Primera Ventana
Vemos observadamente que todas las cosas, especialmente aquellas con vida tienen muchas necesidades diferentes y muchas demandas distintas. Esas demandas, esas necesidades, se les dan en un momento adecuado y digno, desde lugares que no esperan ni conocen, ni sus manos alcanzan, y son llevadas a la ayuda. Sin embargo, el poder y las manos de esos necesitados no alcanzan a la más pequeña de esas innumerables demandas. Mírate a ti mismo: Cuántas cosas necesitas, como tus facultades externas e internas y sus necesidades que tu mano no alcanza. Compara a todos los seres vivos contigo mismo.
Así, tal como ellos, uno por uno, atestiguan la existencia del Necesario Existente e indican Su unidad a través de su totalidad, del mismo modo que la luz del sol muestra el sol, asimismo ese estado y esta circunstancia muestran a la mente un Vacibul Vucud, Ser Necesario detrás del velo de lo Oculto, un Vahid‑i Ehad, Uno y Único, incluso con los epítetos de Kerim, Benevolente, Rahim, Compasivo, Murebbi, Sustentador y Mudebbir, Planificador.
Ahora, ¡oh el ignorante incrédulo y negligente pecador! ¿Cómo puedes explicar esta actividad, que se hace sabiamente, viendo y compasivamente? ¿Puedes explicarlo por la naturaleza sorda, por la fuerza ciega, por la errante coincidencia o por las causas inhábiles e ignorantes?