La naturaleza es una obra de arte divina
La naturaleza no es el agente creador, sino el taller. No es el artista, sino una obra de arte.
No es la que actúa, sino lo que es susceptible de ser influido. No es la fuente, sino el depósito.
No es el organizador, sino el orden.
No es el poder, sino la ley. Es una ley divina voluntaria, no una realidad externa que actúe por sí misma.