Quinta Ventana
Vemos que las cosas, en particular los seres vivos, vienen a la existencia en un tiempo repentino. Sin embargo, se requiere que las cosas que surgen de una materia simple de una manera repentina, sean muy simples, sin forma ni arte; se crean con una belleza de arte que requiere mucha habilidad, decorado con bordados con cuidado que requieren mucho tiempo, adornado con artes raros que requieren muchas herramientas.
Así, este maravilloso arte y bello organismo que se hace de repente, cada uno atestigua la necesaria existencia de un Sani‑i Hakím, Artífice Sabio e indican a la unidad de Su rububiyet, asimismo, en su totalidad muestran de una manera muy brillante a un Vacibul Vucud, Ser Necesario que es infinitamente Kadir y Hakím, Poderoso y Sabio.
Ahora, ¡oh errante incrédulo! Venga, ¿con qué puedes explicar esto? ¿Lo explicas con la naturaleza errante, inhábil e ignorante como tú? ¿O cometiendo un error sin fin, dando el nombre de “naturaleza” a ese Sani‑i Mukaddes, Artífice Sagrado atribuyendo a los milagros de Él a la naturaleza, con el pretexto de ese nombramiento quieres cometer mil grados de imposibilidad a la vez?