su misericordia y la perfección de Su rububiyet de una manera muy brillante.
También, tal como todas las inspiraciones de lo Oculto que informan todo tipo de conocimientos y verdades a todos los corazones si es un ser humano, y que enseñan la obtención de todo tipo de sus necesidades si es un animal; todas esas inspiraciones implican la existencia de un Rabb‑i Rahim, Señor Compasivo e indican a Su rububiyet.
Asimismo, todos los sentimientos interiores y exteriores como las luces de los ojos que escogen las flores espirituales que están en el jardín del universo, cada uno de ellos es una llave para diferentes reinos, esto muestra como el sol a la necesaria existencia, unidad, unicidad y perfección del rububiyet de ese Sani‑i Hakím, Artífice Sabio, Fátir-i Alím, Creador Omnisciente, Halik-i Rahim, Creador Compasivo y Rezzak-i Kerim, Sustentador Benevolente.
Así, por estas doce diferentes ventanas anteriores, se abre una gran ventana por doce aspectos, que muestra a través de una luz de verdad de doce colores, la unidad, unicidad y perfección de rububiyet de Cenab‑i Hak, Altísimo Verdadero.
Así, ¡oh desdichado incrédulo! ¿Con qué puedes tapar esta ventana tan ancha como el círculo de la tierra, tal vez tan ancha como su órbita anual? ¿Con qué puedes extinguir esta mina de luz que es brillante como el sol, y en qué velo de negligencia puedes esconderla?