El Corán quiere un espejo, no un intermediario
En la comunidad, la mayoría de la gente, especialmente las masas comunes, más que por la razón, son motivadas hacia la obediencia por la santidad de la fuente de la cual proviene la orden.
El 90% de la Sharía son verdades religiosas aceptadas y necesidades esenciales de la religión, cada una de ellas es un pilar de diamante.
Las cuestiones del ictihad, interpretación jurídica, de diferencias de opinión y derivación representan solo un 10%. El poseedor de los diez pilares de oro no puede poner en su bolsa los noventa pilares de diamante, ni hacer que sean subordinados a él. La fuente de los diamantes es el Corán y los hadices. Son su propiedad… de allí se debe pedir siempre.
Los libros y los ictihad deben ser espejos o telescopios para el Corán. El Sol del Corán de Milagrosa Exposición no necesita sombras ni intermediarios.