Séptimo Nivel
Al igual que los ángeles y los peces, las estrellas también tienen diferentes tipos. Algunas son extremadamente pequeñas, mientras que otras son extremadamente grandes. De hecho, en el cielo, cualquier cosa que brille se denomina estrella. Así, una especie dentro del género de las estrellas son los adornos preciosos en el rostro delicado del cielo, los frutos iluminados de ese árbol, y los peces que glorifican a Dios en ese mar. Fatir‑i Zulcelal, Creador Majestuoso, Sani-i Zulcemal, Artífice Bello las ha creado como adornos, vehículos y moradas para sus ángeles, y ha utilizado una pequeña clase de estrellas como herramientas para rechazar a los demonios. He aquí que esos meteoros que se lanzan para rechazar a los demonios pueden tener tres significados:
Primero: es una señal y un indicio de que la ley del conflicto se aplica incluso en el círculo más amplio.
Segundo: es una proclamación y una indicación de que en los cielos hay centinelas vigilantes, habitantes obedientes, y tropas de Dios que no toleran la intrusión ni el espionaje de los malvados de la tierra.
Tercero: para evitar que los demonios espías, que representan lo impuro de la tierra, contaminen el cielo, la morada de los puros y de lo puro, y para impedir que espíen a favor de las almas malvadas, estos meteoros son lanzados como catapultas o bengalas que ahuyentan a esos espías descarados de las puertas del cielo.
¡Oh, cosmógrafo que confías en la linterna de tu mente, como si fuera una luciérnaga, y cierras los ojos al sol del Corán! Mira de una vez las verdades indicadas en estos siete niveles. Abre los ojos, deja tu linterna mental y contempla el significado de esta aleya a la luz del milagro que brilla como el día. Toma una estrella de verdad del cielo de esa aleya y lánzasela a tu demonio, para rechazarlo.
Nosotros también deberíamos hacerlo y decir juntos:رَبِّ اَعُوذُ بِكَ مِنْ هَمَزَاتِ الشَّيَاطِينِ
فَلِلّٰهِ الْحُجَّةُ الْبَالِغَةُ وَالْحِكْمَةُ الْقَاطِعَةُ
سُبْحَانَكَ لَا عِلْمَ لَنَٓا اِلَّا مَا عَلَّمْتَنَٓا اِنَّكَ اَنْتَ الْعَل۪يمُ الْحَك۪يمُ