Decimoquinta Ventana
Según el misterio deاَلَّذ۪ٓى اَحْسَنَ كُلَّ شَيْءٍ خَلَقَهُdar un cuerpo, vestir de una forma a cada cosa de manera sabia, sin desperdicio, según la capacidad de la naturaleza de esa cosa, cortando con total equilibrio y orden, arreglándola con un bello arte, de la manera más breve, de la manera más hermosa, de la manera más ligera, de la manera más fácil de usar (por ejemplo, fíjate en la ropa de los pájaros y la forma en que siempre mueven y usan sus plumas con facilidad), testifican la necesaria existencia de un Sani‑i Hakím, Artífice Sabio e indican a un Kadir-i Alím-i Mutlak, Todopoderoso y Omnisciente.