Un Pequeño Apéndice
Kadir‑i Alim, Poderoso Omnisciente y Sani-i Hakím, Artífice Sabio al mostrar el orden y la armonía en sus leyes naturales y constantes, revela Su poder, Su sabiduría y el hecho de que ninguna coincidencia tiene lugar en Su obra. Al mismo tiempo, a través de las excepciones a estas leyes, las maravillas de Su costumbre, los cambios en las formas, las diferencias en las manifestaciones individuales y las variaciones en los tiempos de aparición y descenso, manifiesta Su voluntad, Su elección y Su libertad absoluta. De esta manera, rompe el velo de la familiaridad y declara que todo, en cada momento, en cada acción, y en cada aspecto de su existencia, depende de Él y se somete a Su señorío. Esto disipa la negligencia y dirige las miradas de los humanos y los genios de las causas hacia el verdadero Causante de las causas. La proclamación del Corán está dirigida a este principio.
Por ejemplo, en la mayoría de los lugares, algunos árboles frutales producen frutos en un año, lo que significa que el fruto les es dado de los tesoros de la misericordia, y ellos lo entregan. Sin embargo, al año siguiente, a pesar de que todas las causas aparentes están presentes, no producen fruto.
Además, por ejemplo, a diferencia de otras necesidades, el momento en que desciende la lluvia varía tanto que se ha incluido entre los cinco misterios del futuro. Esto se debe a que los elementos más importantes en la existencia son la vida y la misericordia, y la lluvia es la fuente de vida y la pura misericordia. Por lo tanto, esa “agua de vida” y esa “agua de misericordia” no caerán bajo la regla de la monotonía, que induce a la negligencia. Más bien, el mismo Ser Zulcelal, quien es Cenab‑i Mun'im-i Muhyi, Rahman y Rahim, lo mantendrá directamente en Su mano, sin ningún velo, para que las puertas de la súplica y la gratitud permanezcan siempre abiertas.
Del mismo modo, el hecho de proveer sustento y dar a cada ser una apariencia única, como un regalo inesperado y especial, demuestra de manera extraordinaria la voluntad y elección divina.
Y podemos comparar otros asuntos divinos como la dirección del viento y el control de las nubes con estos ejemplos…