Cuarto Rayo
Entonces, ¡oh, mi perezoso nefs, alma maligna! La realidad de la oración, que es como una especie de Mirac, Ascensión, es que, tal como en el ejemplo anterior un soldado es admitido en la presencia real como un acto de pura gracia, así también la oración es la aceptación, como pura misericordia en la presencia del Ser Celil‑i Zulcemal, Mabud-u Cemil-i Zulcelal. Al decir “Allahu Ekber”, uno pasa mental y espiritualmente, o al menos con la intención, más allá de los dos mundos, se despoja de las limitaciones materiales y asciende a una dimensión de servidumbre universal, o al menos a una sombra o reflejo de esa universalidad, logrando una especie de presencia ante Dios. El decirاِيَّاكَ نَعْبُدُ, solo a Ti te adoramos, en esta posición es una gran manifestación de adoración según la capacidad de cada individuo.
Repetir “Allahu Ekber” durante los movimientos de la oración indica la progresión por los distintos niveles de ascenso espiritual, pasando de lo particular a lo universal, y es un título conciso que abarca la grandeza de la majestuosidad divina, que está más allá de nuestra comprensión. Cada “Allahu Ekber” es como un escalón en una ascensión espiritual.
He aquí que alcanzar una manifestación —ya sea de manera espiritual, por intención, por concepción o a través de la imaginación— de tan solo una sombra o un destello de esta verdad de la oración es, en sí mismo, una inmensa felicidad.
La razón por la cual en la peregrinación a la Meca se repite “Allahu Ekber” con tanta frecuencia es por este mismo misterio. La peregrinación, en esencia, es una adoración universal para todos. Así como un soldado en un día especial como una festividad participa en la celebración del rey, del mismo modo, un peregrino, incluso si es común, se dirige a su Rab, el Rabb‑i Azim de toda la Tierra, como un evliya que ha atravesado etapas espirituales, con una adoración universal.
A través de las estaciones y escalones universales de la soberanía divina, los horizontes de la grandeza de la divinidad y las manifestaciones de la majestad que se abren ante su corazón y su mente durante la peregrinación, solo pueden ser calmados y proclamados con “Allahu Ekber”.
Después de la peregrinación, este significado sublime y universal también se encuentra en la oración de Eid, en la oración de la lluvia, en las oraciones del eclipse lunar y solar, y en las oraciones en congregación. Por esta razón, los símbolos del Islam, incluso si son de la categoría de Sunna, son de gran importancia.
سُبْحَانَ مَنْ جَعَلَ خَزَائِنَهُ بَيْنَ الْكَافِ وَالنُّونِ
فَسُبْحَانَ الَّذ۪ي بِيَدِه۪ مَلَكُوتُ كُلِّ شَيْءٍ وَاِلَيْهِ تُرْجَعُونَ
سُبْحَانَكَ لَا عِلْمَ لَنَٓا اِلَّا مَا عَلَّمْتَنَٓا اِنَّكَ اَنْتَ الْعَل۪يمُ الْحَك۪يمُ
رَبَّنَا لَا تُؤٰاخِذْنَٓا اِنْ نَس۪ينَٓا اَوْ اَخْطَأْنَا
رَبَّناَ لَا تُزِغْ قُلُوبَنَا بَعْدَ اِذْ هَدَيْتَنَا وَهَبْ لَنَا مِنْ لَدُنْكَ رَحْمَةً اِنَّكَ اَنْتَ الْوَهَّابُ
وَصَلِّ وَسَلِّمْ عَلٰى رَسُولِكَ الْاَ كْرَمِ مَظْهَرِ اِسْمِكَ الْاَعْظَمِ وَعَلٰى اٰلِهِ وَاَصْحَابِهِ وَاِخْواَنِهِ وَاَتْبَاعِهِ اٰم۪ينَ يَا اَرْحَمَ الرَّاحِم۪ينَ